Archive for ‘Cattori, Silvia’

27/07/2015

Entrevista con Gilad Atzmon: JVP, BDS y terror liberal judío

ATZMON BDS NO KOSHER

Después de mi revelación de la campaña de Jewish Voice for Peace (JVP) [1] contra el gran patriota estadounidense Alison Weir, se me acercó Berta Schwartz, activista norteamericana de JVP. Berta es desde luego un seudónimo. Al igual que Ned Rozenberg, nuestros judíos disidentes liberales tienen miedo de sus sinagogas “progresistas”. Expresar sus ideas abiertamente puede conducir a la exclusión social, e incluso a la excomunión.

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15/01/2014

Un humorista popular descubre que en Francia no se bromea cuando se trata de Israel. Dieudonné, ¡cuidado que quema!

DIEUDONNE SEGUN LOS MEDIOS DE INTOXICACION

por Silvia Cattori – [El humorista negro Dieudonné, popular en toda Francia, que solía aparecer frecuentemente en la televisión y que durante años tuvo espectáculos en grandes teatros, seguramente no pensó que su incansable compromiso contra el racismo y la marginación, llevaría a que su nombre se convirtiera en tabú en los medios dominantes, a que asustados organizadores y burócratas locales le impedirían actuar en teatros y televisiones. Grupúsculos paramilitares sionistas atacaron violentamente algunas de sus presentaciones. Sin embargo, los fans lo apoyan por miles y los espectáculos que realiza están siempre repletos. Para muchos, el cómico asume paulatinamente un papel dirigente de numerosos franceses de origen caribeño y africano.

Dieudonné nació en 1966 en Francia, de madre bretona y padre camerunés. Tiene su propio teatro en París donde actúa permanentemente ante salas repletas. Todo comenzó con un desliz por el que el artista se disculpó posteriormente. En un sketch televisivo, Dieudonné habló del eje “americano- sionista” y gritó “Isra-Heil” vestido de rabino radical armado.] [Rebelión]

Acusado de antisemitismo, víctima de ataques verbales y físicos, arrastrado ante los tribunales por delitos que no cometió, a Dieudonné le han hecho la vida difícil.

Ahora vuelve a levantar cabeza. Ha ganado todos los procesos iniciados en su contra por organizaciones judías. Y, como todo hombre cuya dignidad ha sido pisoteada, Dieudonné lucha. Nos habla de momentos difíciles, sin debilidad. “Han querido convertirme en panegirista del antisemita” nos dice con voz clara, mirándonos directo a los ojos. Desde que le cerraron las puertas de la televisión en diciembre de 2003 Dieudonné lo ha pagado caro. A pesar de todo, sus desgracias lo han llevado a ser más sensible y más atento a sus prójimos. Centrado sobre todo lo humano, lanza sobre las infamias sufridas una mirada que le permite no lamentar sus propias heridas. Por lo tanto, no siente un espíritu de revancha sino la voluntad de luchar por el respeto a la dignidad de los seres humanos. Irradia una fuerza, algo de magnético y encantador. Consciente de lo que espera el público, que lo ha acompañado y apoyado ante y contra todo, siente actualmente un deber hacia la verdad. Es todo el mensaje de su nuevo espectáculo: “Pido perdón”, que este talentoso humorista presenta cada noche en su teatro « La main d’or » (1). Actúa con ardor y con una sed de autenticidad y de humanidad que su público – cautivado por la magia de su ágil personaje, y también por su seriedad – no se cansa de compartir. S.C.¿Su imitación de un colono israelí, en diciembre de 2003, provocó una polémica? ¿Qué pasó después?

