La Revolución Islámica de Irán, una revolución sin igual

BANDERA IRAN

por Rasul Gudarzi – Millones de iraníes salieron una vez más a las calles de diferentes ciudades del país para conmemorar el trigésimo sexto aniversario de la victoria de la Revolución Islámica de Irán. Mediante las multitudinarias marchas, el pueblo reafirmó su apoyo a los ideales de la Revolución Islámica que liderada por el Imam Jomeini, en 1979, acabó con la dependencia del país a las potencias mundiales, y estableció un sistema político basado en los valores islámicos.

En este artículo pretendemos analizar la situación en la que ocurrió la Revolución Islámica, las causas de los movimientos en su contra y su persistencia.

El triunfo de la Revolución Islámica de Irán a finales del siglo 20 que se traducía como la era del monopolio de dos bloques, Este y Oeste, EE. UU. y la Unión Soviética, dio un nuevo impulso al orden existente en aquella época. Esta Revolución, al contrario de otras modernas que no daban ninguna importancia a la religión, se basa en valores espirituales y religiosos que desafiaban las visiones materialistas dominantes en la escena internacional.

La dominación de dos ideologías, el marxismo y el liberalismo, sobre el sistema bipolar de aquel entonces era de una forma que la mayoría de los países, especialmente los pequeños, no tenían otro remedio, o mejor dicho, no veían otra alternativa que incorporarse a uno de estos polos. Cualquier cambio a nivel nacional, regional e internacionales se materializaba bajo la presencia y el apoyo de uno de estos líderes mundiales. Por lo tanto, depender a ese sistema bipolar casi se había convertido en algo normal en las ecuaciones internacionales, en otras palabras, no solo cualquier cambio se realizaba bajo la supervisión de estos dos sino cada una de estas superpotencias apoyaba claramente a los países subordinados, tal como se ve en la Guerra de Vietnam, la Crisis de Cuba, la Guerra de Corea, los avatares en el Este de Europa, entre otros casos más.

La Revolución Islámica de Irán en 1979, surgió en estas circunstancias y desafió ese sistema dominante en el mundo, con el lema de “No al Este y No al Oeste” que significaba la negación de las dos ideologías dominantes del liberalismo occidental y comunismo oriental que tuvo un gran eco a nivel mundial, y de esa forma se convirtió en un ejemplo para los países subordinados. El mensaje claro fue que pueden ser independientes en las ecuaciones internacionales y que tienen derecho de autodeterminación, algo que se interpretó como un peligro para aquel modelo dominante en el mundo.

En este sentido, el ex secretario del Tesoro de EEUU, George Pratt Shultz, dijo: “La Revolución Islámica de Irán es el peor enemigo común del Occidente en toda la historia”. Asimismo, el expresidente de EEUU, Richard Nixon, en su libro Victoria Sin Guerra escribe: “para nosotros el Islam de Jomeini es mucho más peligros que la Unión Soviética. El cambio ha iniciado en forma de un huracán y no somos capaces de pararlo”.

Debido a que las potencias llamaban peligro a Irán, después del triunfo de la Revolución Islámica y especialmente luego de la caída de la Unión Soviética, enfocaron sus esfuerzos para realizar un cambio e incluso derrocar al sistema iraní. Razón por la cual, impusieron una guerra de 8 años en su contra mediante el régimen dictatorial iraquí de Sadam Husein. Cuando vieron su fracaso mediante la guerra física recurrieron a una guerra blanda a toda dimensión para lograr su objetivo. Impusieron sanciones, según las autoridades iraníes, ilegales bajo el pretexto de que ese país que nunca ha atacado a otros pretende fabricar armas atómicas. Por este medio, se esforzaron presionar al pueblo persa y hacerle difícil la vida para confrontarlo con el sistema del país. Incluso le cortaron el acceso al medicamento, no le dejaron vender su petróleo y sancionaron sus transacciones bancarias. No obstante, el resultado ha sido cada vez más decepcionante para ellos. Algo que se nota en las masivas participaciones del pueblo en las elecciones presidenciales, municipales y legislativas que cifran más de 60 por ciento.

Las marchas de febrero de cada año en ese país en las que se festeja la victoria de la Revolución y el cambio en el sistema gobernante despidiendo a una monarquía de 2500 años, expresa y reafirma el apoyo del pueblo a su liderazgo; otra muestra del fracaso de Occidente contra ese país.

De hecho, no sólo no pudieron debilitar y marginar a los iraníes, sino Irán hoy desempeña un rol importante y clave en las ecuaciones regionales e internacionales. Por lo que, actualmente para solucionar el conflicto y la crisis en Oriente Medio, Irak, Siria, El Líbano, y Afganistán, entre otros, llaman a Teherán. El caso más reciente, ha sido la petición de Reino Unido y EE. UU., entre otros, a Irán para que éste colaborara con la autodenominada Colación Internacional contra Daesh. Hecho que muestra el reconocimiento a la relevancia de ese país en las ecuaciones internacionales.

Asimismo, Irán pese a todas las sanciones impuestas en su contra, se ha desarrollado en diferentes campos como defensivos, aeroespacial, entre otros. En el sector científico, posee el séptimo lugar mundial en la nanotecnología y dispone del puesto 14 en la biotecnología, entre otros.

Respecto a su situación en el campo aeroespacial, se puede señalarlo como uno de los 24 miembros fundadores del Comité de las Naciones Unidas para los Usos Pacíficos del Espacio Exterior, fundado en 1959, además de ser el noveno país del mundo en alcanzar la tecnología del lanzamiento de satélites al espacio. Asimismo, ha lanzado con éxito cuatro satélites al espacio, el último ha sido el Fayr de fabricación totalmente local que se colocó con éxito en órbita.

Asimismo, ha tenido grandes avances en el sector defensivo, de una forma que ya es autosuficiente en la fabricación de varios tipos de misiles, tren de aterrizaje, drones, submarinos, cazas de combate y destructores, entre otros. El más reciente logro defensivo iraní ha sido un avión de combate supersónico y de entrenamiento militar, ‘Saeqe2’ (Rayo II), equipado con armas desarrolladas”.

Con todo lo expuesto, se puede concluir que los esfuerzos del Occidente liderado por Estados Unidos para debilitar a Irán han sido contraproducentes, y que Irán está avanzando pese a todos los obstáculos impuestos en su camino, especialmente con esa nueva actitud del gobierno del presidente, Hasan Rohani, basada en mantener una interacción constructiva con el mundo que ha abierto su camino para tener un rol aún más clave en el mundo.

Fuente: HispanTV

One Comment to “La Revolución Islámica de Irán, una revolución sin igual”

  1. pues vale, pero hace unos años prohibieron el mullet

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