Posts tagged ‘Primavera árabe’

05/06/2017

Geopolítica y Eurasianismo en el siglo XXI, entrevista con Claudio Mutti

Caos internacional, creciente multilateralismo en las relaciones internacionales, decadencia de la unipolaridad, constituyen cada vez más los temas centrales tanto de la actualidad periodística, como del debate entre los especialistas de las relaciones internacionales.

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13/01/2016

La Tercera Guerra Mundial, Rusia y las primaveras

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por Colectivo Alborán* Últimamente se “caen” muchas aeronaves (o se las ayuda a caer). Un resumen rápido y somero nos pone sobre la mesa el Vuelo 370 de Malaysia Airlines en el Índico (8-III-2014; inexplicablemente desaparecido por meses y del que Rusia ha llegado a decir que transportaba

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02/12/2015

Entrevista a Claudio Mutti: “la guerra civil islámica”.

CLAUDIO MUTTIpor Adriano Scianca – ¿Un choque de civilización entre Occidente y el Islam? Qué va, el conflicto actualmente en curso es (sobre todo) interior al mismo mundo musulmán. De ello está convencido Claudio Mutti, director de la revista Eurasia, que dedica en su último número un dossier a “La guerra civil islámica”. Y en este choque las facciones aparentemente más aguerridas (salafistas y wahhabitas), son justo las que tienen vínculos históricos con las fuerzas de occidente.

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15/05/2015

Claves para entender “primaveras” y otras guerras encubiertas y profundas

NAZARENO CRISTIANOFOBIA

por Colectivo Alborán – Bir Nzarán para los españoles que amaron aquella provincia que se llamó Sáhara Español y sufren por ello, muchísimos de ellos militares, tiene un claro significado. “El Pozo del Cristiano”, de más de 80 metros de profundidad, en medio del desierto profundo, evoca aquella geografía singular y los fieros y radicales Almorávides (al-Murabitún, “Los Centinelas”, monjes-soldados que guardaban las fronteras del Islam desde Mauritania hasta Senegal y el río Níger), que en el siglo XI barrieron y “purificaron” el Magreb y el Al-Ándalus. Pues bien, en ella habitó, en algún momento, un seguidor de Cristo que dejó profunda huella.

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15/05/2015

Europa occidental sufre las consecuencias de su vasallaje

SERGIO FERNANDEZ RIQUELME

por Sergio Fernández Riquelme – Cientos de miles de refugiados intentan entrar desesperadamente en la próspera Europa, huyendo de países destruidos y empobrecidos; los desheredados del mundo reclamando asilo, procedentes de países “salvados” por la intervención occidental, y el mare nostrum convertido en un gran cementerio.

Numerosas células terroristas actuando en el corazón del Viejo continente, nutridas de ciudadanos supuestamente bienvenidos y nunca integrados. La frontera entre Oriente y Occidente en llamas, foco de un incendio que parece incontrolable:

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08/01/2015

Cómo Hezbolá abortó los complots sionista y takfiri en Oriente Medio

HEZBOLLAH

por Mohamed Salami – Hezbolá ha contribuido a desactivar los complots dirigidos contra Oriente Medio y ha destruido el control israelí de los acontecimientos en la región, afirmó el vicesecretario general del partido, Sheij Naim Qassem.

El eje de la resistencia ha alcnzado grandes logros en su abierto enfrentamiento con el complot sionista y takfiri.

Ésta es la lógica conclusión a la que podemos llegar tras examinar los actuales acontecimientos en la región.

Después de que Hezbolá liberó los territorios libaneses ocupados por Israel en 2000, los complots sionista-estadounidenses contra el eje de la resistencia continuaron desestabilizando diversas áreas de Oriente Medio.