Fui víctima de un linchamiento. Un linchamiento particularmente brutal de parte de la familia sionista de Francia. Porque interpreté el papel de un colono israelí extremista en un sketch cómico, tuve derecho a un auténtico linchamiento. ¡Algo único en Francia! ¡Jamás se le había prohibido a un artista cómico que presentara sus espectáculos! Todo el asunto es alucinante. Ha habido presiones muy fuertes sobre las ciudades y los ayuntamientos donde ya estaban anunciados mis espectáculos, tanto en Francia como en Suiza y en Bélgica. Han sido de tal envergadura que numerosas ciudades han anulado todo y los organizadores me pidieron que no fuera. El Olympia, con el que tenía un contrato, también lo rompió. Se me echó encima toda la panoplia sionista. Difundieron la idea, en Francia y afuera, que yo era “antisemita”. Bernard-Henri Lévy a la cabeza. Todo esto muestra que en Francia existe un clima de intolerancia; que hay gente que puede influir de manera decisiva para orientar las decisiones políticas. Basta con que esa gente diga: “Si no prohíben el espectáculo de Dieudonné van a tener que pagar por ello”. Tuve que hacer intervenir la validez de los contratos rotos ante el tribunal administrativo, porque yo sufría un perjuicio grave. Gané, en general. Las ciudades han pagado el monto acordado. Pero en numerosos lugares, donde mi remuneración dependía de las entradas, lo perdí todo.

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12/09/2013

In memoriam Jacques Vergés: “Asistimos a una época en la que la humanidad se está volviendo salvaje”

JACQUES VERGÈS

por Silvia CattoriJacques Vergès se ha apagado para siempre (el pasado 15 de agosto, N. Pág. Trans.). Clarividente e inflexible, comprometido e indiferente a la vez, sensible al sufrimiento de las personas débiles y vencidas, Jacques Vergès fue durante toda su vida el blanco de aquellos que se dedican a arrojar el oprobio sobre cualquier testigo lúcido y rebelde. Nunca flaqueó. Rendimos aquí homenaje a este personaje fuera de lo común volviendo a difundir la entrevista que nos concedió en marzo de 2006 durante un encuentro que nos resultó inolvidable.

Creemos que son importantes voces como la de Jacques Vergés en el momento en que tantas personas tratan de entender el silencio de sus autoridades ante las víctimas que en Iraq, Afganistán, Palestina y también en casa se dejan sin protección.

Silvia Cattori: Usted conocía a Milosevic. ¿Qué sintió al conocer su muerte?

Jacques Vergès: Soy uno de sus abogados. ¿Qué sentí? Sentí indignación porque a todas luces es una muerte que se ha querido. Desde este punto de vista es un asesinato. Milosevic estaba muy enfermo. Le impusieron unas sesiones agotadoras que terminaban después de la hora de su paseo cotidiano, que consistía en recorrer los cien pasos del patio de la cárcel. Estuvo muy enfermo a principios de este año y pidió que lo atendieran en Rusia. Ya no estamos en los tiempos de la Guerra Fría. Los rusos habían prometido mantenerlo en manos de la justicia, no permitirle escapar. El Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) denegó que se le tratara en Rusia. Se le denegó a este hombre que necesitaba un tratamiento urgente, con el objetivo de que muriera.

Hoy la autopsia afirma que murió de infarto, lo que es una muerte natural. No es cierto. Se puede provocar la muerte natural. Durante la guerra de Argelia las nietas de un hombre al que acabaran de detener me nombraron su abogado. Les dije que iba a intervenir ante las autoridades para que no lo torturaran y ellas me contestaron: “Pero, no se trata de torturas, se trata de su vida, es diabético y necesita una inyección diaria de insulina, sin la cual muere”. Murió de muerte natural.

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15/04/2013

“La OTAN sólo lleva a la destrucción, la inseguridad y la miseria. Debe ser abolida”

MAHDI DARIUS NAZEMROAYA

por Silvia Cattori – Entrevista al sociólogo e investigador canadiense Mahdi Darius Nazemroaya. Apreciado por el rigor y precisión de sus análisis, el sociólogo canadiense Mahdi Darius Nazemroaya (*), de 30 años, se ha impuesto como uno de los mejores conocedores de la OTAN. Sus investigaciones, traducidas a gran cantidad de idiomas, tienen una audiencia internacional y su obra The globalisation of NATO [La globalización de la OTAN] es hoy una referencia. En sus 400 densas, fascinantes y preocupantes páginas nos hace calibrar la amenaza que supone la OTAN para la paz de mundo y el futuro de muchos pueblos. También nos hace ser conscientes de lo urgente que sería lograr la disolución de esta peligrosa organización.

