Posts tagged ‘Filosofía’

19/04/2017

La dimensión colectiva del “Dasein”

por José Alsina Calvés – Lo que para el liberalismo es el individuo, para el marxismo es la clase social y para el neoliberalismo el “postindividuo”, es decir, el sujeto sobre el que pivota una teoría política, para la Cuarta Teoría Política (en adelante CTP) lo es el Dasein. El Dasein es, según Heidegger, el ser humano entendido como “ser-ahí”, como único ente capaz de “preguntar por el ser” y que es a la vez ser-en-el-mundo, ser-en-el-tiempo y ser-con-los otros.

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06/02/2017

El ocaso de los filósofos

eduardo-arroyopor Eduardo Arroyo – Muy pocos, posiblemente, en los últimos 2500 años de la historia de Occidente fueron peor tratados por la élite política de un país que Platón en Siracusa. Pese a su constante voluntad de servir a un orden político más justo, por tres veces fue secuestrado, vendido como esclavo o hecho prisionero. A causa de esto, al final de la inmortal carta VII, Platón nos dice que, tras su funesta experiencia con los políticos, se vio obligado “a reconocer, en alabanza de la verdadera filosofía, que de ella depende el obtener una visión perfecta y total de lo que es justo,

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04/03/2016

Dicotomía “derecha” e “izquierda”: la indeterminación del liberalismo

IZQUIERDA Y DERECHA UNIDAS JAMAS SERAN VENCIDAS

por Álvaro Hauschild – Lo que hoy se divide en derecha e izquierda, en el siglo XVIII representaba un único grupo: el de los liberales, los ilustrados. Es una ilusión, por lo tanto, creer que la política se reduce a este dualismo; primero porque excluye de antemano cualquier pensamiento no-moderno y no-ilustrado y, en segundo lugar, porque la completa indefinición de estos conceptos relativiza todo debate político, creando confusiones profundas y absurdas que no pueden existir en un medio que busca una solución a los problemas políticos.

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06/11/2015

Rusia: metapolítica del otro mundo (y II)

EURASIA

por Adriano Erriguel – (Leer: Rusia, metapolítica del otro mundo I).

V


¿Hacia un imperio eurasiático?

El 29 de mayo de 2014 se firmaba en Astaná el tratado de creación de la Unión Euroasiática. Rusia, Bielorrusia y Kazajistán – pronto seguidos por Armenia – pasaban a formar un bloque de 180 millones de personas, con un 15% de la superficie terrestre del planeta. Europa y América observan con recelo. ¿Reconstitución del espacio soviético? ¿Hacia un nuevo imperio eurasiático?

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30/10/2015

Rusia: metapolítica del otro mundo (I)

RUSIApor Adriano Erriguel

I

“¡Vaya usted a Rusia! Es un viaje útil para todo extranjero; cualquiera que haya visto bien ese país estará contento de vivir en cualquier otro sitio”. Así se expresaba el cosmopolita Marqués de Custine en su célebre obra Rusia en 1839, hito de la literatura de viajes y de un género destinado a hacer fortuna: la demonización occidental de Rusia. Un argumento de actualidad recurrente.

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30/07/2015

Metaética y metapolítica

ALBERTO BUELA
por Alberto Buela (*) – Es sabido que la metaética comenzó como una reflexión filosófica sobre el lenguaje moral, explicatio terminorum, y que con los años pasó a designar los problemas fronterizos entre la filosofía y la teología. Esto es, los temas que van más allá de la reflexión normativa.

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21/05/2015

El “Dasein” y la Cuarta Teoría Política

JOSE ALSINA CALVES

por José Alsina Calvés – Para Alexandr Dugin [1] toda teoría política se fundamenta en un sujeto: el individuo en el liberalismo, la clase social en el marxismo, y el Estado o la raza en el fascismo. En su propuesta de una Cuarta Teoría Política (en adelante CTP) nos habla del Dasein como sujeto de esta teoría. El Dasein o ser-ahí es un concepto fundamental de la filosofía de Martin Heidegger. En este artículo intentaremos aclarar qué significa exactamente el concepto de Dasein y de qué manera se relaciona con las tesis de Dugin.

La “pregunta por el ser”

Toda la obra filosófica de Heidegger, y especialmente su libro El Ser y el Tiempo [2] gira en torno a la “pregunta por el ser”.

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21/02/2015

¿Es la Nueva Derecha una extrema derecha? El pensamiento único “antifascista”

ALAIN DE BENOIST

por Alain de Benoist – Jean-François Revel habló hace tiempo de «devoción» para calificar la opinión sobre una idea sólo en función de su conformidad o de su poder de atracción respecto a una ideología dominante. Podríamos añadir que la devoción representa el grado cero del análisis y de la comprensión. Es precisamente porque la devoción domina, por lo que hoy no se refutan las ideas que se denuncian, sino que basta con declararlas inconvenientes o insoportables. La condena moral exime de un análisis de las hipótesis o de los principios bajo el prisma de lo verdadero o de lo falso. Ya no hay ideas justas o falsas, sino ideas apropiadas, en sintonía con el espíritu de nuestro tiempo, e ideas no conformes denunciadas como intolerables.

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21/02/2015

Democracia y soberanía en Alain de Benoist

CARLOS MARTINEZ-CAVA

por Carlos Martínez-Cava – “Lejos de obstruir los intereses de las clases terratenientes, la democracia del siglo diecinueve los favoreció. En una democracia formal, es el dinero el que garantiza el poder…la democracia del siglo veinte no será nada más que una palabra vacía, en la medida en que estará confinada a la economía capitalista y a las medidas burguesas del liberalismo parlamentario”. (Francois Perraux)

Decir que la Nueva Derecha es un neo fascismo encubierto, o un “aggiornamiento” de los regímenes de los años treinta es decir poco y decirlo con aviesa intención. Tras la explosión del 68, una escuela de pensamiento fue afirmándose en Francia. Mal llamada “Nueva Derecha”, ellos prefirieron llamarse “Nueva Cultura” puesto que en sus presupuestos gramscianos estaba la edificación de todo un sistema de pensamiento que hiciera posible pensar otra sociedad y otra concepción del mundo muy diferente a la liberal y a la marxista.

