El liberalismo en las Relaciones Internacionales. Condiciones teóricas previas

ALEXANDER DUGINpor Alexander Dugin – La segunda teoría más importante de las relaciones internacionales, junto con el realismo, es el liberalismo. Conectado conceptualmente con la economía y la política, en las RI representa algo especial. Hay algunos casos en los que los liberales no aceptan los principios liberales de las RI sobre la economía y la política, prefiriendo en su lugar el realismo o, por el contrario, quienes no aceptan estrictamente los principios del liberalismo en la economía y la política, pero siguen la teoría del liberalismo de las relaciones internacionales. Para entender esto, debemos discutir algunos términos introductorios del liberalismo en general.

En política, el liberalismo es la aceptación del individuo como valor superior, considerando su aislamiento de las conexiones de la identidad colectiva. La libertad defendida por los liberales políticos es, en primer lugar, la “libertad de” (J. Mill). Al definir concretamente qué es exactamente aquello de lo que los liberales quieren liberarse, podemos mencionar de forma consecutiva el Estado, la religión, la identidad social, étnica y racial, y recientemente, la ciudadanía y la identidad de género fija (el género). En general, se puede decir que el liberalismo político está dirigido a la liberación individual de todas las formas de identidad colectiva. Es la estrategia política liberal de estar siempre en contra de cualquier forma y práctica que restringa la libertad individual.

Hay liberalismo de “izquierda” y de “derecha”: el liberalismo de “derecha” insiste en que la aplicación de la igualdad de oportunidades, una jerarquía social basada en la desigualdad económica (ganador vs perdedores), es una restricción de la libertad, ya que tiene en su base las mismas posiciones de partida; el liberalismo de izquierda supone que la desigualdad real favorece el aumento del espacio de la libertad de una persona en lugar de la libertad de otra, por lo que que debe ser mejorada.

El liberalismo económico es el principio del libre mercado, sin la interferencia del gobierno en la economía, el laissez-faire (libre competencia, no interferencia en la economía, libertad de empresa ilimitada) y el libre comercio. Está regido por la mano invisible y se “autorregula”, es decir, un mecanismo de los procesos económicos en el caso de que no existan instituciones de gobierno. Según los liberales, en la economía, siguiendo el egoísmo razonable y no teniendo restricciones exteriores, a excepción de las de los competidores, los individuos, funcionando libremente, eligen la estrategia óptima de auto-enriquecimiento y logran el mayor éxito.

El liberalismo en la política y en la economía por lo general van de la mano, pero hay algunos casos en los que los dos tipos de movimiento pueden existir por separado, por ejemplo, la China moderna une la economía liberal con la política no liberal (en realidad, anti-liberal: el comunismo).

En las relaciones internacionales, el liberalismo hace hincapié en otros conceptos. La filosofía del liberalismo en las RI cree que las sociedades humanas necesitan ser mejoradas y seguir el camino del progreso. La misma naturaleza humana debe ser mejorada a través de la educación o sin ningún tipo de ayuda, por lo que es posible construir un futuro basado en el intelecto, la cooperación y el intercambio sin ningún tipo de restricción, compulsión y herramientas de violencia. La paz es un estado más aceptable para una persona que la guerra, por lo que tarde o temprano el mundo se enfrentará a la situación de que la guerra simplemente desaparecerá como principio. Esto ocurrirá porque la sociedad se hará más moderna, democrática, comercial y liberal. En este caso, el Estado no será necesario más, y la primera era del gobierno nacional del mundo se basará, no en el principio del poder político, sino más bien en los principios de control de gestión y unidad económica (firma, corporación, dominio, etc.).

La teoría de las RI del liberalismo supone la exportación de la democracia como el contenido principal de la política exterior, es decir, la norma del liberalismo político de extinción de los otros países. Además, esto se debe combinar con la expansión de la economía de mercado y la sustitución de las relaciones político-económicas y de mercado entre los Estados.

El principio fundamental de los liberales se formula como: “las democracias no se atacan entre sí”. Los propios liberales lo consideran como la ley de las RI. Lo explican diciendo que en los regímenes democrático-liberales, las masas tienen una gran influencia en las élites políticas. Como la guerra es una carga para las masas, siempre se sentirán inclinadas a la paz. Si se iniciara un conflicto entre dos Estados democráticos, la presión de la masa se dirigiría al gobierno para una solución pacífica que evitara la guerra, y para instar a los gobiernos a resolver la cuestión mediante un acuerdo. Por otro lado, los regímenes liberales, del mismo modo, favorecerían la apertura del Estado y el crecimiento permanente de la capacidad de comunicación entre los países, que harían irrelevantes las fronteras y las diferencias. Y, por último, el principio de libre comercio equilibraría las economías de todos los países y crearía gradualmente una zona económica común donde un conflicto militar sería imposible.

Antes de comenzar a considerar las principales escuelas y autores representativos de la teoría del liberalismo en las RI, es importante abordar los filósofos que formaron la base de la filosofía liberal a principios de la Nueva Era.