Silvia Cattori: En su notable libro saca usted a la luz las estrategias establecidas por la OTAN para extender su dominio militar en el mundo. Me gustaría preguntarle qué le llevó a dedicar tanta energía a un tema tan arduo y exigente, y cómo llegó a considerar que el análisis del papel de la OTAN y de las estrategias que ha establecido eran una tarea absolutamente esencial.

Mahdi Darius Nazemroaya: La semilla de este libro se sembró en 2007, cuando redacté un pequeño manuscrito que relacionaba las guerras de Afganistán e Iraq (que siguieron a los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001) con la expansión de la OTAN, el proyecto de un escudo antimisiles estadounidense (que yo describía como un proyecto que, en última instancia, se había cubierto con el manto de un proyecto de la OTAN) y el concepto de lo que los neoconservadores y sus aliados sionistas llaman “destrucción creativa” para volver a diseñar la reestructuración de los países de Oriente Próximo y el cerco tanto a China como a Rusia.

Siempre he pensado que todos los acontecimientos negativos a los que se enfrenta el mundo eran los elementos de un conjunto o de lo que el sabio y revolucionario húngaro György Lukács denomina “totalidad fragmentada” . Las guerras “en serie”, el aumento de las leyes de seguridad, la guerra contra el terrorismo, las reformas económicas neoliberales, las “revoluciones de colores” en el ámbito postsoviético, la criminalización de diferentes sociedades por parte de los medios de comunicación, la ampliación de la OTAN y de la Unión Europeas, y las falsas acusaciones de que en Irán existe un programa de armamento nuclear todo ello forma parte de uno todo. Del mismo modo, uno de mis artículos publicado en 2007 [1] planteaba las bases principales de esta hoja de ruta y relacionaba todos los elementos de la guerra perpetua a la que estamos asistiendo.

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26/04/2012

Entrevista al escritor Jacob Cohen. Los “sayanim”, unos ciudadanos ordinarios que colaboran con el Mossad por “patriotismo”

La entrevista que Jacob Cohen ha concedido a Silvia Cattori trata sobre una obra, Le printemps des sayanim [La primavera de los sayanim], que debería leer todo ciudadano al que le interesen los asuntos de su país. El libro trata de las actividades de recabar información, de desinformación y de propaganda que llevan a cabo ciudadanos de confesión judía al servicio de un tercer Estado, Israel. ¿Pueden nuestras autoridades seguir ignorando esta actividad y el crucial impacto que tiene sobre la política y en la opinión pública en nuestros países?

Silvia Cattori: He leído con verdadero interés y placer Le printemps des Sayanim[ [ 1 ]. ¿Contar lo que es verídico por medio de una novela es para usted una forma de tomar distancia?

Jacob Cohen: Soy consciente de ciertas realidades y de ciertas manipulaciones; siento la necesidad de transmitirlas, de desmitificar ciertas cosas. Y lo cuento mejor en forma de novela ya que se describe mejor a los personajes.

Silvia Cattori: Su obra, que se basa en hechos y personajes reales, y está jalonada por acontecimientos que durante varias décadas han marcado al actualidad, desvela lo que había entre bastidores. ¿Se trata de dejar al descubierto lo que nos ocultan los diferentes poderes?

Jacob Cohen: Desde luego. Tengo la oportunidad de seguir la actualidad en los medios de comunicación favorables a Israel y trato de dar las claves de ello. Por ejemplo, el programa «Rire contre le racisme» [Reír contra el racismo] [ 2 ] que hacen UEJF (Unión de Estudiantes Judíos de Francia) y sus cómplices de SOS Racisme [ 3 ]. Una iniciativa a priori simpática, excepto que se montó contra las salidas humorísticas de Dieudonné [ 4 ]. El mensaje subyacente y que transmitían los medios judeo-sionistas era: «Se puede reír sin aludir a las cuestiones complicadas de la ocupación y la colonización sionistas».

Silvia Cattori: Pone en perspectiva unos acontecimientos que pueden haber afectado de alguna manera a cualquier persona sin darse cuenta de todos sus matices, empezando por las maniobras de quienes se empeñan en mostrar la ocupación israelí bajo un ángulo favorable.

Jacob Cohen: Sí, en efecto. Una parte de mi trabajo consiste en buscar información en las páginas web judeo-sionistas para entender cómo pasan las cosas y las hacen avanzar. Así es como logro sacar a la luz las verdaderas intenciones de los actores políticos.