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27/12/2014

Derechos humanos como disvalor

ALBERTO BUELA

por Alberto Buela* – Como hace muchos años que venimos escribiendo sobre el tema de los derechos humanos y lo hemos encarado desde distintos ángulos: a) derechos humanos de primera, segunda y tercera generación, b) derechos humanos e ideología, c) derechos humanos o derechos de los pueblos, d) derechos humanos: crisis o decadencia.

En esta ocasión vamos a meditar sobre los derechos humanos como un disvalor o, si se quiere para que sea más comprensible, como una falsa preferencia.

Es sabido que la Declaración Universal de los Derechos Humanos proclamada por las Naciones Unidas a finales de 1948, afirma en su artículo 3 que: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

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24/12/2014

¿Quién soy yo?

QUIEN SOY

por Antonio Medrano“¿Quién soy yo?” He aquí la pregunta que nos asalta acuciante, a veces de modo incluso angustioso, en los momentos críticos de la vida, planteándonos el interrogante de nuestra verdadera naturaleza, del sentido de nuestra vida, del origen y destino del ser que constituimos. Pregunta ésta, tan sencilla como profunda, que, empleada de forma intencionada y metódica, figura como elemento clave en toda vía de realización espiritual.

Un maestro japonés contemporáneo, en un libro que lleva precisamente por título “Watashi ga dare ka?” (¿quién soy yo?), ha podido afirmar que todo el secreto de la doctrina Zen se halla contenido en esa escueta fórmula interrogativa. Son muchas en la historia del Zen las anécdotas que nos hablan del empleo por los maestros de esta fórmula, bajo una u otra variante, como poderosa palanca para provocar en el discípulo el despertar interior.

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23/12/2014

Superhombre

NAUFRAGIO JEAN BENNER 1836 1909

por Juan Manuel de Prada – Sin duda, uno de los pensadores que más han influido en nuestra época es Nietzsche; y uno de los conceptos más socorridos y exitosos de su filosofía es el de übermensch, hombre superior o (como generalmente se traduce) ‘superhombre’, que su creador describe así: «El superhombre ha alcanzado un nivel de existencia en el que la piedad, el sufrimiento, la tolerancia con los débiles, la supremacía del alma sobre el cuerpo, la creencia en el más allá ya no le afectan». Se trata, sin duda, de un concepto engolosinador y fascinante: el hombre convertido en una suerte de diosecillo presuntuoso, sin ataduras ni servidumbres, capaz de establecer sus propias normas de conducta y su propio sistema de valores, determinando que lo bueno es aquello que procede de su voluntad de poder.

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23/12/2014

Los mitos latentes de la modernidad: “el hombre nuevo”.

DALI NIÑO GEOPOLITICO MIRANDO EL NACIMIENTO DEL NUEVO HOMBRE 1943
por Manuel Fernández Espinosa – El ejercicio de la filosofía, a día de hoy, debiera atender a cumplir una tarea intelectual que considero urgente, que denomino “patentizar” y que califico “purificadora”. Urgente: pues cuanto antes la realicemos, antes serán mostrados en su inconsistencia (e incluso su malicia) los “mitos” que han ido configurando el imaginario de nuestra cultura actual: una cultura que algunos –ufanos o derrotistas- llaman “post-cristiana”. “Patentizar” (esto es, manifestar lo que permanece escondido, latente) y “purificar”. Pero, ¿qué es lo que hay que purificar aquí? El imaginario cultural erigido confusamente, tras la crítica moderna al cristianismo y al orden tradicional y propuesto (o impuesto) como sustitutivo del imaginario cristiano (que se hace cada vez más extraño incluso para el cristiano).

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20/12/2014

Una teoría de la modernidad

JOSE ALSINA CALVES
por José Alsina Calvés – Este artículo nace de un estudio y reflexión en torno a la Cuarta Teoría Política (en adelante CTP) desarrollada por el filósofo y sociólogo ruso Alexander Dugin. La CTP se plantea como una alternativa global a la modernidad, siendo el liberalismo su representante más significativo, así como la actual implosión posmoderna, representada por el neoliberalismo. Pretendemos profundizar en el concepto de modernidad, sus características, sus raíces culturales e ideológicas y sus tensiones internas. La cuestión de la posmodernidad la dejaremos para otros trabajos.

Comenzaremos por un intento de definición de la modernidad, después buscaremos sus raíces lejanas en la historia de las ideas y de las instituciones, y finalmente estudiaremos su génesis y constitución.

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30/08/2014

El paganismo de Alain de Benoist y la filosofía de Martin Heidegger

JOSE ALSINA CALVES
por José Alsina Calvés – La reivindicación del paganismo es quizás uno de los elementos más originales y sorprendentes del pensamiento de la Nueva Derecha (en adelante ND) en general y de Alain de Benoist en particular. En este artículo intentaremos estudiar este aspecto del gran pensador francés y relacionarlo con la filosofía de Martin Heidegger.

En su libro Comment peut-on être païen? y en una entrevista publicada en la revista Hesperides, de Benoist explica el trasfondo filosófico de su reivindicación del paganismo, diferenciándola de otros reivindicaciones folclóricas o sincretistas, tipo New Age, y relacionándola con su crítica al cristianismo (al menos al cristianismo original) como fundamento teológico del igualitarismo, del progresismo y de la metafísica de la subjetividad.

