Destruir la fábrica de ilusiones. Entrevista con Lucien Cerise

LUCIEN CERISEpor Monika Berchvok – Procedente del extremo izquierdo del espectro político, Lucien Cerise votó “No” en 2005 en el referéndum sobre el Tratado que establece una Constitución para Europa, como el 55% de los votantes. Cuando en los años 2006 y 2007 vio lo que el poder hizo con la votación, decidió comprometerse con los movimientos anti-Unión Europea y anti-mundialistas, por ende localistas y nacionalistas. Con el paso del tiempo y de las reuniones, se dio cuenta de que la división política derecha / izquierda es en realidad completamente falsa y que la única diferencia a considerar es entre la vida y la muerte.

En su último libro, habla de los conceptos más importantes de su obra: la ingeniería social y los neuro-piratas. Las declaraciones de Lucien Cerise son a veces polémicas, pero deben ser tomadas como una apertura al debate.

Rivarol: ¿En qué consiste la ingeniería social?

Lucien Cerise: La ingeniería social es el método científico de transformación de los grupos sociales. Todas las escalas pueden estar implicadas: familia, tribu, comunidad, religión, pueblo, civilización, asociación, empresa, etc. Este trabajo de transformación y reformateado es generalmente no declarado, furtivo, subliminal, dado que los grupos destinatarios lo rechazarían, o al menos lo modificarían fuertemente si fueran consultados. Por otra parte, esta transformación es definitiva, lo que la distingue de un acto de manipulación puntual, que sigue siendo reversible. La idea de una ingeniería social, o social engineering, aparece en el siglo XX en los escritos de estudiosos como el epistemólogo Karl Popper, y es también sinónimo de “planificación social” y de “gestión del cambio”. Más recientemente, el mundo de la piratería informática también la ha adoptado haciendo hincapié en el sigilo. Hoy en día, los dos conceptos clave de la ingeniería social son: 1) la suplantación de identidad (phishing), es decir, el gancho seductor, la zanahoria, la recompensa prometida para hacernos avanzar en la dirección deseada por el ingeniero social, y 2) el conflicto triangular, es decir, el conflicto orquestado entre los grupos o entre los miembros de un grupo, para debilitarlos o incluso destruirlos mediante el uso de una estrategia indirecta que los hace enfrentarse en beneficio de quien organiza el conflicto sin aparecer directamente.

R: ¿Quiénes son los “neuro-piratas” que quieren hacernos “neo-esclavos”?

Lucien Cerise: Los neuro-piratas son más conocidos bajo el término inglés de spin doctors, que designa a los profesionales de la “inversión” psicológica. Un asesor de Barack Obama, el académico Cass Sunstein, habla de infiltración cognitiva para calificar esta forma de entrar en la mente de otro para hacerle cambiar sin que sea plenamente consciente. Uno encuentra estos profesionales principalmente en los medios de comunicación, en el marketing, en la gestión, en la seguridad de sistemas, en la inteligencia y la política. Cuando el poder quiere fabricar nuestro consentimiento a algo intolerable, se ve obligado a avanzar enmascarado sabiendo que nuestro “consentimiento informado” nunca será concedido. Cuando se trata de hacernos aceptar el recibir un microchip en el cuerpo como si fuéramos ganado, hay que hacer trampas necesariamente y presentar las cosas bajo un aspecto desdramatizado, inofensivo, e incluso lúdico y atractivo si es posible. Es el papel de la piratería del cerebro, en el sentido de que el neuro-pirata informático entrará sin ser detectado en la mente de alguien para modificar su programa informático mental y de comportamiento sin que se entere. Estamos inmersos ahí dentro en Occidente, donde el poder está tratando de transformar definitivamente la naturaleza de los pueblos en el sentido de una artificialización y de una robotización crecientes, pero sin provocar reacciones de rechazo demasiado violentas, lo que lo conduce a proceder bajo el pretexto de los derechos humanos o de la lucha contra la “amenaza terrorista”.

R: ¿Cómo manipula concretamente el sistema a las masas en un tema tan importante como es el sionismo?