Silvia Cattori: A través de Youssef, un personaje muy cautivador, se siguen las acciones de personas fácilmente reconocibles, como BHL [Bernard-Henri Lèvi] al que usted llama MST. Da la impresión de que Youssef, árabe de origen marroquí, es usted. En su opinión, ¿encarna este personaje la insumisión del árabe colonizado frente al desprecio del dominante israelí?

Jacob Cohen: Sí, es una trayectoria que ha sido un poco la mía en el seno del Gran Oriente. Youssef lucha contra la logia judeo-sionista que se beneficia de la complacencia de los dirigentes de la Obediencia. En cualquier sociedad, sobre todo en conflicto, siempre ha habido francotiradores, no me atrevo a decir justicieros. Personas que resisten hay en Israel, en todas partes, en todos los medios. Cada uno a su manera trata de luchar contra la injusticia o contra la imposición de una ideología dominante.

Silvia Cattori: Hay tres palabras que aparecen frecuentemente en su novela: sayanim, paz y antisemitismo. La intriga se desarrolla en torno a unos sayanim. A través de personajes conocidos, fáciles de identificar, nos hace estar atentos al hecho de que entre nosotros hay personas de las que no se sospecha y que colaboran con el Mossad. Y se acepta el hecho de que trabajen para un país extranjero. ¿Por qué es tan importante para usted sacarlas a la luz?

Jacob Cohen: Cuando se trata de luchar contra la ideología sionista y sus enormes crímenes es importante sacar a la luz la manera que tienen de actuar. Primero para comprender y después para poder contrarrestarles, para no dejarse engañar por su propaganda.

Silvia Cattori: La existencia de los sayanim era prácticamente desconocida antes de la aparición de su obra. ¿Acaso no es usted el primer autor francés que da cuerpo a una realidad desconocida al tiempo que hacer entrar así este término en el vocabulario?

Jacob Cohen: Cuando leí libros sobre el Mossad y descubrí la existencia de los sayanim me caí del limbo. Lo que es extraordinario (y lo he afirmado en otra parte) es que probablemente haya en Francia algunos miles de sayanim y nunca se haya pronunciado esta palabra. Cuando descubrí esta realidad quise darle cierto peso. Quise ponerlo en el título. Creo que he sido la primera persona en utilizar esta palabra en Francia, mientras que en los países anglosajones es un término bastante corriente. Hoy estoy bastante satisfecho porque la palabra sayanim casi ha entrado en el lenguaje corriente en internet. Hay muchas personas que ahora usan este término de sayanim como un nombre común.

Silvia Cattori: ¿Un sayan es un agente del Mossad?

Jacob Cohen: No, en absoluto. Los sayanim no son agentes del Mossad. Son personas que llevan una vida normal, escritores, periodistas, directores de hotel o de una agencia inmobiliaria, etc. Los agentes del Mossad pueden necesitar un día que se les eche una mano, ya sea para espiar, para organizar una manipulación mediática, por ejemplo la campaña en torno a Gilad Shalit, una maravilla en términos de propaganda.

Silvia Cattori: ¿Se han convertido en informantes, en espías al servicio del Mossad sin saberlo? ¿O realmente saben quiénes son aquellos que les piden hacer unos servicios?

Jacob Cohen: Colaboran voluntariamente con el Mossad. En general pertenecen a organizaciones judeo-sionistas completamente fieles a Israel, como Bnaï Brit, una especie de francmasonería internacional judía que cuenta con 500.000 miembros en el mundo. Están muy orgullosos de aportar su contribución.

Silvia Cattori: ¿Cómo actúan concretamente?

Jacob Cohen: Tomemos el caso de Gilad Shalit. ¿Cómo es que un cabo del ejército de ocupación secuestrado por Hamás cuyo padre es un funcionario sin medios se convierte de la noche a la mañana en una personalidad internacional? ¿Cómo es que su padre fue invitado varias veces por Sarkozy, por Obama, por el Papa, por el secretario general de la ONU, por Merkel? Ese es el trabajo de los sayanim. La red de los sayanim es la que organiza todo eso. Este es un ejemplo que demuestra para qué pueden servir los sayanim.