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19/08/2014

Guerra de palabras

LENGUAJE PERCEPCION CONCIENCIA

por Esaúl R. ÁlvarezGuerra de palabras (I): la retórica de la postmodernidad y el despojamiento del lenguaje

Haven’t you heard it’s a battle of words? The poster bearer cried.
Listen son, said the man with the gun,
There’s room for you inside.
Pink Floyd, ‘Us and them’ (del álbum ‘The Dark Side of the Moon’)

Para la estrategia de reproducción de la postmodernidad, signada ante todo por la ausencia de toda permanencia y de todo límite, el dominio del lenguaje -y su consecuente manipulación- posee una importancia capital. Es claro que la aceptación del actual (des-)orden social e individual y el grado de obediencia al mismo será mucho más acabado y perfecto, armonioso y sin fisuras por parte de los ‘ciudadanos’ si éstos asumen y adoptan para sí la forma de pensar del propio sistema como si de una segunda naturaleza se tratase.

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22/06/2014

Metapolítica: los comienzos de una disciplina

ALBERTO BUELA

por Alberto Buela* – El primero en descubrir que en el Fondo Caramuel se encontraba un texto titulado Metapolitica hoc est Tractatus de Repubblica, Philosophice considerata cuyo autor era el monje cisterciense Juan Caramuel Lobkowitz (1) nacido en Madrid en 1606 y fallecido en Vigevano (Italia) 1682, de ahí que el Fondo Caramuel se encuentre en esa ciudad de la Lombardía, fue el profesor Gustavo Bueno Sánchez quien consignó los datos en las páginas de Filosofía en español que lleva adelante la fundación Gustavo Bueno de Oviedo (Asturias).

El texto mencionado es el primero del que se tiene noticias que utiliza el término metapolítica. Texto que fue redactado alrededor de 1650 y que fue recuperado, tras una solicitud nuestra, del Archivo histórico diocesano de Vigevano por el profesor Aldo La Fata, un gran estudioso de la metapolítica, perteneciente a la escuela tradicionalista de Silvano Panunzio de Roma.

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18/06/2014

Algo más sobre metafísica

ALBERTO BUELA
por Albero Buela* – (Post scriptum: respuesta amable al epílogo de R.J.W ).

El ser del ente debe ser buscado más allá de la entidad (epekeina tes ousias) Rep. 509 b.

Hace casi noventa años el Mago de Friburgo denunció en su libro Kant y el problema de la metafísica, el extrañamiento que había sufrido la disciplina y que fuera denunciado por primera vez por Emmanuel Kant en su Crítica de la razón pura de 1781.

Así Heidegger, con la agudeza que caracterizó toda su obra, sostuvo que la Crítica de la razón pura no es una teoría del conocimiento tal como se había pensado hasta entonces (1) sino una crítica a la metafísica tradicional.

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01/05/2014

La ley de hierro de la oligarquía

DALMACIO NEGRO

Por Dalmacio Negro Pavón

1.- El pensamiento político realista es pesimista por su escepticismo ante la naturaleza humana, lo que le diferencia de otros modos de pensamiento sobre lo Político y la Política. En particular, del humanitarista -destructivo-, del ideológico -constructivista-, del imaginativo -literario- y, por supuesto del utópico, modo de pensamiento gratificante porque permite no afrontar la realidad y evadirse de ella. En tanto escéptico, el realismo político es ajeno o contrario a lo que suele pasar por Realpolitik: simplemente no se hace ilusiones. «El realismo político, ha escrito recientemente Jerónimo Molina, es la imaginación del desastre».[1] Carlo Gambescia dice “triste” en un libro también reciente sobre al liberalismo como expresión del realismo,…[2] Las citas podrían multiplicarse. Baste recordar lo de Ludwig Marcuse: en política, el pesimismo lógico es “un estado de madurez”.

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18/04/2014

Carl Schmitt, el nuevo Benito Cereno

ALBERTO BUELA

por Alberto Buela (*) – “Yo soy, afirma Carl Schmitt en Ex captivitate salus, el último representante consciente del jus publicum Europaeum, su último teórico e investigador en un sentido existencial, y experimento su fin como Benito Cereno experimentó el periplo del barco pirata”.

¿Quién fue Benito Cereno? El personaje principal de la novela homónima de Hermann Melville (1819-1891) que cuenta las aventuras de un capital español que traslada de Buenos Aires a Lima un cargamento de ciento sesenta negros de ambos sexos, la mayoría provenientes de Senegal y pertenecientes a Alejandro Arana, caballero de la ciudad de Mendoza en Argentina.

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14/04/2014

La Banalidad de The Guardian [of Judea]

GILAD ATZMON

por Gilad Atzmon – El alguna vez respetado Guardian ha sido reducido en años recientes a un aburrido vocero sionista ―una Crónica Judía light para consumo de los gentiles. La semana pasada, el periódico lanzó un ataque sobre Martin Heidegger, el más influyente filósofo del siglo 20. “Los ‘cuadernos negros’ de Heidegger revelan antisemitismo en el corazón de su filosofía” se lee en el titular del periódico.

Pero ¿eso qué significa? ¿Heidegger fue realmente un odia-judíos? ¿Se opuso a la gente por ser étnica o racialmente judía o fue, en cambio, crítico de la política, la cultura, la ideología y el espíritu judíos? De acuerdo al ‘progresista’ y británico Guardian, los recién publicados Cuadernos Negros revelan que Heidegger veía el ‘judaísmo mundial’ como el conductor de la “modernidad deshumanizante”.