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27/10/2014

Los custodios de la palabra. Sobre Fundamentalismo, Integrismo e Islamismo

JOSÉ LUIS MUÑOZ AZPIRI

por José Luis Muñoz Azpiri (h)“La religión auténtica es fuente de paz y no de violencia. Nadie puede usar el nombre de Dios para cometer violencia. Matar en nombre de Dios es un gran sacrilegio. Discriminar en nombre de Dios es inhumano.” S.S. Francisco. Tirana (Albania) 2014

Tal vez, nunca más oportunas las expresiones y los deseos de “El Papa del Fin del Mundo “, como él mismo se definió, dado los tiempos que corren y las cosas que acontecen. Pero quien conozca algo de las llamadas religiones del Libro sabe que en ellas – por estar basadas en textos – todo es cuestión de interpretación. En el antiguo Testamento, el mismo Dios que promulga el “no matarás” (Deut. V,17) ordena combatir a otros pueblos “hasta el exterminio total“, sin compasión alguna (Deut.VII, 2). Cuando la caída de Jericó, el pueblo elegido pasó “al filo de la espada a hombres, mujeres, niños y ancianos” (Jos. VI,21).

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04/10/2014

Apoyo a Rusia

RUSIA ESPAÑA

por Antonio Moreno Ruiz – La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas cayó, dizque sin apenas estruendo. Yo personalmente me alegro bastante de que desapareciera de la faz de la tierra aquella tiranía que sojuzgó a medio mundo gracias a la ayuda liberal-capitalista, como nos recordó el eminente polígrafo Alexander Solzhenitsyn QEPD, el gran anticomunista que, asimismo, fue un bravo denunciante de los errores de Occidente. No se hubiera mantenido la URSS si Trotsky no hubiera sido financiado desde Estados Unidos por los Rockefeller, si Lenin no hubiera recogido dinero en Zurich (procedente principalmente de Prusia) y si Roosevelt no hubiera proveído de constante ayuda logístico-económica a Stalin. Con todo, ¿qué es lo que venía después? No nos engañemos: Si bien fue el mundo liberal occidental el que pactó con el comunismo desde mucho antes de la II Guerra Mundial ((1)), todo ello era por algo. Amén de intereses comunes, ahora los buitres esperaban su carroña. Lo que ellos ni sabían ni intuían era lo que decía el ínclito jurista Álvaro D´Ors ya en 1987:

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18/07/2014

Jugadas estratégicas… donde los tiros pueden salir por la culata

TERRORISMO ARABIA SAUDI

por Pepe López – La inmediatez de los intereses en conflicto provoca jugadas estratégicas -como el apoyo de Arabia Saudita a la insurgencia anti-Nuri Al Maliqui- que pueden salir mal a sus promotores. Los saudítas -cuando digo sau­ditas me refiero al poder de Arabia Saudita, no al país (o países, por ejemplo el Reino del Hiyaz o la región de Asir han si­do países ocupados por los saudíes hace noventa años)- han estado jugando con fuego con Iraq -con quien son vecinos-, incluso de forma más peligrosa que en Siria. Es probable que el DAIISH haya dejado de ser apoyado ya por Riyad, y que la bestia que ha estado alimentando durante años «haya roto la correa» y escapado de su con­trol.

Escapado del control de Arabia Saudita, su guardián directo, pero no tanto de los aliados de ésta: EEUU y el Ente Sionista.

Arabia Saudí teme la influencia de Irán

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06/07/2014

El fallido sueño americano global: ¿por qué EE.UU. pierde terreno globalmente?

EEUUGENDARME

La tendencia principal de los primeros 14 años de este siglo ha sido el descenso gradual en la dominación geopolítica mundial de Estados Unidos en particular y de Occidente en general.

Konstantín Sivkov, el presidente de la Academia Rusa de Asuntos Geopolíticos, cree que para entender las razones por las que el país con un aplastante poderío militar es incapaz de mantener su preeminencia hay que analizar la situación que se desarrolló a partir del colapso de la Unión Soviética.

Los líderes estadounidenses interpretaron la desintegración de la URSS como el final de la lucha mundial y el momento para empezar a desarrollar nuevos proyectos globales.