Lucien Cerise: En la fase preliminar de la suplantación de identidad, es decir, de la seducción, la ingeniería social se basa en el robo de identidad y el abuso de confianza. El robo de identidad hace un uso intensivo del “triángulo de Karpman”, noción nacida del análisis transaccional. En resumen, tres son las plazas a ocupar en las relaciones humanas: el salvador, el verdugo y la víctima. Para actuar furtiva y discretamente, el verdugo puede producir los signos exteriores de la víctima, de forma a ocupar fraudulentamente esta plaza en nuestra percepción, lo que le permitirá inhibir toda desconfianza y todo espíritu crítico hacia él y abusar de nuestra confianza. Usurpando la identidad de la víctima, el verdugo desvía nuestra atención de sus artimañas y puede comenzar a destruirnos casi sin nuestro conocimiento o incluso con nuestra participación, en la medida en que en lo sucesivo ya no lo percibimos como el verdugo, sino como la víctima, o el salvador. Tenemos aquí la explicación de la promoción que el sistema hace de la ideología victimaria para evitar cualquier análisis serio sobre el tema del sionismo.

R: ¿La inmigración masiva parece ser un arma de desestabilización de las naciones europeas?

Lucien Cerise: Es más que una desestabilización, es una destrucción definitiva de las naciones europeas que está en curso, un verdadero genocidio. El proyecto de acabar totalmente con la Europa cristiana aparece en el Talmud, el libro del Sanedrín, en la parábola del “Mesías a las puertas de Roma”. Roma es la metonimia de la Europa cristiana, también llamado Edom en esa tradición. Los comentarios de la parábola dicen que el Mesías de los judíos volverá a medida que la Europa cristiana desaparecerá. Por esta razón, entendemos mejor las motivaciones de ciertas personas y organizaciones para acelerar y amplificar aún más la inmigración de masas extra europea y musulmana en Europa. Los inmigrantes, preferiblemente no cristianos, son utilizados aquí como municiones y con fines balísticos para destruir las naciones europeas; por supuesto, algunos de ellos se frotan las manos por tener así permiso para invadir Europa, pero deben comprender que también serán perdedores al final. En efecto, después de haber utilizado a los musulmanes para descristianizar Europa, el poder provocará conflictos triangulados entre los musulmanes para empujarlos a matarse unos a otros, porque ellos mismos sobrarán en ese momento.

El objetivo final a través de todos estos enfrentamientos identitarios sigue siendo la Gran sustitución del conjunto de las comunidades humanas por el transhumanismo. El reto para los europeos es hacer comprender a los inmigrantes extraeuropeos a quiénes sirven y lo que les espera también, es decir, su genocidio después del nuestro. Así es como podemos establecer con ellos una comunidad de “galera” y de destino, que permitirá plantear un modus vivendi pacífico, condición necesaria para comenzar a invertir tranquilamente la tendencia, que puede conducir a la re-emigración de algunos de ellos, de modo que cada uno en su casa seamos más fuertes para luchar juntos contra el enemigo común.

R: Usted habla de los vínculos entre los oligarcas mundialistas y el movimiento antifascista. ¿Puede hablarnos de sus conclusiones sobre la financiación de los “antifas“?

Lucien Cerise: Cuando se busca un poco quién soporta, apadrina y patrocina a la extrema izquierda “antifascista”, anti-especista, LGBT, No Border, Black-Blocks, Occupy, los Indignados, etc., encontramos organizaciones que se encuentran en la cúspide del capitalismo: la Open Society de George Soros, las fundaciones Rockefeller y Rothschild, la Comisión Europea, diversas ONGs y empresas multinacionales, e incluso algunos ministerios del Interior, es decir, la policía. Sabíamos ya que los liberales y los libertarios convergían intelectualmente en la abolición de las fronteras, las naciones y las identidades, y más ampliamente en la deconstrucción de cualquier tipo de límite.

Ahora sabemos que esto no es sólo teórica sino también práctica y economía. Una buena parte de la extrema izquierda, la aparecida alrededor de Mayo del 68 en Francia, es parte de lo que los anglosajones llaman la New Left. Se trata, de hecho, de una izquierda libertaria que predica la apertura sin límites, totalmente inofensiva, ya que fue creada por la derecha liberal en los años de la caza de brujas anticomunista para competir y debilitar a la izquierda no libertaria, comunista y cerrada, por tanto estructurada, y verdaderamente peligrosa para el sistema americanista y capitalista.