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24/03/2014

El otro Sócrates

ALBERTO BUELA

por Alberto Buela* – A R.W., fruto de una socrática charla en V. Urquiza.

En el ámbito de la historia de la filosofía existe una visión y versión de lo que fue y dijo Sócrates, que nos llegó a través de Platón y sus diálogos. Pero los argentinos, que desde siempre hemos tenido raros privilegios, tenemos además la versión del Sócrates que leyó el ex presidente Menem (1).

La otra interpretación, de la que nos vamos a ocupar, es la que nos trae el historiador, militar y algo filósofo Jenofonte (431-354), quien fuera también discípulo suyo.

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19/01/2014

La necesidad de la metafísica del Caos

ALEXANDER DUGIN

por Alexander Dugin – La filosofía europea moderna comenzó con el concepto de Logos y el orden lógico del ser. Durante dos mil y algunos cientos de años este concepto ha sido completamente agotado. Todo el potencial y los principios contenidos en esta forma de pensar logocéntrica ahora se han explorado a fondo, expuesto y abandonado.

El problema del Caos y la figura del Caos se descuidaron, dejadas a un lado desde el principio de la filosofía. La única filosofía que conocemos en la actualidad es la filosofía del Logos. Pero el Logos es algo opuesto al Caos, su alternativa absoluta.

Desde el siglo XIX, con los filósofos europeos más importantes y brillantes como Friedrich Nietzsche, Martin Heidegger, hasta los pos-modernistas contemporáneos el hombre europeo comenzó a sospechar que el Logos estaba llegando a su fin. Algunos de ellos osaron afirmar que de ahora en adelante estamos viviendo en el tiempo del fin de la filosofía logocéntrica, acercándose otra cosa.

La filosofía europea estaba basada en el principio logocéntrico que corresponde al principio de exclusión, el elemento diferenciador, la diairesis griega. Todo esto corresponde estrictamente a la actitud masculina, refleja el orden jerárquico, autoritario, vertical del ser y del conocimiento.

Este enfoque masculino de la realidad impone orden y el principio de exclusividad en todas partes. Esto es perfectamente claro en la lógica aristotélica en la que los principios de identidad y de exclusión se colocan en la posición central en el modo normativo de pensamiento. A es igual a A, y no es igual a no-A . La identidad excluye la no-identidad (alteridad) y viceversa. Aquí vemos al hombre que habla, piensa, actúa, lucha, divide, ordena.

Actualmente toda esta filosofía logocéntrica llegó a su fin y debemos pensar en otra posibilidad de pensamiento distinta del modo logocéntrico, falocéntrico, jerárquico y excluyente.

Si el Logos ya no nos satisface, nos fascina, nos mueve, entonces estamos dispuestos a probar algo más y abordar el Caos.

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12/01/2014

El tiempo de los sargentos y de los poetas. Gabriele D’Annunzio y los orígenes del fascismo

GABRIELE D'ANNUNZIO

por Adriano Erriguel – Hoy es difícil admitirlo, pero en sus inicios el fascismo italiano no hacía presagiar el rumbo funesto que terminaría tomando para la historia de Europa.

Surgido del caos como una oleada de juventud, el fascismo pertenecía a una época revolucionaria en la que, ante los viejos problemas, se vislumbraban nuevas soluciones. En su momento fundacional el fascismo italiano se presentaba como una actitud más que como una ideología, como una estética más que como una doctrina, como una ética más que como un dogma. Y fue el poeta, soldado y condottiero Gabriele D´Annunzio quien esbozó, de la manera más rotunda, ese fascismo posible que nunca pudo ser, y que terminó dando paso a un fascismo real que malogró sus promesas iniciales para embridarse, de la forma más obtusa, hacia el abismo.

Poeta laureado y héroe de guerra, exhibicionista y demagogo, megalómano e histrión, nacionalista y cosmopolita, místico y amoral, asceta y hedonista, drogadicto y erotómano, revolucionario y reaccionario, talento del eclecticismo, del reciclaje y del pastiche, genio precursor de la puesta en escena y de las relaciones públicas: D´Annunzio fue un postmoderno avant la lettre cuyas obsesiones se nos antojan asombrosamente contemporáneas. El incendio que contribuyó a provocar tardaría en extinguirse, pero después nada volvería a ser lo mismo. ¿Por qué rememorar, hoy en día, a este maldito?
Tal vez porque en una atmósfera monocorde de corrección política, de transgresiones amaestradas y de pensamiento desnatado figuras como la suya funcionan como contramodelo, y nos recuerdan que, después de todo, la imaginación, sí, puede llegar al poder.

Años incendiarios

Hubo una época de vitalidad incontenible que, sobrecargada de tensiones e ideas de alto voltaje, precisó de una guerra mundial para ventilar sus contradicciones. Los pocos años que median entre 1900 y 1914 conocieron un extraordinario incendio en el arte y en la literatura, en el pensamiento y en la ideología, que pronto se propagó a todo el mundo. Uno de los epicentros de ese incendio fue Italia – más en concreto el eje entre Florencia y Milán –, lugar donde prendió “el sueño de un futuro radiante que surgiría tras haber purificado el pasado y el presente por el hierro y por el fuego”.(1)

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25/11/2013

Sobre el concepto de comunismo

COSTANZO PREVE

por Costanzo Preve –  Turín, febrero 2009.