A falta de fuerzas que se lo pudieran impedir, se podía actuar sin considerar las peculiaridades de las diversas regiones del mundo donde estos proyectos se introducían.

En la política estadounidense de los 90 dominaban tres postulados:

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21/06/2013

Levantamiento contra el Hermano Erdogan

THIERRY MEYSSAN

por Thierry Meyssan* – Para Thierry Meyssan, los turcos no están protestando contra el estilo autoritario de Recep Tayyeb Erdogan sino en contra de su política, o sea contra la Hermandad Musulmana, a la que Erdogan apadrina. No se trata de una revolución de color en la plaza Taksim en contra de un proyecto inmobiliario sino de un levantamiento en todo el país, de una verdadera revolución que está cuestionando la «primavera árabe».

La sublevación turca tiene sus raíces en la incoherencia del gobierno de Erdogan. Después de haberse presentado como un «demócratamusulmán» –al estilo de los «demócratacristianos»–, Erdogan mostró súbitamente su verdadero rostro al producirse las «revoluciones de colores» de la primavera árabe.

En materia de política interna y exterior, puede verse un verdadero viraje que permite hablar de un antes y un después. Antes, existió una técnica de infiltración en las instituciones. Después vino el sectarismo. Antes, se aplicaba la política de Ahmed Davutoglu de «cero problemas» con los vecinos. El antiguo imperio otomano parecía salir de su letargo y volver a la realidad. Después fue lo contrario: Turquía se enemistó nuevamente con todos y cada uno de sus vecinos y se involucró en la guerra contra Siria.

La Hermandad Musulmana

Tras ese viraje está la Hermandad Musulmana, organización secreta a la que siempre pertenecieron Erdogan y los miembros de su equipo, aunque siempre lo niegan. Si bien ese viraje es posterior al de Qatar, padrino financiero de la Hermandad Musulmana, su significado es exactamente el mismo: son regímenes autoritarios, aparentemente antiisraelíes cuya profunda alianza con Tel Aviv aparece súbitamente.

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10/06/2013

¿Revolución nacional o “primavera” turca? Natella Speranskaya entrevista a Claudio Mutti

NATELLA SPERANSKAYA CLAUDIO MUTTI

Natella Speranskaya de GRANews (Rusia) entrevista a Claudio Mutti, director de la revista Eurasia, sobre las protestas en Turquía.

Natella Speranskaya: La revolución nacional ha comenzado en Turquía. ¿Cuáles son las fuerzas que hay detrás? ¿Quién está luchando contra quién?

Claudio Mutti: Las consignas sobre “derechos humanos” y “democracia”, las actuaciones de las Femen, la solidaridad expresada por Madonna y otras estrellas hollywoodienses, la retórica antifa salpicada de “Bella Ciao” como banda sonora son los síntomas de una “revolución naranja” o de una “primavera turca”, más que de una revolución nacional. En la actualidad es imposible saber si los problemas han estallado de manera espontánea, o si realmente los agentes extranjeros han provocado los problemas, como pretende Erdogan. Pero debemos tener en cuenta que el embajador de EE.UU. Francis Ricciardone ha repetido dos veces en dos días su mensaje a favor de los manifestantes, y que John Kerry ha hecho una declaración sobre el derecho a protestar. Ciertamente, entre los manifestantes también hay militantes y activistas nacionalistas, de movimientos pro-Eurasia anti-atlantistas (como, por ejemplo, el Partido de los Trabajadores, ISCI Partisi), pero no creo que se encuentren en una posición como para dirigir una masa tan heterogénea hacia el objetivo de una revolución nacional.

Natella Speranskaya: ¿Cómo es la revolución turca en relación con la oposición geopolítica eurasiatista (Rusia, Irán, Siria) y el atlantismo (OTAN, EE.UU., UE)?