Silvia Cattori: En su opinión, ¿en qué sentido se presta a discusión la palabra paz? ¿Acaso Israel no está interesado por la paz?

Jacob Cohen: Para quienes no conocen la mentalidad israelí los israelíes son muy buenos cuando se trata de la palabra paz. Cuando voy a Israel leo los periódicos, conozco un poco el hebreo, discuto. Por ejemplo, la música israelí: siempre se canta a la paz, cuando llegue la paz… se hace vivir a la gente en la ilusión de la paz. Es una manera de hacer creer a la gente que se está buscando la paz: si se tuviera un interlocutor fiable, serio, si se pudiera confiar en él… La palabra paz forma parte integrante del vocabulario sionista de forma obsesiva, pero es totalmente ilusorio.

Silvia Cattori: En su opinión, ¿en qué sentido resulta sospechosa la promesa de un Estado palestino?

Jacob Cohen: Es una consigna vacía. Todo el mundo habla de un Estado palestino. Hasta Georges W. Bush había declarado que habría un Estado palestino antes de 2005 y luego antes de 2008. Se trata de todo un vocabulario que sirve para hacer creer que el objetivo está al alcance de la mano, aunque en realidad no hay nada de eso puesto que prosigue la colonización y Palestina se reduce a ojos vista.

Silvia Cattori: ¿No pertenece usted a asociaciones de defensa de los derechos de los palestinos que, sin embargo, creen en ello?

Jacob Cohen: La única asociación de la que soy miembro es la UJFP (Unión Judía Francesa por la Paz). Creo que muchos militantes, ya sea de la UJFP o de otras organizaciones, creen cada vez menos en la perspectiva de un Estado palestino. Personalmente creo que la solución que se impondrá, seguramente con violencia, será un Estado único.

Silvia Cattori: ¡Hablemos de la UJFP! ¡Que sepamos, sus responsables no tienen escrúpulo alguno en servirse de la acusación de antisemitismo para excluir a personas absolutamente honorables! Ellos son quienes originaron la campaña que hoy se lleva a cabo contra el músico de jazz Gilad Atzmon [ 5 ] tras la publicación de su libro The Wandering Who?, ¿qué opina de esto?

Jacob Cohen: Hace muy poco tiempo que conozco a Atzmon. Su editor me envió el libro y me gustó, incluso escribí una reseña elogiosa, a pesar de que me siento aludido en su crítica de los «judíos antisionistas que siguen siendo judíos». Me sorprendió la violencia de los debates. Lamento mucho estas acusaciones de antisemitismo, tanto más cuanto que en general son producto de juedeo-sionistas que quieren impedir así cualquier crítica a Israel. Es lo que le ha pasado a Günter Grass, premio Nobel de literatura: se le tacha de antisemita. Me parece lamentable. Dicho esto, no soy responsable de las posturas de la UJFP como tal.

Silvia Cattori: Su novela traduce muy bien el clima de intimidación y de sospecha que crea el anatema del antisemitismo. ¿Acaso no dice usted un poco lo mismo que Atzmon, aunque de manera diferente? Él se basa en conceptos, usted en lo que observa día a día. ¿No pone usted en tela de juicio un cierto comportamiento identitario y el impacto que este tiene en la escena política?

Jacob Cohen: En eso me diferencio de las posturas de Atzmon. Tengo una identidad judía que es producto de varios elementos históricos, culturales, litúrgicos, tradicionalistas, y no quiero deshacerme de ellos sin razón.

Silvia Cattori: Su personaje expresa el temor a ser tachado de antisemitismo y deplora la dificultad que tienen para decir lo que piensa. ¿Acaso no es una estafa el uso de esta acusación?

Jacob Cohen: ¡Ah, totalmente!. Los israelíes, los sionistas, las organizaciones judeo-sionistas han encontrado esta forma de contraatacar. En el libro de Israël Shahak [ 6 ] encontré que ya en 1973 se había acusado a un periódico británico de ser antisemita porque criticaba la ocupación israelí. Encontraron un argumento extraordinario, un método excelente para contrarrestar las críticas e imponer su silencio. Esta acusación funcionó durante mucho tiempo pero cada vez da menos miedo. Además, los israelíes (o judeo-sionistas, como me gusta llamarlos) utilizan menos la acusación de antisemitismo. Son unas exageraciones que acaban siendo inoperantes. Han encontrado otra forma de contraatacar: hablan de «deslegitimación» de Israel y dicen: «quieren deslegitimar a Israel, decir que no tienen derecho a existir, deslegitimar al Estado». Es otra manera de disuadir las críticas. Pascal Boniface escribió un libro, Est-il permis de critiquer Israël? [¿Se puede criticar a Israel?] Cada vez más personalidades dicen que basta de estas amalgamas.

