Archive for ‘Latsa, Alexandre’

19/05/2015

¿Buscan impedir el nuevo oleoducto ruso desestabilizando Macedonia?

AMERIKOSOVO

Lavrov: Las protestas en Macedonia estarían relacionadas con un plan para impedir el nuevo oleoducto ruso

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, no descarta la posibilidad de que el empeoramiento de la situación en Macedonia esté vinculada con el respaldo que las autoridades del país balcánico han mostrado a la construcción del gasoducto ruso-turco Turkish Stream y a su negativa a imponer sanciones a Rusia.

“No puedo formarme un concepto definitivo de los acontecimientos de Macedonia, pero objetivamente la situación se desarrolla en un contexto de rechazo del Gobierno a unirse a la política de sanciones contra Rusia,

read more »

Anuncios
10/02/2015

¿Provocará la política de Estados Unidos en Ucrania una nueva guerra fría?

ALEXANDRE LATSA

por Alexandre LatsaPoco antes de la disolución de la Unión Soviética, Estados Unidos se comprometió a no admitir repúblicas ex soviéticas en el seno de la OTAN. Y lo que sucedió a partir de 2004 fue exactamente lo contrario. Alexander Latsa pasa en revista esa historia, la continuidad de las prácticas estadounidenses desde hace 11 años y el carácter ya inevitable de una nueva guerra fría.

En medio del glacial invierno ruso de 1990, el extremadamente republicano y también tremendamente texano secretario de Estado estadounidense James Baker hizo en Moscú una sorprendente promesa.

read more »

26/09/2013

La guerra en Siria: ¿una guerra por la energía?

ALEXANDRE LATSA

por Alexandre Latsa – Aunque los importantísimos yacimientos de gas de Siria no parezcan tener hoy el mismo valor que hace 12 años, momento en que se planificó la guerra contra ese país, no es menos cierto que siguen siendo un factor invisible del conflicto. La Comisión Económica de la Coalición de la oposición externa siria se ha dedicado esencialmente a la repartición del gas que se haría entre los aliados después de la caída del Estado sirio. Pero, como ese momento no acaba de llegar, las grandes potencias van a tener que revisar sus apuestas.

Mientras prosigue la guerra en Siria, la prensa dominante, que arremete constantemente contra el Estado sirio, olvida sin embargo de manera recurrente abordar uno de los aspectos más importantes de ese conflicto: su vertiente energética, vinculada fundamentalmente a las reservas de gas [1]. Ese aspecto explica en gran parte el activo respaldo de Rusia, no a la persona de Bachar al-Assad sino al régimen sirio para evitar su caída ya que, provocada por una voluntad externa, esta habría de convertirse en un elemento geopolítico dentro de un dispositivo mucho más amplio y en gran medida directamente enfilado contra la propia Rusia.

Cuando Rusia empieza a levantarse de nuevo, a partir de los años 2000, se convierte en el principal obstáculo al plan destinado a apoderarse del control de las vías energéticas entre Europa y Eurasia a través de los Balcanes, plan que los estrategas estadounidenses habían trazado y comenzado a poner en práctica fundamentalmente con la guerra contra Serbia, en 1999.

Estados Unidos y la Unión Europea tratarán entonces por todos los medios de diversificar el aprovisionamiento de los países europeos para reducir su potencial dependencia de Moscú. Surge así el proyecto del gasoducto Nabucco, hoy prácticamente abandonado, que consistía en garantizar que Europa se alimentara con el gas proveniente de Azerbaiyán y de Turkmenistán, recurso que transitaría a través de Turquía, evitando el territorio de Rusia y bordeando Grecia. Alrededor de ese proyecto existía un ambicioso plan geopolítico estadounidense que consistía en convertir al aliado turco en eje de un «Medio Oriente ampliado», que habría que remodelar previamente, y en centro regional del tránsito energético entre el Medio Oriente y los Balcanes.

Eso explica el deseo de Estados Unidos de ver a Turquía convertida en miembro de la Unión Europea y en garantizar que ese país se mantenga dentro de la órbita estadounidense, lo cual permitiría a Washington controlar indirecta pero firmemente el aprovisionamiento energético de Europa y, sobre todo, impedir una alianza continental energética euro-rusa, considerada contraria a los intereses de Estados Unidos en Eurasia.

read more »

06/07/2013

Rusia-Estados Unidos: ¿fin del «Reset»?

ALEXANDRE LATSA

por Alexandre LatsaCon aires de perdonavidas, Washington proponía retomar desde cero las agitadas relaciones que mantenía con Moscú, proceso que identificaba como «reset». Eso fue en los tiempos en que Washington gobernaba el mundo. Hoy en día, Rusia se ha erguido ante Estados Unidos y está reequilibrando sus propias relaciones internacionales… volviéndose hacia China.

Siguen deteriorándose las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, proceso que incluso parece haberse acelerado en las últimas semanas. En primer lugar aparece el conflicto sirio, cada vez más similar a una guerra indirecta entre los dos países.

Así que la ilusión de una «nueva “entente”» ruso-estadounidense no ha durado mucho. La más reciente cumbre del G8 estuvo marcada por la fractura siria, que ilustró claramente la oposición entre Rusia y las demás potencias del grupo, encabezadas por Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia. El presidente ruso Vladimir Putin recordó claramente durante toda la conferencia que «no es el pueblo sirio sino comandos bien entrenados y armados, incluso desde el extranjero (…) por organizaciones terroristas, quienes están luchando contra al-Assad».