1.- En una correspondencia epistolar en la red con Atilio Mangano, publicada en su blog (ripensaremarx.splinder.com), Gianfranco La Grassa (en adelante GLG) admite abiertamente que ya no puede llamarse “comunista”, que es anticapitalista sin comunismo; en resumen, él admite que ya no maneja el concepto de comunismo. Se trata de una confesión que le honra. Desde el momento en que GLG es un verdadero especialista en Marx y no un caótico charlatán, está claro que no puede contentarse con afirmaciones antieducativas de tipo narcisista-existencialista a lo Pietro Ingrao para quien el comunista es aquel que “se siente comunista” o “se declara comunista”. Por lo mismo que un loco de manicomio que se declara Napoleón debería ser verdaderamente Napoleón. Si hubiera en Italia una discusión marxista seria, en lugar de blogs auto referenciales en recíproca lucha sectaria, la confesión de GLG provocaría una discusión. Pero esto no ocurrirá. No importa, yo voy a discutirla.

2.- Según el Dictionnaire Critique du Marxisme de Labica y Benusan, en la palabra “Comunismo”, se pueden leer unas interesantes puntualizaciones:

(a) Hasta La Ideología alemana de 1845, Marx nunca usó el término “comunismo” sino el de “socialismo”. En este contexto histórico, el comunismo no era sino el reparto igualitario de bienes y Marx lo critica en los Manuscritos de 1844 con la curiosa expresión “propiedad privada general”.

(b) en los Manuscritos de 1844, Marx está pensando aún el socialismo en términos “conviviales” y comunitarios de una asamblea reunida en torno a una mesa común fraternal (de donde viene el término “compañeros”, cum-pane, el que comparte conmigo el pan). Los orígenes comunitario-conviviales del término comunismo en 1844 están filológicamente documentados y el que quiera separar comunismo de comunitarismo debe destruir toda la documentación existente. (c) en los Manuscritos de 1844 hay una centralidad del concepto de alienación. Como se sabe hay escuelas marxistas (entre las cuales la escuela althuseriana de GLG) que quisieran deshacerse de este concepto “juvenil”. Otras escuelas, como la mía, tienen al respecto una opinión contraria y sostienen su permanencia y centralidad durante toda la vida de Marx. Una, no la única, de las razones por la que yo la mantengo como central es que en Marx la crítica al concepto abstracto de alienación es inseparable del concepto concreto de división del trabajo. Y un comunismo que obvia la división del trabajo, tal y como está ocurriendo hoy en día, se parece más bien poco a un “comunismo” y mucho a una ingeniería social de tipo positivista.

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17/04/2013

Aporía como método del pensamiento teológico: la paradoja aporística del “objeto absoluto”

GEIDAR DZHEMAL

por Geidar Dzhemal – Poistine.com – El problema de la filosofía como fenómeno es una cosa sorprendentemente extraña – no queda del todo claro cómo y por qué surge la filosofía. En nuestro mundo, en el que existen distintas filiaciones del pensamiento tradicional (desde los tiempos más remotos, pasando por los tiempos arcaicos y los más recientes), no vemos aparecer el fenómeno de la filosofía más que en Occidente. Concretamente en Grecia, de donde pasa a todo el espacio occidental. Claro que también existen nociones como la filosofía india, filosofía china. Pero, en realidad, semejante calificación es bastante convencional, porque lo que se da es el fenómeno de la articulación de algo que pertenece al campo de la metafísica, o la imitación bastante endeble y poco convincente del discurso occidental en los tiempos modernos y contemporáneos. Como fenómeno original la filosofía no se da fuera de Occidente, fuera del Occidente helenístico.

La filosofía representa la organización del pensamiento que permite dirigir la persecución de los objetivos, construir una estructura civilizatoria transparente y autocontrolada. Como resultado, esta filosofía que dispone de estructuras obtiene determinados métodos de trabajo con el mundo material: métodos científicos, organizativos, militares, culturales y otros. De modo que la sociedad que posee la filosofía adquiere una ventaja colosal sobre las antiguas sociedades tradicionales (lo que nos muestra toda la historia). Pongamos, como ejemplo, el espacio de India – con una riquísima tradición, dividida en múltiples escuelas fundamentales; inmensa cantidad de personas que practican la contemplación. Y al mismo tiempo la más completa indefensión ante una sociedad mucho más plana, primitiva (occidental), que llega hasta India y a lo largo de una sola generación la pone totalmente de rodillas.

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25/11/2012

Tradición e igualitarismo

por Laureano Luna – Esta Modernidad tardía es la época de la no discriminación. Se trata de un “tic” obsesivo que hace que se torture al lenguaje para someterlo al igualitarismo perfecto o que esté mal vista la fabricación de pañales específicos para niñas y niños. Y la obsesión se presenta con un aparato coactivo material y espiritual del que forma parte, amén de las leyes de propaganda, el chantaje lingüístico, el sambenito: “racista”, “sexista”, etc.

Desconsiderando por un momento la necesidad del capitalismo multinacional de homogeneizar el modo humano de vida en el planeta y la triste reducción de la izquierda política a propagadora del discurso igualitarista que el capitalismo necesita, cabría preguntar: ¿No encierra la decidida voluntad de erradicar toda discriminación un evidente valor moral? En otros términos: ¿No es este igualitarismo esencialmente concordante con la espiritualidad tradicional de las grandes religiones y de su contenido metafísico y ético?

Si dejásemos votar a mano alzada a una concurrencia numerosa veríamos probablemente levantarse un mar de manos aprobando: ahí estarían las manos de muchos religiosos cristianos, de muchos izquierdistas, de muchos liberales y, seguramente, la mano de la gran masa de los televidentes.

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17/11/2012

Desde la Filosofía. “¿Qué herramienta tenemos a nuestra disposición para reparar la vida comunitaria?…”

por Juan Bautista Fuentes“¿Qué herramienta tenemos a nuestra disposición para reparar la vida comunitaria? Pues la solución es muy sencilla: adoptar una actitud ante la vida tan humilde que consista básicamente en el agradecimiento.”