Silvia Cattori: Youssef, el protagonista de su libro, considera con severidad estas manifestaciones que tienen por objetivo establecer una simetría entre el opresor y el ocupado. La intriga que se crea en torno a un partido de fútbol es esclarecedora, ¿es real?

Jacob Cohen: La historia del partido de fútbol es absolutamente real. Hice el seguimiento de cómo habían hablado los medios de ello. Imaginé lo que se había dicho en el despacho del jefe de los sayanim, las verdaderas razones por las que se había montado esta operación de propaganda. Hay que dar la ilusión de que se hacen cosas para facilitar la comprensión entre los pueblos. Lo único es que mientras tanto la colonización prosigue implacablemente.

Silvia Cattori: ¿Estaba Leila Shahid [ 7 ] en el lugar en el que se celebró el partido?

Jacob Cohen: Supuse que debía de estar ahí. Si no estaba en este partido, debió de participar en otras manifestaciones de este tipo. El novelista tiene esa libertad. Sigo la realidad. Lo esencial es crear la atmósfera. Tanto a Leila Shahid como a Dalil Boubaker*, etc…se les pone en situaciones muy difíciles. Están obligados a participar en este tipo de manifestaciones llamadas «de paz», si no lo hacen se les diría que están contra la paz.

Silvia Cattori: Es usted indulgente con ellos. Por ejemplo. ¿acaso no se pliega Leila Shahid a las pretensiones contra natura de autoridades que tanto en Ramala como en París colaboran con la ocupación israelí?

Jacob Cohen: En mi novela Laïla Soudry [Leila Shahid] se pregunta mucho sobre la función que tiene y el papel que le hacen desempeñar. Recuerde la escena durante los himnos. Una vez dicho esto, de manera general en mis artículos soy muy crítico con los «colaboracionistas», como yo los llamo. Acabo de publicar una crónica en mi blog [ 8 ] sobre la visita de Salam Fayyad a Benyamin Netanyahou titulada «Le vassal palestinien rencontre son maître et saigneur sioniste» [El vasallo palestino que se reune con su amo y señor sionista].

Silvia Cattori: En Francia se corteja mucho, y no solo por parte de los sayanim, a los palestinos que colaboran de facto con el ocupante israelí…

Jacob Cohen: Es cierto. Dalil Boubaker y más recientemente el imán de Drancy Shalgoumi se han convertido en los niños bonitos del CRIF [Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia] y del poder de Sarkozy. Por desgracia, siempre hay este tipo de colaboracionistas que traicionan las aspiraciones de los pueblos a quienes se supone que representan.

Silvia Cattori: ¿No están los palestinos condenados a fracasar ante las acciones de los sayanim que, según usted, están activos por todo el mundo?

Jacob Cohen: No creo. Hoy parece que los israelíes no tienen ninguna posibilidad, eso es lo que les empuja a ser intransigentes y a creerse intocables. Pero las relaciones de fuerza se están invirtiendo. No hace mucho tiempo se les celebraba como la «única democracia de Oriente Próximo». Acuérdese de aquella época en la que los europeos iban a los kibutz. En 1967, cuando Israel acababa de conquistar unos nuevos territorios palestinos y el Golán, toda la izquierda francesa salió a la calle para ensalzar a Israel. Esta inversión empieza a dar sus frutos. Israel es cada vez más paria. A partir de ahora el colonialismo y el apartheid conforman la imagen de Israel. La aventura sionista tendrá un final, tanto más cuanto que los israelíes están tan seguros de sí mismos que rechazan todas las soluciones que podrían permirtiles encontrar su lugar en la paz. Quieren una paz en la que ellos serían los amos absolutos.