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10/06/2013

¿Revolución nacional o “primavera” turca? Natella Speranskaya entrevista a Manuel Ochsenreiter

NATELLA SPERANSKAYA MANUEL OCHSENREITER

Natella Speranskaya de GRANews (Rusia) entrevista a Manuel Ochsenreiter (director de la revista alemana ZUERST!) sobre las protestas en Turquía.

Natella Speranskaya: La revolución nacional ha comenzado en Turquía. ¿Cuáles son las fuerzas que hay detrás? ¿Quién está luchando contra quién?

Manuel Ochsenreiter: Las manifestaciones y disturbios en las ciudades turcas muestran la profunda brecha en la sociedad de ese país. Pero, ¿es realmente una “revolución nacional”? Ahora parece que todos los grupos que se oponen Erdogan y también a su partido AKP son una mezcla muy colorida de diversas ideologías. Se manifiestan los nacionalistas turcos, junto con los comunistas, vemos banderas de los sindicatos y muchos otros grupos. Pero no debemos olvidar que Erdogan y su partido nunca han tenido el apoyo de aquellas personas que toman parte en el levantamiento ahora.

Un problema: Tenemos toda la información sobre la situación en Turquía en estos momentos a través de las principales estaciones de los medios de comunicación occidentales. Los comentaristas occidentales y los políticos están celebrando la llamada “sociedad civil turca”. En Alemania, por ejemplo, casi todos los partidos políticos establecidos dieron declaraciones que apoyan a los manifestantes. En los medios de comunicación  no se encontrarán muchos nacionalistas o comunistas en las entrevistas, pero sí muchos “activistas” occidentalizados.

Natella Speranskaya: ¿Cómo es la revolución turca en relación con la oposición geopolítica eurasiatista (Rusia, Irán, Siria) y el atlantismo (OTAN, EE.UU., UE)?

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10/07/2012

El Mediterráneo entre Eurasia y Occidente

por Claudio Mutti *.

Quien controla el territorio costero gobierna Eurasia; quién gobierna Eurasia controla los destinos del mundo”(1). Esta célebre fórmula, propuesta por el estudioso americano Nicholas J. Spykman (1893-1943) en un libro que apareció póstumamente mientras se desarrollaba el segundo conflicto mundial, puede ayudar a comprender el significado geopolítico de la “primavera árabe”. Recordamos que según Spykman, exponente de la escuela realista, los Estados Unidos debería concentrar su empeño sobre una área fundamental por la hegemonía mundial: se trata de aquel “territorio costero” (Rimland) que, como una larga franja semicircular, abraza el “territorio central” (el mackinderiano Heartland), comprendiendo la costa atlántica de Europa, el Mediterráneo, el Cercano y Medio Oriente, la Península India, la Asia Monzónica, las Filipinas, el Japón.

No aparece por tanto infundada una lectura de la “primavera árabe” a la luz de los criterios geoestratégicos dictaminados por Spykman, los cuales sugieren a los Estados Unidos la exigencia de mantener en un estado de desunión y perenne inestabilidad al “territorio costero”, el que también abriga a las orillas meridionales y orientales del Mediterráneo.

Hace más de una decena de años, un geopolítico francés había prevenido de una acción occidental dirigida para fragmentar a Libia valiéndose de mano de obra local: “sobre el plano de las viejas redes senusitas, la agitación islamista podría provocar el estallido de este país artificial y reciente. En Cirenaica se concentran las riquezas petrolíferas, y el régimen de Gadafi irrita a ciertas capitales occidentales que no verían mal una división de Libia” (2).

Hoy, incluso concediendo que los movimientos de protesta y subversión en el Norte de África y en el Cercano Oriente hayan tenido un origen endógeno y un estallido imprevisto, no se puede no constatar que los Estados Unidos, después de algunas iniciales indecisiones de su Presidente, la han mirado con simpatía, patrocinado y sostenido (con la obvia excepción de la insurrección popular chiita en Bahrein, reprimida por la intervención a militar saudí).