Muchas gracias por haberme invitado para estar aquí. Yo no conocía esta universidad y para mí es un placer estar con todos ustedes. Es muy difícil cuando a una persona que se dedica a la filosofía le dicen que en diez minutos exponga, desde la filosofía, su idea del sentido de la vida. Sin embargo, si he venido es porque me voy a atrever a hacerlo. Son varios, distintos y contradictorios los caminos que podrían seguirse. A mí se me ocurrió éste que creo que es uno entre otros. Pero por lo menos es tan defendible como cualquier otro.

Voy a leer un breve texto, ahora lo contextualizaré, y luego voy a comentarlo. El texto es de un manual muy sencillo y admirablemente bien hecho de la historia de la filosofía, de Rafael Gambra, que fue filósofo español, fallecido hace pocos años. El librito se llama “Historia sencilla de la filosofía”. En el último capítulo del libro se plantea el destino de la filosofía en una sociedad como ésta. La pregunta por el destino de la filosofía yo aquí la podría hacer equivalente al destino del sentido de la vida en una sociedad como ésta. Por tanto mi comentario va a ser muy histórico y muy inmanente. Pero creo que no está alejado de los problemas antropológicos de fondo.

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07/11/2012

Una mera aclaración: de Bue a Bue

por Alberto Buela Buela responde a Bueno, en torno a la metapolítica – Tuvimos el honor el mes pasado de presentar nuestro último libro Disyuntivas de nuestro tiempo que lleva por subtítulo (ensayos de metapolítica) en la Escuela de filosofía de Oviedo que dirige el filósofo don Gustavo Bueno, la más emblemática cabeza filosófica en lengua española hoy día.

Y don Gustavo se tomó el trabajo no sólo de estar presente sino que además escribió un largo artículo sobre la metapolítica («En torno al rótulo Metapolítica») en donde afirma, mutatis mutandis, que la metapolítica es solo un rótulo, que no se puede presentar como una inter o multidisciplina y que es algo confuso, oscuro y caótico. Hablando en criollo, quitó todo valor a esta disciplina.

¿Qué podemos hacer nosotros para mostrar lo contrario y no malquistarnos con tan significativo filósofo? Aducir razones, mostrar razones, explicar qué se está haciendo y cómo se hace. Y que después el lector saque sus propias consecuencias. Eso es todo.

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25/09/2012

Propedéutica a la teoría política

Por Alberto Buela* – Comencemos por los términos. Teoría, término que proviene del griego theoréin = contemplar, indica un conjunto de ideas que están sistemáticamente relacionadas, y pertenece tanto a la filosofía como a la ciencia. El filósofo se pregunta el porqué de las cosas, mientras que el científico se pregunta por el cómo.

Toda teoría política está constituida sobre una concepción específica del hombre, el mundo y sus problemas. Para avalar esta afirmación obsérvese simplemente que para los griegos el hombre esánthropos que etimológicamente significa “el que investiga lo que ha visto”, “el que contempla”. Mientras que para los romanos el hombre es homo, que proviene de humus, que significa “el que está parado en la tierra”, “el terráqueo”. Si continuamos esta aproximación etimológica nos podemos explicar el porqué la filosofía en los griegos y el derecho en los romanos son sus logros más genuinos y específicos.

Así hemos tenido durante el siglo XX teorías políticas marxistas, liberales, fascistas, socialdemócratas, y en nuestro medio, peronistas, radicales y conservadoras.

Esta disciplina se debe ocupar antes que nada de problemas pre-políticos o metapolíticos como son los del origen de la instalación del hombre en el mundo, que desarrollaremos en dos puntos: a) el nomos de la tierra y b) sobre el poder.

Viene luego el objeto específico de la política con sus tres finalidades: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

Para terminar con el tratamiento de los temas y problemas de lo público, que son los que preocupan a la comunidad en su conjunto, tales como: Pueblo, Nación, Estado, partidos políticos, sistemas partidistas, regímenes políticos y de gobierno, la comunidad internacional, las relaciones internacionales, diplomacia y organismos internacionales.

 El nomos de la tierra

Nuestra idea de norma deriva del término nómos  que proviene del verbo griego némein que significa tres cosas: 1) recoger, tomar, recolectar o apropiar. 2)  repartir, dividir, limitar o distribuir y 3) aprovechar, explotar, utilizar o asentar.

Este concepto de nomos de la tierra es instaurador y no derivado de un principio de orden anterior. El establece la relación fundante del hombre con la naturaleza y los otros hombres. Nos está indicando la prístina y primigenia relación del hombre con la tierra. Así el hombre como recolector y cazador observa como la tierra contiene en sí misma una medida interna de la justicia: Da ante el esfuerzo de quien recoge y sabe cazar.

En un segundo momento el hombre como agricultor labra la tierra y fija los límites entre lo fértil y lo agreste. La tierra otorga una segunda medida de justicia: La cosecha para quien la trabaja.

Y en un tercer momento, el hombre deja su peregrinaje y se asienta, se apacienta sobre la tierra repartida y limitada para explotar y aprovechar regularmente sus frutos. Y es en este momento cuando nace la política, que no es otra cosa que la acción que permite organizar lo político. Todo nomos implica un poder.

Los rasgos típicos que según Platón – ya viejo y en su último y breve diálogo Epínomis o Alrededor de las leyes –  hacían a los griegos superiores a los bárbaros son: 1) la educación o paidéia. 2) que tienen el auxilio del oráculo de Delfos y 3) su fidelidad a la observancia de las leyes. Estos tres rasgos han hecho que los griegos hayan perfeccionado todo lo que han recibido de los bárbaros. Estos tres elementos permitieron a los griegos inventar y tener política.