Como entre Europa y Qatar ya no hay más que un paso, nada tiene de sorprendente que los «Amigos de Siria» hayan decidido hace poco apoyar más activamente aún a la oposición siria, optando por una solución cada vez más militarizada. Paradójicamente, fue John Kerry quien hizo la declaración más dura que se haya oído hacia Rusia, acusándola de ser el principal responsable de la continuación del conflicto en Siria, declaración que sin dudas traduce la interrupción de la luna de miel ruso-estadounidense, por algún tiempo.

read more »

05/05/2013

El terrorismo, de Boston a Moscú, pasando por Damasco

ALEXANDRE LATSA

por Alexander LatsaEl descubrimiento (o el anuncio) del factor checheno en el atentado de Boston está teniendo a grandes repercusiones, aunque por supuesto diferentes, desde Estados Unidos hasta Rusia. Alexander Latsa estima que se trata de dos mundos que se ven ante una misma amenaza, contra la cual deberían unirse, incluso en Siria.

Desde el fin de la URSS, uno de los mitos fundadores de la política exterior euro-estadounidense hacia Rusia está basado en la situación existente en el Cáucaso. A partir de 1994, el Estado ruso enfrenta allí una rebelión armada que reclama la independencia y que recurre rápidamente a importantes fuerzas de mercenarios extranjeros para emprender la supuesta guerra de independencia de Chechenia. El conflicto se transformará rápidamente en una guerra religiosa, esencialmente bajo la presión de los mercenarios islamistas que tratarán de extender el conflicto a todo el Cáucaso para instaurar allí un califato regional.

Desde el comienzo mismo de las operaciones militares rusas tendientes a restablecer el orden en el Cáucaso y a impedir el desmembramiento del país ante el empuje de una ayuda exterior, Rusia tuvo que enfrentar también una presión mediática, moral y política sin precedentes. Los grandes medios de la prensa occidental nunca dejaron de presentar a los combatientes islamistas del Cáucaso como freedom fighters [luchadores por la libertad] que se batían por una hipotética independencia o por la preservación de culturas amenazadas –culturas que, como podemos comprobar ya en 2013 (o sea, muchos años después) nunca estuvieron en peligro. Rusia, que está enfrentando el terrorismo de la internacional yihadista y de sus patrocinadores extranjeros –los países del Golfo, Turquía y varias potencias occidentales– casi nunca obtuvo en ese combate la compasión ni el apoyo de los países occidentales.

read more »

18/01/2013

Depardieu se hace ruso. ¡No están tan locos estos galos!

ALEXANDRE LATSA

por Alexandre Latsa – Un texto bastante sorprendente apareció el 3 de enero de 2013 en el sitio web del Kremlin anunciando que el presidente Putin otorgaba la nacionalidad rusa al actor francés Gerard Depardieu [1].

Este decreto presidencial aparece en el marco de una polémica entre el actor y las autoridades francesas después de la adopción de un proyecto de ley destinado a cobrar en Francia un impuesto del 75% sobre los ingresos muy elevados. El actor criticó enérgicamente el proyecto de ley, antes de decidir emigrar a Bélgica. Posteriormente decidió devolver su pasaporte francés, cuando el primer ministro francas Jean-Marc Ayrault calificó de «miserable» su decisión de establecerse en Bélgica.

El caso tomó un nuevo giro cuando las autoridades rusas invitaron al actor a instalarse en Rusia, prometiéndole que el impuesto ruso sobre los ingresos, del 13%, no será modificado. La más reciente sorpresa en este asunto fue la decisión del presidente ruso que otorga al actor la nacionalidad rusa. Depardieu escribió entonces una increíble carta de amor al pueblo ruso y a su presidente, afirmando además que «es agradable la vida en Rusia» [2]. En la noche del 5 de enero, al actor recibió su nuevo pasaporte, en la estación balnearia de Sochi, de manos del propio presidente y al día siguiente se le propuso un cargo de ministro de Cultura en una región central de la Rusia europea, puesto que rechazó humildemente.

read more »

09/01/2013

¿Es la Gran Albania un proyecto de Estados Unidos contra el mundo ortodoxo?

ALEXANDRE LATSA

por Alexandre LatsaEl miércoles 5 de diciembre de 2012, el primer ministro de Albania Sali Berisha se pronunció por el reconocimiento de la nacionalidad albanesa para todos los albaneses, sin importar su país de residencia. La declaración se produjo durante una visita a la ciudad de Vlora, donde se proclamó la independencia del Estado albanés hace precisamente 100 años, en momentos en que Albania acababa de liberarse del yugo otomano.

Esta declaración se produce a continuación de otra, de carácter conjunto, que el propio Sali Berisha había hecho hace varias semanas junto a su homólogo de Kosovo Hashim Taci y en la que se prometía la unión de todos los albaneses. Hay que señalar que el lugar de la declaración fue bien escogido ya que la inmensa mayoría de los habitantes de Kosovo son actualmente de origen albanés, algo que no siempre fue así.

En tiempos de la guerra de los Balcanes, en 1913, los serbios eran todavía mayoritarios. En 1941, Kosovo pasa a formar parte de la Gran Albania (ya) en aquel entonces bajo el protectorado de la Italia fascista. Al terminar la guerra, el mariscal Tito prohibiría la inmigración albanesa ya que, en su opinión, Yugoslavia sólo podía ser fuerte con una Serbia lo más débil posible. Y en 1974, fue el propio Tito quien otorgó a Kosovo la categoría de provincia autónoma, posteriormente suprimida por Slobodan Milosevic, en 1989, en momentos en que los serbios ya no pasaban de ser un 15% de la población.

read more »