Por otro lado, Obama manifestó desde el principio de su mandato la voluntad de favorecer la transición a la democracia en el mundo árabe (tal como en otras partes del mundo musulmán), a lo mejor de manera formalmente más amable con respecto de su predecesor, pero en todo caso presionando sobre los gobernadores locales para imponerles su perestroika en versión árabe.

Así las organizaciones “no gubernamentales” y las varias asociaciones derechohumanistas, sostenidas por la CIA y el State Department, intensificaron sus actividades, en conformidad con la recomendación que desde 1993 Samuel Huntington dirigió al gobierno americano: establecer vínculos estrechos con todos los que, al interior del mundo islámico, defienden los valores y los intereses occidentales. El mismo “New York Times” ha reconocido que “algunos movimientos y jefes directamente comprometidos en las revueltas del 2011 en el Norte de África y en Medio Oriente (…) han recibido adiestramiento y financiaciones por parte del Internacional Republican Institute, del National Democratic Institute y del Freedom House”(3). Esta última organización, en particular, en el 2010 acogió en los EE.UU. a un grupo de activistas egipcios y tunecinos, para enseñarles a “sacar beneficio de las oportunidades de la red a través de la interacción con Washington, las organizaciones internacionales y los media”(4).

También el National Endowment for Democracy ha comunicado oficialmente, por medio de su sitio informatico(5), de haber suministrado en el 2010 más de un millón y medio de dólares a organizaciones egipcias comprometidas en la defensa de los “derechos humanos” y en la promoción de los valores democráticos: 21.000 dólares americanos al Democratic Forum for Youth, 25.000 al Egyptian Democratic Academy, 89.000 al Freedom House, 55.000 al Ibn Khaldun Center for Development Studies, más de un millón al Center for Internacional Private Enterprise, 35.000 al Egyptian Democracy Institute, 23.000 al El-hak Center for Democracy and Human Rights, 25.000 al Human Development Association. Otros financiamientos del NED han sido destinados a Túnez (213.000 dólares, repartidos entre el Center for Internacional Private Enterprise y el Mohamed Ali Center for Research, Studies and Training), para Libia (145.000 dólares: mitad al Akhbar Libya Cultural Limited y mitad al Libya Human and Political Development Forum), a Siria (148.000 por Human Rights y 400.000 para el Internacional Republican Institute), para Yemen (674.000 dólares repartidos entre varias organizaciones comprometidas en la defensa de los derechos humanos). A los financiamientos del NED y otros entes estatales americanos se han sumado los fondos asignados por la Open Society Foundation de George Soros, que ha financiado en el 2010 a organizaciones y movimientos en todo el mundo árabe, y en particular en Egipto y en Túnez. Si volvemos al 2009 y nos limitamos a considerar Egipto, el balance de los fondos de la USAID destinados a las organizaciones democráticas y derechohumanistas suma en conjunto 62’334.187 de dólares (6). Una cifra enorme, que en Egipto es superada solamente por los cientos de millones de dólares otorgados por el emir de Qatar a los Hermanos Musulmanes (7).

El movimiento subversivo financiado por los EE.UU. ha derrocado a los gobiernos de Túnez y Egipto y, gracias a la intervención militar occidental, se ha apoderado de Libia; pero no ha logrado abatir al gobierno sirio, a pesar del recurso al terrorismo y a la lucha armada, a pesar del apoyo británico, francés, turco y qatarí. En cuanto a Argelia, el proyecto de desestabilización del país está obligado a apoyarse sobre todo en las pulsiones secesionistas beréberes, puesto que los argelinos, además de no haberse completamente recuperado todavía del trauma de la guerra civil, que produjo 200.000 muertos, han asistido de cerca a los efectos catastróficos producidos por la “primavera árabe” en Libia.