Esta extrema izquierda del capital ha sido concebida para criticar los efectos sin remontarse jamás a las causas. Por ejemplo, las causas de la ley El-Khomri o ley del Trabajo, tienen que buscarse en Bruselas, ya que es la transposición de una directiva europea. Cuando el movimiento Nuit Debout demande la salida de la Unión Europea, se volverá verdaderamente peligroso y será desalojado manu militari de la Plaza de la República. Por ahora, es inofensivo y el Poder hasta lo necesita para desviar la atención de los verdaderos problemas y sus verdaderas causas. En pleno estado de emergencia y plan Vigipirata “rojo escarlata”, la prefectura de policía y la alcaldía apenas pusieron dificultades para autorizar la ocupación permanente de una gran plaza de París – lo que plantea por otra parte la cuestión de la realidad de la “amenaza terrorista”. Parece que François Ruffin y el periódico Fakir, que lanzaron el movimiento, fueron independientes en el comienzo, pero han sido piratedos y recuperados rápidamente, particularmente por profesionales de la comunicación tales como Noémie Toledano y Baki Youssoufou, cuyos trayectos les relacionan con organizadores de “revoluciones de color”, por lo tanto a las redes de influencia capitalistas mencionadas anteriormente.

R: Usted ha desenmascarado las mentiras dirigidas a la Rusia de Putin con motivo del conflicto de Ucrania. ¿Cuáles son los mecanismos y el objetivo de las maniobras contra Rusia?

Lucien Cerise: Como bien vio Halford Mackinder (1861-1947), uno de los padres fundadores de la geopolítica, el control de Eurasia permite dominar el mundo. Nicolai Troubetzkoy (1890-1938), creador del eurasianismo, escribió en 1922 que la Guerra Mundial no cesaría hasta que los grandes espacios rusos fueran conquistados. De hecho, existe un proyecto geopolítico de conquista de toda Eurasia, alimentado por los intereses capitalistas occidentales, estos mismos que ya controlan Europa y América del Norte, pero que no controlan ni Rusia, ni China, ni Irán. Este plan de dominación mundial es expuesto claramente por Zbigniew Brzezinski en diversas publicaciones. Anteriormente, otro polaco, el hombre de Estado Josef Pilsudski (1867-1935), reflejaba alrededor del año 1920 el mejor método para tomar Rusia, etapa obligada en esta conquista del Este, y desarrollaba una estrategia en dos tiempos:

1) El Intermarium, o la unificación de los países desde el Báltico hasta el Mar Negro para cortar geopolíticamente Moscú de Europa.

2) El prometeísmo, o fragmentación de Rusia en pequeños estados débiles a través del apoyo a las reivindicaciones identitarias locales.

Las dos guerras mundiales, la Guerra Fría y la guerra híbrida actual se pusieron en marcha para eso. La naturaleza del régimen en Rusia y lo que hace no tiene ninguna importancia. Zarismo antes de 1917, comunismo hasta el año 1991, ultraliberalismo bajo Yeltsin, estatismo liberal bajo Putin, es indiferente: del siglo XIX hasta la actualidad, el país sigue siendo el blanco invariable de los ataques occidentales. El conflicto ucraniano y el conflicto sirio son solo etapas de este “Drang nach Osten“, que tiene por objetivo igualmente China e Irán. Obviamente, en los círculos de poder en Moscú, Teherán y Pekín, todo el mundo es perfectamente consciente de este programa de dominación mundial alimentado a través del eje del caos Washington / Bruselas / Tel Aviv. En el teatro europeo, la conquista de Kiev por Washington y la OTAN es una hermosa captura que permite consolidar el Intermarium y desarrollar un frente unificado para atacar directamente a Rusia en sus fronteras, lo que debería hacerse alrededor del 2021, y que nos conducirá probablemente a un conflicto nuclear en el que Europa va a ser la víctima principal. ¿Por qué 2021? Porque el presidente ucraniano Poroshenko firmó un documento comprometiendo a Ucrania a garantizar la plena interoperabilidad de sus fuerzas armadas con las de la OTAN en 2020 – ahora bien, no se toma este tipo de decisiones sin una idea detrás en la cabeza – y Clinton debería estar en el primer año de su segundo mandato, lo cual le dará manos libres para hacer cualquier cosa. Por si esto fuera poco, recordemos que en Francia, la Asamblea Nacional votó el 7 de abril de 2016, la re-adhesión al Protocolo de París, que autoriza el estacionamiento de tropas de la OTAN sobre el territorio nacional, es decir, la implantación de bases militares como en Alemania o Italia.

