Archive for ‘Braccio, Aldo’

18/01/2011

Entre turcos y árabes ganan el diálogo y la comprensión

por Aldo Braccio.

Se refuerzan las iniciativas de colaboración entre Turquía, Líbano, Siria y Jordania: es eminente la institución de un Consejo de cooperación económica entre los cuatro países, cuyo fin será promover y acrecentar la proximidad económica y política de los mismos. En este sentido puede ser interpretada la extrema atención mostrada por el ministro de Asuntos Exteriores de Ankara, Ahmet Davutoğlu – el teórico de la “profundidad estratégica” turca – hacia la crisis gubernamental libanesa: “Nuestro objetivo fundamental es la estabilidad del Líbano y es por esto que éramos contrarios a la dimisión de los ministros y del gobierno”.

Pero las actuales y crecientes relaciones entre Turquía y el mundo árabe – históricamente difíciles desde el período de la conflagración del Imperio Otomano– son consideradas importantes e imprescindibles por ambas partes. El martes 11 de enero y el miércoles 12 se desarrollaron en Kuwait los trabajos para la Conferencia sobre el diálogo parlamentario árabe-turco, precisamente con la finalidad de reforzar estas tendencias. El premier Erdoğan, que se hallaba presente en el encuentro, ha querido remarcar que “los árabes son hermanos de los turcos, y los turcos son hermanos de los árabes: nosotros no olvidaremos que tenemos en común religión, historia y cultura, ni daremos la espalda a la historia que hemos escrito juntos en esta área geográfica”.

El Jefe del gobierno turco ha sido muy claro: “Ha habido diferencias entre árabes y turcos desde hace cien años – también debilidades en nuestras relaciones – pero esto no puede comprometer relaciones históricas que se remontan a hace más de mil años”. Y ha criticado duramente a los que vinculan el Islam y el terrorismo. Por su parte, el jefe de la delegación árabe ha reconocido, en el primera jornada de trabajo, que las posiciones de Turquía apoyan las causas árabes, en particular en relación con el conflicto con la unidad sionista, y que los árabes y los turcos han contribuido, mediante la cultura islámica, a la Civilización del hombre.

Los países del Golfo no representan para Turquía una opción alternativa, sino absolutamente complementaria con la que atañe a los otros Estados vecinos: en esos mismos días Erdoğan ha ido a Kuwait y Qatar y el presidente Gül a Yemen, donde, entre otras cosas, ha sido abolido –de forma similar a lo que está ocurriendo entre Turquía, Siria y Líbano – el visado de entrada entre los dos países.

Todos estos son pasos consecuentes con lo establecido en el anual Foro de Cooperación turco-árabe, en cuya última edición (junio 2010) han participado más de veinte países: Turquía plantea la iniciativa en los sub-ámbitos regionales –asumiendo en perspectiva el rol de mediador y, de alguna manera, de reunificador de un mundo más bien diseminado y a menudo contradictorio – y los estados árabes acogen positivamente esta proyección.

Aldo Braccio
Eurasia. Rivista di Studi Geopolitici
www.eurasia-rivista.org

(trad. por V. Paglione y Página Transversal)

15/09/2010

Referéndum en Turquía: para acabar de una buena vez con los golpes de Estado.

por Aldo Braccio

Domingo 12 de septiembre – exactamente a treinta años de distancia del golpe de Estado militar que impuso el orden constitucional actual – Turquía se expresará mediante un referendum popular sobre el paquete de reformas constitucionales propuestas por el partido de mayoría AKP.

Para Ankara es un momento fundamental en su camino para la recuperación de la soberanía nacional, con implicaciones importantes en el escenario del cercano oriente y en la política de estrecha colaboración con los países del área que el primer ministro Erdoğan y el ministro de asuntos Exteriores Davotoğlu están llevando a cabo.

Una política que ha sido obstaculizada por los ambientes internacionales “occidentales” fuertemente representados en Turquía por el lobby militar/judicial.