En todo caso, el mundo árabe ofrece a los subversivos occidentales amplias posibilidades de maniobra, ya que para colaborar con ellos no están solamente las minorías “iluminadas” partidarias de los derechos humanos, del Estado laico y de la democracia capitalista, sino también movimientos y grupos que se reclaman formalmente al Islam y por lo tanto deberían teóricamente oponerse a la intrusión occidental. En caso de que también se vaya a examinar más de cerca la identidad de los movimientos integristas, se puede constatar fácilmente que, cuando no se trata de restos del viejo colaboracionismo anglófilo (como los senusitas libios), su matriz ideológica generalmente es atribuible a corrientes heterodoxas (wahabitas y salafitas); las cuales, siendo hostiles al Islam tradicional y visceralmente enemigas del Islam chiita, reciben el sostén político y la generosa ayuda económica de las monarquías petrolíferas aliadas del occidente y de la entidad sionista. Resulta por lo tanto compatible el diagnóstico de quien identifica el objetivo de los “islamistas” no en la instauración de un orden islámico, sino en una versión islamizada de la cultura occidental: “todos estos neofundamentalistas, bien lejos de encarnar la resistencia de una autenticidad musulmana con respecto a la occidentalización, son al mismo tiempo productos y agentes de la deculturación en un mundo globalizado” (8).

Un caso ejemplar es representado por el movimiento “fundamentalista moderado” de los Hermanos Musulmanes, el resultado más consistente de aquella línea reformista que, inaugurada por Muhammad Ibn ‘Abd al-Wahhâb (1703-1792), asumió con Jamâl a-Dîn al-Afghânî (1838-1897) y con Muhammad ‘Abduh (1849-1905) formas abiertamente occidentalizantes y antitradicionales. A pesar de los aspectos equívocos de su comportamiento en el período de Nasser, los Hermanos Musulmanes todavía han mantenido largamente una posición antiimperialista, tanto es así que han sido colocados en la lista negra del National Security Council. Posteriormente, si no ya en los años ochenta en el tiempo de Afganistán, indudablemente después del 11 de septiembre de 2001 la relación entre los Hermanos y los EE.UU. ha cambiado. Se podrá aún sonreír de las furibundas invectivas de Gadafi (9) o de las revelaciones del periódico libanés “Al-Dinar” acerca de los encuentros de David Petraeus con los jefes del movimiento, pero es un hecho cierto que en julio de 2011, Hillary Clinton declaró querer establecer una nueva relación con la Hermandad, la cual tuvo y tiene “un impacto significativo y creciente sobre el Islam en América” (10), tanto es así que el 10 de enero de 2012 el portavoz de la organización, Ahmed Sobea, ha dado oficialmente la noticia de un coloquio entre los exponentes de la Hermandad y William Burns, número dos del Departamento de Estado, y con el asistente secretario Jeff Feltman. Hablándoles a los estudiantes del Georgetown University, los miembros de la delegación han dicho: “Estamos aquí porque reconocemos el rol de veras importante de los Estados Unidos en el mundo y queremos que nuestras relaciones con áquel sean mejores de lo que ahora lo son. Nuestros principios son universales: libertad, derechos humanos, justicia para todos”(11).

Por otra parte, los Hermanos Musulmanes parecen haber tenido desde hace tiempo una relación bastante estrecha con Inglaterra. En Londres en efecto, el exiliado tunecino Rashid al-Ghannushi ha fundado Al-Nahda; en Londres reside Tariq Ramadan (12), nieto del fundador de la organización y consejero del gobierno británico para las cuestiones relativas al extremismo islámico; Londres fue elegida como lugar de exilio del multimillonario Khayrat al-Shater que, designado por los Hermanos como candidato para las presidenciales egipcias, “se ha encontrado con Hillary Clinton, decenas de políticos, diplomáticos y financieros de Wall Street” (13).