R: ¿Qué es el Mind control?

Lucien Cerise: El Mind control es un método de control de la conducta que procede infligiendo choques y traumatismos. Cuando esto se aplica a las masas, podemos hablar de ingeniería social. Se trata de hacer la mente de otro totalmente flexible y maleable después de haberla dislocado, descompuesto y fragmentado. El rasgo característico de este método es el de producir una psique compartimentada, que elimina toda coherencia lógica y orgánica del funcionamiento intelectual del individuo, y lo hace capaz de mantener sin ningún problema razonamientos perfectamente ilógicos, de decir una cosa y la contraria en la misma frase, o incluso de decir cualquier cosa y hacer exactamente lo opuesto al mismo tiempo.

R: ¿Puede explicar su concepto de “conflicto triangulado generalizado”?

Lucien Cerise: La ingeniería social consiste en tomar el control de las relaciones de confianza y de desconfianza en un grupo dado. El conflicto triangular resulta de un aumento metódico del sentimiento de desconfianza en el seno del grupo objetivo. El ingeniero produce la confianza hacia él, o al menos la ausencia de desconfianza, ocupando el lugar de la víctima o del salvador, y luego hace aumentar la desconfianza entre las partes del grupo objetivo describiéndolos como verdugos mutuos, para ir si es posible hasta el odio, entre los sexos, las generaciones, las religiones, las razas, etc. Un conflicto triangular es siempre orquestado entre dos actores por un tercer actor no aparente a primera vista, pero que puede aparecer al cabo de un momento si lo buscamos un poco.

Detrás de la guerra de todos contra todos que define el telón de fondo de nuestras vidas, encontramos a los promotores de la ideología liberal del egoísmo competitivo, así como de las diversas técnicas de gobernanza por el caos, tales como el conflicto por representación (proxy warfare). Un ejemplo extraído de la geopolítica: se han dado todas las pruebas de que los terroristas que atacan a Siria desde hace años están bajo la tutela de los servicios secretos occidentales. Estos grupos paramilitares islamistas son las famosas fuerzas de procuración (Israeli proxy forces) del informe A Clean Break presentado en 1996 a Benjamin Netanyahu. Por lo tanto, no es sorprendente que este último venga a apoyar unos veinte años más tarde a sus tropas de yihadistas heridos en Siria y tratados en los hospitales militares de Israel, como han señalado diversos medios de comunicación, lo que le valió los agradecimientos de Mohammed Badie, el jefe supremo de los Hermanos musulmanes, así como de paramilitares islamistas.

Las autoridades israelíes también dijeron preferir el Estado Islámico (Daesh) a Irán. Evidentemente, el terrorismo islamista supervisado por los servicios especiales israelíes, anglosajones, franceses, no se detiene en las fronteras de Oriente Medio: el seguimiento de los canales es asegurado hasta Europa y América, donde estos servicios especiales están sencillamente en casa, en una perspectiva de la estrategia de la tensión, en referencia a la red Gladio de la OTAN. Al final, por razones de eficacia, los atentados en Occidente son realizados por los servicios occidentales, pero atribuidos en la narración mediática oficial a individuos que efectivamente frecuentaron grupos activistas y por lo tanto poseen un buen recorrido biográfico, lo que los hace culpables ideales. Un principio del ataque bajo bandera falsa: para escribir una “leyenda”, es decir, un CV falso en la jerga de la inteligencia, hace falta un mínimo de verosimilitud. El terrorismo de Estado es ahora el principal brazo armado de este conflicto triangulado generalizado.

R: En un artículo para la revista Rébellion, usted afirma que salir del capitalismo es la condición para un enraizamiento identitario auténtico. ¿Qué formas podría adoptar este enfoque nacional-revolucionario?