Silvia Cattori: La opinión pública es una cosa, la clase política otra… Hubo un escándalo cuando el general de Gaulle [ 9 ] mencionó a este «pueblo de elite, seguro de sí mismo y dominador». ¿No cree que todavía hoy cualquier político que dijera eso pondría en peligro su carrera?

Jacob Cohen: No estoy de acuerdo. Las cosas también han evolucionado en relación a eso. Sigo la actualidad a diario. Una delegación parlamentaria francesa hizo un estudio sobre la acaparamiento de agua de Cisjordania por parte de las autoridades ocupantes. El informe se llamaba El apartheid de Israel, algo inimaginable hace poco tiempo. La sensibilización ha evolucionado. Existe una realidad que los políticos no pueden ignorar indefinidamente.

Silvia Cattori: Resulta que los medios de comunicación han ignorado su libro. ¿No es esto la prueba de que usted toca un tabú [ 10 ]?

Jacob Cohen: Ha habido un muro de silencio alrededor de mi libro, lo cual es bastante comprensible tratándose de los medios convencionales. Pero muy pocas asociaciones progresistas y en favor de Palestina se han movilizado por el libro. Me sorprendió bastante y también decepcionó.

Silvia Cattori: Es muy fuerte su descripción de SOS Racisme. Muestra usted como sus dirigentes se entregan a unos compromisos contra natura con un grupo que está marcado por una ideología racista: la UEJF (Unión de Estudiantes Judíos de Francia). Y con qué facilidad este grupo pudo comprarlos y instrumentalizarlos, y llevarlos a servir a los intereses de Israel…

Jacob Cohen: SOS Racisme es un caso particular, casi es una caricatura de una organización de mayoría árabe y musulmana, creada, financiada, controlada y manipulada por los sionistas, es decir, por la UEJF. No comprendo que quienes conforman su base y que en general son estudiantes o cuadros, no se den cuanta de las manipulaciones de las que son objeto. SOS Racisme no ha dicho nunca una palabra sobre la ocupación sionista. Su nombre siempre se encuentra junto al de la UEJF. Marchan codo con codo por la gloria de Israel.

Silvia Cattori: Acaba usted de publicar una nueva novela Dieu ne repasse pas à Bethléem [Dios no vuelve a pasar por Belén]. También trata de la actualidad en Oriente Próximo [ 11 ]. ¿Dedica todo su tiempo a la escritura?

Jacob Cohen: Dedico de 3 a 4 horas al día a escribir novela y después al compromiso político, principalmente en internet.

Silvia Cattori: Tanto Dieu ne repasse pas à Bethléem como Le Printemps des Sayanim parecen ser el relato de sus experiencias tejido con lo que usted ha vivido, con sus experiencias vividas. ¿Oriente Próximo es un tema que le preocupa particularmente?

Jacob Cohen: Dieu ne repasse pas à Bethléem es la epopeya novelada de Valérie Hoffenberg, presidenta del Comité de Judíos Estadounidenses de Francia, parlamentaria de UMP y sionista acérrima, nombrada por Sarkozy en 2009 «representante especial de Francia en Oriente Próximo». Esta dama creó la zona industrial de Belén supuestamente para favorecer el acercamiento israelo-palestino y contribuir a crear las condiciones de paz. Como señalé antes, es el tipo de timo político y mediático para dar la ilusión de que se marcha hacia la paz. En realidad, es una cortina de humo que permite al ocupante sionista estrechar su cerco sobre Cisjordania con toda impunidad.

Oriente Próximo me preocupa particularmente porque toda mi familia y una gran parte de mi comunidad marroquí fueron desarraigados e implantados en una tierra extranjera e inhóspita, sometidos al racismo asquenazí y arrastrados a unas guerras que no les concernían.

Silvia Cattori: Muchas gracias.

Notas:

[ 1 ] Jacob Cohen, escritor franco-marroquí, ha publicado cinco novelas. Nacido en 1944 en la judería de Meknés, se licenció en Derecho en Casablanca, después en Ciencias Políticas en París y emigró a Montreal y a Berlín. De vuelta a Marruecos en 1978 trabajo como profesor ayudante en la Facultad de Casablanca hasta 1987. Desde entonces vive en París

Le printemps des Sayanim. Editions L’Harmattan, 2010.
http://www.editions-harmattan.fr/index.asp ?navig=catalogue&obj=livre&no=30951

Los «sayanim» –informantes en hebreo- son unas decenas de miles de personas ordinarias que obedecen «sin rechistar al Mossad » ahí donde residen y se transforman en espías potenciales. Las embajadas y otras instituciones israelíes pueden contar con este ejército de informantes que constituyen los «sayanim» para facilitar las actividades secretas de sus agentes secretos a través del mundo.