Sobre la misma longitud de onda de los Hermanos Musulmanes se coloca el AKP (Partido por la Justicia y el Desarrollo), la fuerza turca de gobierno que de un lado trata de conciliar la identidad islámica con la democracia liberal y la pertenencia al bloque occidental, mientras que por el otro, aspira atribuir a Turquía una función hegemónica en el área que perteneció al Imperio otomano. En el proyecto “neootomano” que resulta, sin embargo, el rol regional de Turquía -bajo guía demoislámica- parece condenada a quedar instrumentalmente integrada en la estrategia atlantista de dominio mediterráneo, como se ha demostrado por la complicidad turca con la subversión líbica y siriana -y por lo tanto para ejercer en forma secundaria, subordinada a los diseños del otro lado del Atlántico. No sólo eso, sino que la elección turca de animar los fermentos “primaverales” del mundo árabe podría crear una colisión con Rusia e Irán, arruinando todo el trabajo hecho por los políticos de Ankara para establecer buenas relaciones con estas dos potencias. Hasta que Turquía no se decida a cortar el nudo que la tiene vinculada a la Alianza Atlántica (y a la entidad sionista), el “neootomanismo” será solamente una grotesca parodia de aquella función imperial que, en cambio, podría ser desarrollada en el área mediterránea por una Turquía solidaria con las potencias eurasiáticas.

Análogo discurso vale para el mundo musulmán de lengua árabe, que las centrales de la subversión sectaria querrían alejar de su modelo tradicional, para vincularlo, en una unión innatural, al modelo de democracia liberal propuesto por el Occidente como el único posible y pensable. La elección que se impone a árabes y turcos es pues la misma: o con Eurasia o con Occidente.

NOTAS:

1. Nicholas Spykman, The Geography of Peace, Harcourt Brace, New York 1944, p. 43.

2. François Thual, La planète émiettée. Morceler et lotir: une nouvelle art de dominer, Arléa, Paris 2002, p. 124; ed. it. Il mondo fatto a pezzi, Edizioni all’insegna del Veltro, Parma 2008, p. 92.

3. U.S. groups Helped Nurture Arab Uprising, “The New York Times”, 15 abril 2011.

4. New Generation of Advocates: Empowering Civil Society in Egypt, del sitio de Freedom House (www.freedomhouse.org).

5. http://www.ned.org

6. Alfredo Macchi, Rivoluzioni S.p.A., Alpine Studio 2012, p. 282.

7. Alfredo Macchi, op. cit., p. 208.

8. Olivier Roy, Généalogie de l’islamisme, Hachette, Paris 2001, p. 10.

9. “¿Los que hoy se llaman Hermanos Musulmanes? […] Ellos son los siervos del imperialismo. Son la derecha reaccionaria, los enemigos del progreso, del socialismo y de la Unidad árabe. Son una sarta de matones, mentirosos, sucios, fumadores de hachís, borrachos, cobardes, delincuentes. He aquí quienes son los Hermanos Musulmanes. Todo esto ha hecho de ellos los siervos de la América. Los que pertenecían a la facción de los Hermanos Musulmanes, ahora se avergüenzan de decirlo. Se han convertido en algo podrido, sucio, detestado en todo el mundo árabe y en todo el mundo musulmán” (Christian Bouchet, Islamisme, Pardès, Puiseaux 2002, p. 77).

10. Karim Mezran, La Fratellanza musulmana negli Stati Uniti, in: I Fratelli Musulmani nel mondo contemporaneo, a cura di Massimo Campanini, Karim Mezran, UTET, Torino 2010, p. 195.

11. Daniele Raineri, Vecchia spia al Cairo. Fratelli musulmani in tour in America per convincere Washington. Il salafita fuori gara, “Il Foglio quotidiano”, 10 abril 2012.

12. Véase Intervista a Tariq Ramadan, a cargo di C. Mutti, “Eurasia”, n. 1/2010.

13. Cecilia Zecchinelli, Il milionario islamico che vuole guidare l’Egitto, “Corriere della Sera”, 2 abril 2012.

Traducción: Francisco de la Torre

*Claudio Mutti es director de la revista Eurasia

Extraído de: Eurasia Rivista