Lo político y la política

Afirma muy acertadamente el renombrado pensador griego contemporáneo  Cornelius Castoriadis que: “los griegos no inventaron lo político  en el sentido de la dimensión de poder explícito siempre presente en toda sociedad, inventaron, o mejor dicho crearon la política como la ciencia que organiza dicho poder”(1) . Esta distinción esencial nos pone sobre aviso acerca de la confusión que aún perdura hoy entre lo político- dimensión del poder explícito- y la política – institución conjunta de la sociedad -.

Nosotros queremos llamar la atención que aun cuando “a partir de la década del 70 comenzó a imponerse en las principales lenguas europeas un distinción que buena parte del siglo XX había ignorado entre: lo político (Politisch, le politique, il politico, Political) y la política (Politik, la politique, la politica, Politics)” (2), en nuestro medio universitario, académico y político se ignora, a veces, por completo. Producto, fundamentalmente, de una concepción funcionalista y sociologista de nuestros los cientistas políticos.

Así lo político es lo permanente, se dirige a la esencia, pues la comprensión del problema corresponde al ser de la política. Como categoría peculiar del ser lo político pertenece a la esfera de la naturaleza humana. Mientras que la política es lo perecedero, la actividad del hombre para organizar lo político. Pertenece al domino del hacer. Lo propio y específico de la política es lo político cuyo dominio está determinado por lo público, el cual se caracteriza por la distinción entre amigo y enemigo, pero este enemigo no es el enemigo privado(inimicus) sino el enemigo público(hostis) el que me hostiga o impugna (3).

Cuando en 1965 se llevó a cabo en la Sorbona la defensa de una tesis sobre este tema el profesor Jean Hyppolite, traductor de Hegel, y prestigioso catedrático impugnó la tesis diciendo: Yo había cometido un error, pensé que nunca terminaría Ud. su tesis. Pero si Ud. tuviera razón y la noción de enemigo es el punto central de lo  político sólo me restaría cultivar mi jardín. A lo que el postulante respondió: Ud. no cometió un error sino dos. El primero Ud. lo ha reconocido y no insistiré en ello, el segundo, es creer que es suficiente cultivar su jardín para eliminar el enemigo. J. Hyppolite respondió: Si Ud. persiste no me queda más que suicidarme. Será entonces su tercer error Profesor, respondió el postulante, pues si Ud. se suicida su jardín quedará sin protección, su mujer y sus hijos también y su enemigo habrá vencido”.

Reiteramos que el enemigo no puede ser más que enemigo público (hostis) porque todo lo que es relativo a la comunidad se vuelve por este solo hecho asunto público. El conocido pasaje evangélico se refiere al perdón de enemigo privado cuando afirma: diligite inimicos vestros =Amad a vuestro enemigos (Mt. 5.44) y no diligite hostis vestros.

El pensamiento light, il pensiero debole, el pensamiento políticamente correcto ha visto en esta distinción esencial una apelación a la guerra más que a  la convivencia y ha intentado diluir, incluso borrar, esta distinción para reemplazarla por la de adversarios o amigos con una visión opuesta, sin percatarse que el asunto no es una cuestión de nombres más o menos agradables al oído, sino de esencias.

La idea de encontrar la paz entre los amigos es absurda, ya que por naturaleza la amistad es un estado de paz. Y es en realidad la noción de enemigo político (hostis) la necesaria para comprender acabadamente la idea de paz. Así podemos afirmar que quien rehúsa la idea de enemigo es un enemigo de la paz (incluso a pesar de él) pues hacer la paz, es hacerla con un enemigo.

Del poder: Legalidad y Legitimidad

A la distinción entre lo público y privado y a la que existe entre amigo y enemigo debemos sumar ahora la tercera de las distinciones políticas aquella entre el mando y la obediencia o dicho en términos politológicos entre gobernantes y gobernados.

La naturaleza del poder exige dos condiciones indispensables: que no sea esporádico sino estable, permanente y continuo, rasgos que en política lo define su mayor o menor institucionalización, y que sea colectivo, lo cual obliga al poder político ha ser forzosamente público. Es legítimo todo aquello que se encuentra fundado en el derecho, en la razón y en el valor. En el derecho, la legitimidad se vincula a la legalidad, en orden a la razón y a lo verdadero y en orden al valor a lo bueno.

La teoría política hoy, no puede ser como antaño sólo una teoría del poder, sino una teoría de la autoridad legítima.

Se distinguen tres formas de legitimidad que acompañan al ejercicio del dominio o gobierno: a) la tradicional, basada en la validez por siempre de las tradiciones. b) la carismática, basada en la sumisión en el valor ejemplar de una persona. c) la racional o legal, fundada en la creencia de la legalidad de los reglamentos y el derecho. Las dos primeras son conocidas también como legitimidades de ejercicio y la tercera como legitimidad de origen.

Ahora bien, estas legitimidades son simplemente formales, pues sólo caracterizan ciertos rasgos de la legitimidad, pero los principios reales o metapolíticos de la legitimidad son los fines a los cuales se consagran los distintos regímenes políticos. Considerados desde la teoría política, disciplina sobre la que estamos hablando, estos fines teóricos son tres: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

El objeto específico de la política

La política la podemos definir no como el arte de lo posible según afirmó Leibniz y repitieron luego hasta el hartazgo, sino más bien como el arte de hacer posible lo necesario, como la definió Maurras, entendiendo por necesario aquellas carencias que el hombre tiene para realizar su esencia. Su objeto específico está constituido por el logro de los tres fines mencionados: el bien común; la seguridad exterior y la concordia interior y prosperidad.

De modo general todo lo que obra, y específicamente el hombre, lo hace en busca de un interés o un bien de ahí que el bien tenga razón de causa final. Así el bien o fin final de la política es el logro del bien común. Que puede ser entendido bajos sus múltiples acepciones: eudaimonía o felicidad en Aristóteles,  salus populi en Hobbes, interés común en Rousseau, bien del Estado en Hegel, bien del país en Toqueville o bien público en Freund.