El 12 de marzo de 2012 durante una presentación de su libro Jacob Cohen fue agredido un grupo de siete a ocho miembros de la Liga de Defensa Judía. «Se precipitaron sobre mí y empezaron a romperme huevos en la cabeza y a llenarme de harina. Cuando se marchaba gritaban “kapo, colaboracionista, volveremos siempre que organices algo”. Desde hace un año recibo insultos en internet y Facebook… Estaba seguro de que un día u otro iban a hacer algo. Les resulta insoportable que haya un judío que diga lo que yo digo y que empiece a ser conocido. Me esperaba más que me acusaran de ser antisemita, un proceso judicial, ya que lo utilizan para intimidar y disuadir», nos confiaba Jacob Cohen poco después de esta cobarde agresión.

[ 2 ] «Rire contre le racisme» creado en 2004 en asociación por la UEJF y SOS Racisme se transformó en 2009 en «Rire Ensemble»

[ 3 ] Asociación francesa creada en 1984 por el ultra sionista Julien Dray; para Dray y sus amigos, la lucha «contra el racismo y el antisemitismo» no era sino una manera de dominio sobre los militantes para instrumentalizarlos políticamente. A finales de la década de 1990 la reputación de Israel se veía cada vez más mermada por las imágenes de soldados disparando balas reales a niños que se alzaban tirando piedras y SOS Racisme transmitía el mismo discurso que estas oficinas sionistas cuya vocación era desviar la atención de las personas preocupadas por los crímenes de Israel con un supuesto «resurgimiento de un nuevo antisemitismo». Con una dotación de aproximadamente un millón de euros al año, SOS Racisme cuenta con unos 20.000 miembros en Francia.

[ 4 ] Dieudonné, al que en 2003 se consideraba el mayor humorista francés, fue acusado de antisemitismo y prohibido de un día para otro en los medios, perseguido por bandas extremistas judías y prohibido en las salas simplemente por haber imitado a un colono israelí en un sketch.

[ 5 ] Véase la carta abierta publicada el 26 de octubre de 2011 por Pierre Stambul en nombre de la oficina nacional de la UJFP:
http://la-feuille-de-chou.fr/archives/27698

[ 6 ] Israël Shahak, Le racisme de l’État d’Israël, Guy Authier éditeur, Paris, 1975.

[ 7 ] Delegada general de la Autoridad Palestina en Francia entre 1994 y 2005, y después ante la Unión Europea.

* Dalil Boubakeur es una personalidad de la comunidad musulmana en Francia, actual rector de la Gran Mezquita de París. Fue el primer presidente del Consejo Francés del Culto Musulmán, entre 2003 y 2008. (N. de la T.)

[ 8 ] Blog de Jacob Cohen: http://jacobdemeknes.blogspot.com/

[ 9 ] El general de Gaulle en una conferencia de prensa en noviembre 1967. No aprobaba que Israel hubiera lanzado la Guerra de los Seis Días.
http://www.ina.fr/fresques/de-gaulle/fiche-media/Gaulle00139/conference-de-presse-du-27-novembre-1967.html ?video=Gaulle00139
Raymond Aron acusará a de Gaulle «de haber rehabilitado el antisemitismo».

[ 10 ] En Francia solo se hicieron eco unas cuantas páginas web (Info palestine, Comité Valmy, Palestine solidarité, Le Grand soir, Michel Collon, Le libre penseur…).

[ 11 ] Dieu ne repasse pas à Bethléem, [publicado en Marruecos en marzo de 2012 en la editorial Kalimate], habla de «esta odiosa complicidad entre una Europa cobarde y pusilánime, y un Israel en la cima de su poder, arrogante e intransigente, y que se considera el amo indiscutible de toda la región por toda la eternidad».

Fuente orignal: http://www.silviacattori.net/article3111.html

Traducido del francés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Extraído de: Rebelión