Un artículo aparecido en The Wall Street Journal, firmado por Ayan Hirsi Ali (y traducido en El Occidental), ilustra la consideración que el mundo atlántico-occidental tiene por el país de la Media Luna: “(…) La ilusión de una Turquía como amigo moderado de Occidente se hizo trizas. Hace un año el presidente turco Recep Erdoğan se complació con el iraniano Mahmoud Ahmadinejad por su reelección, luego que aquel había robado despudoradamente la presidencia. Sucesivamente, Turquía unió sus fuerzas con las de Brasil con el intento de diluir las tentativas, conducidas por los americanos, de intensificar las sanciones de las Naciones Unidas orientadas a paralizar el programa de armamento nuclear iraní. En tiempos más recientes, Turquía ha patrocinado la “flota de ayuda humanitaria” con el intento de abrir una brecha en el bloqueo israelí de Gaza y entregar a Hamas una victoria en el campo de las relaciones públicas. Es cierto, en Istanbul existen todavía seculares que aún veneran la herencia de Mustafá Kemal Ataturk, fundador de la república turca. Pero no poseen niguna influencia en los ministerios estratégicos del gobierno, y también su influencia en el ejército demuestra ser cada vez menos sólida. Actualmente el debate en Istanbul se funda más bien de modo abierto hacia una “alternativa otomana” que hace referencia a los tiempos en que el Sultán gobernaba un imperio que se extendía desde el Norte de África hasta el Cáucaso”.

Cumhuryet, el mayor diario turco, desde siempre opositor de Erdoğan, titulaba en primera página el pasado 26 de agosto: “Se han adueñado de la policía” (polisi ele geçirdiler), haciendo hincapié en las conclusiones de la americana “Relación Straftor” sobre “Islam, laicismo y enfrentamiento para la Turquía del mañana”. “Después de treinta años de profundo trabajo – se observa en la relación- AKP y el  movimento de Gűlen (el ambiente intelectual y social que se consolidò alrededor del pensador Fethullah Gűlen, n.d.r.) han alcanzado los objetivos de los islamistas, tomando ventajas sobre los laicos (…) la Policía y su correspondiente servicio de inteligencia han entrado en la esfera de influencia del AKP (…) El movimento de Gűlen ha alcanzado posiciones importantes en el campo de la educación (…) ahora el AKP lo que quiere también – modificando la Constitución- es poner bajo control la Magistratura”.

La realidad es que las enmiendas constitucionales (de los artículos 10 – 15 – 20 – 23 – 41 – 51 – 74 – 84 – 94 – 125 – 128 – 129 – 144 – 145 – 146 – 147 – 149 – 156 – 157 – 159 – 166 de la Constitución) finalmente comprometerán, si las aprueba el electorado, el prepotente predominio de los ambientes militares y judiciales, también impuesto constitucionalmente después del golpe de Estado del 12 de septiembre de 1980 y abiertamente respaldado por los americanos.

Reestructuración de los anómalos poderes del Consejo de Seguridad Nacional – expresión del incontenible poder de las Fuerzas Armadas-, reforma parcial de la Magistradura y mayor peso del Parlamento; límites a las prerrogativas de los tribunales militares; reconocimiento del derecho de huelga y de los derechos personales (igualdad ante la ley, derecho a la privacy): estos son los aspectos más sobresalientes, en espera – si el electorado lo quiere- de un total reexamen de la Constitución. Mientras tanto, la propuesta de un referéndum para una mayor y profunda reforma del Consejo General del Poder Judicial ha sido – con declaración notablemente facciosa de parte de la Corte Constitucional- rechazada por ser declarada ilegítima, mientras que otro aspecto sobresaliente – la abrogación del poder de la Suprema Corte de considerar ilegales los partidos políticos, poder que ha sido repetidamente utilizado para alterar el cuadro político – no irá al referéndum, puesto que el Parlamento, por sólo tres votos, no ha alcanzado el quórum necesario para introducirlo en el “paquete”.

Darbe utancum için: EVET (Para acabar de una buena vez con la infamia de los golpes de Estado: vota sí en el referendum) es uno de los eslogan del comité promotor, apoyado por el AKP, el recuerdo de Ergenekon (la Gladio turca) y de sus complot sanguinarios se cierne sobre el país.