Ciertamente que ese bien común o bien del pueblo consiste en la seguridad, entendida como  la protección contra los enemigos exteriores, en la paz interior y en el desarrollo de la riqueza y prosperidad de sus habitantes. Vemos así cómo en un primer momento- el de la seguridad exterior- el presupuesto del bien común está condicionado por la relación amigo -enemigo, y en este sentido la tarea de la política consiste en superar esa enemistad y establecer la paz.

El logro de la vida buena, el famoso eu zen griego o la bona vita romana bajo el aspecto de política interior se llama concordia = cum cordis, significa compartir el corazón, sentir de la misma manera. Así como compañero viene de cum panis, que es compartir el pan. La concordia supone la superación de la enemistad interna. Esa concordia interior se funda en la participación en un proyecto común, dado por valores a realizar que en política se entienden como metas o fines.

Vemos cómo la seguridad y la concordia constituyen los dos aspectos de un mismo bien, el fin de la práxis política, entendido como logro del bien común o bien del pueblo. Estos dos aspectos aseguran la paz. Pero como la felicidad supone un mínimo de prosperidad no puede haber paz interior sin prosperidad (trabajo, salud, educación, justicia).  Vemos entonces, cómo la política, un arte todo de ejecución que intenta hacer posible lo necesario tiene la exigencia, además, de ser eficaz.

Esta comunidad de miras e identidad de sentimientos expresados a través de la concordia se concreta en las ideas de Patria y Pueblo, Nación y Estado, con lo que pasamos el tercero y último de los puntos de esta propedéutica a la teoría política.

Patria y Pueblo

La patria como pater = tierra de los padres, nos indica no sólo el lugar de nacimiento, que no elegimos, sino además el patrimonio y tradición común, cultural, étnico, lingüístico, religioso que nos signa desde el momento que caemos a la existencia y que nos distingue del resto de los mortales. A la patria está vinculado el país y éste está enraizado con el paisaje, ese espacio geográfico e histórico que nos contiene. De ahí nace nuestro carácter de paisanos.

Así los paisanos, los hijos del país, constituimos un pueblo, esto es, una comunidad de hombres y mujeres unidos por una conciencia común de pertenencia a un mundo de  valores (culturales, religiosos, lingüísticos, etc.) pero no necesariamente con una conciencia política común. Los pueblos no deciden cómo quieren ser; simplemente son, existen. Cuando poseen una conciencia política de lo que quieren ser allí pasamos a la idea de Nación o a ser el pueblo de tal o cual Nación.

Nación y Estado

Brevemente podemos definir la Nación como proyecto de vida histórico que se da un pueblo cuando se transforma en una comunidad política. Es el pueblo cuando tiene un propósito político decidido.

La idea de proyecto (pro-iectum) significa, como su nombre lo indica, algo tirado, yecto delante, pero al mismo tiempo un proyecto político genuino exige un anclaje en el pasado, éxtasis temporal que el pensamiento progresista rechaza de plano. Pues cuando él se vuelve sobre el pasado lo hace siempre como víctima. La idea de antiguo lo espanta, porque la vanguardia es su método.

En la política hodierna, no sólo hay una incomprensión histórica sino, por lo que acabamos de afirmar, existe una incomprensión funcional de la idea de proyecto. Pues todo proyecto se piensa genuinamente a partir de una tradición de pensamiento nacional, de lo contrario es un producto de la razón ilustrada con lo cual se transforma en una nada de proyecto o en un proyecto inverosímil.

El fin de la política nacional como arquitectónica de nuestra  sociedad, tiene que partir de un fundamento metafísico que me dice que la realidad (el ente) es lo que es más, lo que puede ser. Es sobre ese poder ser donde debe actuar la política, si es tal y no sólo apariencia. Y si actúa sobre lo que puede llegar a ser, debe actuar con pro-yectos y así la política será el principal agente del cambio de la realidad económica, social y cultural. De lo contrario seguirá convalidando y consolidando el statu quo vigente.

En cuanto al Estado definido como la nación  jurídicamente organizada, no tiene un ser en sí (Stato fine como pensó el fascismo) sino que existe en y a través de sus aparatos. No es tampoco la máquina para mantener la dominación de una clase sobre otra (como pensó el marxismo-leninismo), sino que es el instrumento que sirve como gestor al gobierno para el logro del bien común, entendido como felicidad del pueblo y grandeza de la nación.

Alberto Buela* es Doctor en filosofía, ensayista y director de Disenso.

NOTAS

 (1) Castoriadis, C: Le monde morcelé, París, Seuil, 1990, p.125.- Retoma este autor la distinción entre la política y lo político formulada por el eminente politólogo y jurista Carl Schmitt y desarrollada luego, próximo a nuestros días, en la escuela del realismo político por autores como Julien Freund, Gianfranco Miglio o Michel Maffesoli..

(2) Molina Jerónimo: Julien Freund: lo político y la política, Madrid, Sequitur, 2000, p.34

(3) Fue Carl Schmitt quien en un trabajo de 1932, El concepto de lo político, realizó la primera caracterización de esta distinción política fundamental. Así sostiene inmediatamente ab initio: “La distinción propiamente política es la distinción entre amigo y enemigo. Ella da a los actos y a los motivos humanos sentido político. Este criterio no se deriva de ningún otro, representa en lo político, lo mismo que la oposición relativamente autónoma del bien y el mal en la moral, lo bello y lo feo en estética, lo útil y lo dañoso en economía”

08 de Julio del 2012

Fuente: Disenso