Lucien Cerise: Este enfoque nacional-revolucionario podría tomar la forma de un proteccionismo conservador, única manera de asegurar un enraizamiento identitario auténtico. Hay que salir sobre todo del liberalismo conservador, que es una contradicción en los términos, un verdadero oxímoron, y que siempre deviene al final un liberalismo libertario, sin fronteras y sin barreras, ya sea desde un punto de vista económico o identitario. La economía y las costumbres deben ser reguladas. Sin regulación, la economía y la vida en sociedad caen en el desorden, la anarquía, el “izquierdismo” que siempre le hace la cama al capitalismo, que prospera en el caos, la violencia y la injusticia, pero que se aleja a medida que el orden y el equilibrio vuelven de nuevo al cuerpo social.

Es el capitalismo el que está en el origen del “matrimonio homosexual”, así como de los flujos migratorios delirantes a los cuales somos expuestos desde hace años. Henry de Lesquen dijo una vez en Radio Courtoisie: “Soy nacional liberal; nacional,porque hay que echar fuera a los inmigrantes, y liberal porque hay que quemar el código del trabajo”. El problema es que la quema del código del trabajo hará volver a los inmigrantes. La tesis liberal conservadora es incoherente: deplora los efectos y ama sus causas.

Cualquiera que se imagine que el enraizamiento identitario es posible dentro de la Unión Europea, por ejemplo, no comprendió nada y debe recomenzar el examen de la cuestión desde el principio. La salida del euro y el retorno a las monedas nacionales es igualmente indispensable, porque la soberanía económica condiciona la soberanía política. El programa mínimo de este proteccionismo conservador garante de un enraizamiento auténtico es pues simple: salir del euro, de la Unión Europea, de Schengen y de la OTAN, y no entrar en el Tratado transatlántico. La verdadera revolución nacional anticapitalista está en este programa, que no es ni de derecha, ni de izquierda – no estamos en la autoescuela – sino que es simplemente razonable, racional y orientado hacia la vida. Qué digo, ¡hacia la supervivencia! Entonces, para apoyar este programa de supervivencia en todo el país, no tengo a mi disposición más que la papeleta en la urna. Así que hay que poner a la cabeza del Estado un partido político que apoye este programa, o que se aparte lo menos posible, y que reúna el suficiente potencial electoral. La nueva dirección del Frente Nacional desde 2011 tomó el buen camino de esta gran alianza proteccionista y conservadora más allá de la derecha y de la izquierda, lo que explica su progresión electoral constante desde hace varios años. Evidentemente, esto no le gusta a todo el mundo, de ahí una desinformación creciente sobre este partido, a base de ataques por debajo de la cintura y citas truncadas.

R: Usted habla de una ingeniería social positiva. ¿Cómo podrían utilizar esta técnica las fuerzas nacionalistas?

Lucien Cerise: Abogo por apoyar esta ingeniería social positiva (IS+) sobre la teoría del “cuidado”, el Care en inglés. El hecho de “cuidar” del territorio donde se vive debe convertirse en el principio rector de nuestra acción política. La ventaja de este enfoque puramente pragmático es la de focalizar la atención en el futuro y la acción concreta de proximidad. Esto simplifica las cosas. Es más fácil unir las buenas voluntades así, teniendo en cuenta la complejidad identitaria en la que estamos inmersos en cuanto miramos al pasado, la historia y los orígenes. Esta IS+ se vería como un trabajo social humilde y a escala local, trabajando la resiliencia nacional y dirigido a reparar lo que ha sido dañado por la ingeniería social negativa del turbo-capitalismo mundializado y cosmopolita.

Entrevistado por Monika Berchvok para Rivarol.

Para leer:

Neuro-pirates – Reflexion sur l’ingénierie sociale, de Lucien Cerise, ediciones Kontre Kulture, 2016, 450 páginas – 22 euros.

– El número 66 de la revista Rébellion contiene un importante dossier de Lucien Cerise sobre la ingeniería social (5 euros – Rébellion c/o RSE BP 62124 31020 Toulouse cedex 02).

Égalité et Réconciliation

Extraído de Katehon.

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