El mundo político se divide entre el evet (sí) y el hayir (no) en modo no ritualmente transversal, lo que demuestra que en Turquía las viejas categorías políticas no valen un comino. Por el hayir toman partido el CHP – los laico-kermalistas de centro izquierda- el MHP – nacionalistas de derecha – el BDP- partido filo curdo que ha tomado el lugar del anterior DTP, censurado por la Corte Constitucional– el DSP y el DP, formaciones de izquierda. El BDP se manifesta por la verdad y por el boicoteo del referéndum, mientras que en la izquierda se observa una especie de insurrección de parte de muchos militantes del DSP que votarán evet, desobedeciendo las órdenes del partido.

Por el sí, además del AKP, el SP –partido ligado con la fe islámica – y los nacionalistas minoritarios (respecto al mayormente consistente MHP) del BDP.

También la sociedad civil se haya dividida, junto a muchas ONG curdas que se han manifestado por el sí: Kezban Hatemi, célebre abogado de la familia de Hrant Dink, el periodista asesinado en 2007, afirma que, por lo general, las minorías étnicas y lingüísticas votarán evet.

La TUSIAD (la patronal turca) desde siempre recelosa hacia el gobierno de Erdoğan, ha demostrado gran despego hacia el evet, alineándose de hecho por el no. El escritor Orhan Pamuk, también él habitualmente poco amigo del AKP, ha sin embargo preanunciado su elección por el sí.

La Comisión de la UE, aun considerando el referendum “un paso adelante hacia la dirección justa” (Michel Leigh, Director general por la Ampliación), no se desmaya ante la desconfianza que caracteriza a Turquía: el portavoz de la Comisión, Angela Filote, ha destacado hace algunos días que “lamentamos que estos proyectos de reforma no hayan sido precedidos por un vasto debate abierto dirigido a la sociedad” (consideración verdaderamente peculiar, ya que desde hace algunos meses en Turquía está en curso un amplio y capilar debate), mientras que Stefan Fule, comisario por la Ampliación, ha encarecido: “Estamos preocupados por el modo en que la campaña referendaria se está llevando a cabo”.

La palabra final la darán los electores, en un enfrentamiento que se prevé incierto: nosotros, sin embargo, pensamos que las razones del evet afortunadamente terminarán por prevalecer.

Aldo Braccio

Eurasia. Rivista di Studi Geopolitici

www.eurasia-rivista.org

(trad. de V. Paglione)

(Nota de la Página Transversal: Finalmente, el Referéndum en Turquía se ha saldado con la victoría del “SÍ”: http://www.elmundo.es/elmundo/2010/09/12/internacional/1284279208.html)

 

 

 

07/06/2010

In memoriam

Aldo Braccio– 4 de junio de 2010.

Señala el Corriere della Sera del 3 de junio (texto firmado por Francesco Battistini) que “Israel ha aceptado hacer la vista gorda también ante los procedimientos para la repatriación de cadáveres previstos por la ley”. Qué sensibilidad la de estos israelíes, qué comportamiento tan exquisito.

Y sin embargo, desde el “Valle de los lobos” iraquí hasta el mar abierto, lejos de las miradas, de Gaza se consuma el fin del matrimonio de intereses entre Turquía e Israel, símbolo del equívoco connubio entre el “Islam bueno” y “la única democracia de Oriente Medio”.

Lo había aclarado, junto con otros, Daniel Pipes: “Turquía no es ya un aliado” –no es ya aliado y cómplice de los Amos del Mundo desde que tuvo la valentía y la impudicia de recorrer un camino distinto con dignidad y firmeza.

El atentado paranoico de la Mavi Marmara, la agresión lanzada a toda la flotilla que ha desafiado el embargo, es la sanción de Israel contra los turcos y los que “son como ellos”.

Queda, sin embargo, el silencio de esos cuerpos, permanece la espera atenta de un día no lejano de justicia –“Los molinos de los Dioses muelen lento, pero muelen muy fino”…

Aldo Braccio, experto en Oriente próximo y Oriente Medio, es redactor de Eurasia – www.eurasia-rivista.orghttp://www.eurasia-rivista.org/4428/in-memoriam