En primer lugar, el liberalismo encuentra sus raíces liberales cristianas en la salvación de Cristo de toda la humanidad. Aparece un hombre nuevo, listo para el progreso espiritual y el perfeccionamiento personal. Este optimismo antropológico de la Nueva Era recibió la comprensión secular del humanismo de la Ilustración, donde una de las principales tendencias fue poner la fe en la persona, en su perfección, conciencia y racionalidad. Si la teoría del realismo en la RI, en su condición ideológica previa, se refiere más o menos a un pesimismo antropológico, el liberalismo, por el contrario, creó su teoría sobre la base del optimismo antropológico.

John Locke: el individuo y su perfección

El otro autor principal de la escuela del liberalismo en las RI es el inglés John Locke (1632-1407). Locke ofreció una radicalmente nueva naturaleza humana respecto a la de Thomas Hobbes. Según Locke, la naturaleza humana fue proporcionada primero por la racionalidad y la tolerancia, es decir, una inclinación por las buenas intenciones. Al mismo tiempo, es una tabula rasa, y, de manera decisiva, las connotaciones de la mente humana se forman a través de las impresiones de la experiencia y la educación. El estado natural del ser humano de Locke no es “la guerra de todos contra todos”, como dijo Hobbes, sino la disposición pacífica de las personas de sí mismos y de su propiedades. El individuo goza de la seguridad y de la paz, así como de la propiedad privada, que es parte fundamental de su derecho natural. Al mismo tiempo, Locke dijo que la naturaleza humana tiene algunas tendencias egoístas y viciosas, que pueden empeorar con la ayuda de la mala educación.

Por lo tanto, la verdadera naturaleza humana, según Locke, es neutral, incluso con cierta inclinación hacia el bien y a ser pacífica. Para fijar las inclinaciones positivas y estructurar la moral y la mente de la sociedad humana, se deberá llevar a cabo la política de educación. El Estado, que es, según Locke, el resultado del “contacto social” (como decía Hobbes), está dirigido a la educación moral de sus ciudadanos, proporcionando una buena paz y la lucha contra el mal. Sólo es necesario cuando hay una necesidad de garantizar los derechos naturales (la libertad, la propiedad privada, la seguridad). Si la sociedad los proporciona (Locke la llamó la “sociedad civil”), entonces el Estado no es necesario más. Por otra parte, si el Estado limita los derechos naturales, la sociedad puede destruirlo a través de una rebelión democrática.

Locke fue el primero que ofreció introducir los principios de la separación de poderes para limitar el poder del Estado sobre la sociedad y establecer la división del gobierno bajo el control mutuo.

Todos estos principios constituyen la base de la filosofía del liberalismo, desde la declaración más importante sobre el principio de la “perfección” de la naturaleza humana, es decir, la capacidad humana y social para ser mejores, más pacíficos y más razonables. Al mismo tiempo, Locke une el progreso de las sociedades con la democracia y la propiedad privada. La tesis del sentido instrumental del Estado, sirviendo a la “sociedad civil”, se convirtió en objeto de los liberales, al contrario del Leviatán de Hobbes, usado en la ideología realista.

Emmanuel Kant: Sociedad Civil y mente trascendental

El otro autor clave de la teoría del liberalismo en las RI es Immanuel Kant (1724-1804). La filosofía de Kant, en general, se basa en la creación de la institución especial de la “razón pura”, que es trascendental, es decir, característica principalmente para todo el mundo. De este modo, Kant formó la “regla de oro”: “Haz a los demás como te gustaría que te hicieran a ti”. Las personas comprenden mejor su individualidad a través del crecimiento de la racionalidad universal. De este modo, Kant es un partidario de la “antropología positiva”, insistiendo en que cualquier individuo, desarrollándose conforme a su naturaleza, lógicamente busca la racionalidad común, por lo que la sociedad se desarrolla hacia la racionalidad, la paz y la responsabilidad mutua. La sociedad civil no es sólo una sociedad de individuos, según Kant, sino una sociedad de individuos que desarrollan sus características razonables, por tanto, mejorándose a sí mismos.

Aquí está la idea política de Kant sobre la “paz universal” como el orden internacional óptimo.

El Estado, según Kant, encuentra su terreno de juego en una República, cuyo sentido es que prevalece, no con una categoría especial (no la élite, no la monarquía, no la mayoría: Kant estaba en contra de la democracia), sino con la “propia norma”. Es el principio del “Estado legal”, donde la ley expresa toda la racionalidad, es decir, funciona como la forma directa de la “mente trascendental”. La racionalidad, que aparece en el derecho, debe ser para los gobiernos, las élites y las masas. Pero si ambos estados siguen esta idea, pueden fundamentar sus relaciones sobre la base de las normas de la mente común. Por otra parte, la mente, según Kant, promueve la ética, la paz y la racionalidad cuando soluciona conflictos y contradicciones. Es por eso por lo que dos Repúblicas prácticamente garantizan la paz. Si dos Estados son legales, eso será una garantía para la paz universal. Si su sociedad civil realiza su potencial universal, el progreso humano alcanzará su apogeo.

Para Kant, no importa si la naturaleza humana es noble o egoísta, lo más importante es que es razonable. Si es así, la racionalidad se abrirá y será aceptada por todos los individuos, y la pacífica “sociedad civil” se creará sobre su base.

Fuente: Katehon.

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