España, cortijo yanki: EEUU quiere en Morón una base de operaciones con un cuerpo expedicionario de marines de forma permanente

EEUUGENDARME
Estados Unidos quiere convertir Morón de la Frontera (Sevilla) en la base permanente de su “fuerza de respuesta” ante crisis en África. El secretario de Defensa estadounidense, Chuck Hagel, remitió a principios de diciembre una carta a las autoridades españolas en la que pide que el permiso para el estacionamiento en la base sevillana de una fuerza de élite del Cuerpo de Marines se convierta en definitiva y, además, se amplíe sustancialmente el máximo actual, fijado en 850 militares. Aunque no se ha concretado el nuevo límite, las fuentes consultadas apuntan a varios miles de soldados, en torno a 3.000. Los americanos han matizado que su intención es mantener de forma permanente los 850 actuales y aumentarlos solo en caso de crisis, según informaba el oficialista diario El País.

EE UU solicitó el despliegue de los marines en 2013 por el plazo de un año, prorrogado posteriormente por otro más (hasta abril de 2015), pero el Gobierno español siempre creyó que el motivo esgrimido —la inestabilidad en África— no era coyuntural y que, pese a la voluntad expresada por el Pentágono, no sería fácil encontrar un emplazamiento alternativo en África con las condiciones de Morón. Es decir, el Gobierno español era consciente de que EEUU haría tan disparatada propuesta.

Tanto el despliegue inicial de los marines en Morón como su prórroga fueron autorizados por el Consejo de Ministros —el 19 de abril de 2013 y el 7 de marzo de 2014—, con el argumento de que, al tratarse de una presencia temporal, no había que modificar el convenio entre España y EE UU que regula el uso de las bases. Pero la conversión de este despliegue en definitivo sí obliga a reformar un convenio bilateral de Defensa que para España tiene rango de tratado internacional y requiere la aprobación del Parlamento.

Las fuentes consultadas por el diario El País consideran imposible que puedan cumplirse todos los trámites legales antes de que expire la vigente autorización temporal, el próximo 19 de abril, por lo que se da por sentado que habrá que aprobar una nueva prórroga de un año, o al menos de unos meses, hasta que entre en vigor la reforma. El calendario político español tampoco facilita las cosas —con elecciones municipales y autonómicas en mayo y la disolución de las Cortes prevista para otoño—, pero ni Madrid ni Washington quieren dejar el asunto para el Parlamento salido de las próximas elecciones, en el que quizá no haya una mayoría tan clara para aprobarlo. Y el Gobierno no oculta su propósito de pactar la reforma con el PSOE, que gobierna además la comunidad andaluza, donde están las bases de Rota y Morón.

El disparate pretende “venderse” poniendo sobre la mesa el mantenimiento de los puestos de trabajo civiles en la base. La empresa VBR, contratada por el Pentágono para prestar servicios en Morón, ha presentado tres expedientes de regulación de empleo desde 2010, con el objetivo de recortar la plantilla a 310 trabajadores, frente a los 594 iniciales. El último ERE lo anunció en agosto pasado e incluye 55 despidos, lo que resulta inaceptable para los sindicatos, mientras aumenta la presencia militar de EE UU en la base. España podría exigir que se conservara el empleo y que se hicieran fijos los contratados temporales (unos 60, muchos despedidos en el anterior ERE). Una ridícula contrapartida a cambio de convertir a España en un portaviones de la política imperialista de los EEUU.

Esa es la realidad. Más allá del tema laboral, la conversión de Morón en base permanente de la fuerza de reacción para África —junto al despliegue en Rota de los cuatro destructores del escudo antimisiles— consolida el papel de España como elemento clave de la estrategia del Pentágono. La Fuerza Especial Tierra-Aire de Respuesta de Crisis del Cuerpo de Marines (SP-MAGTF Crisis Response) fue creada en 2013, a raíz del asalto al consulado estadounidense de Bengasi (Libia), ante la necesidad de contar en Europa con una unidad de reacción rápida para intervenir ante posibles crisis en África.

Inicialmente, España autorizó el despliegue de 500 marines, pero en marzo pasado amplió su número a 850; y también elevó la cifra de aviones de despegue vertical MV-22 Osprey, que pasaron de seis a 12, y de aviones de reabastecimiento en vuelo KC-130, de dos a cuatro; así como una aeronave de apoyo.

En este tiempo —al margen de operaciones que no se hacen públicas— los marines se han desplazado dos veces a la base de Sigonella (Italia), para una posible intervención en Libia, y han participado en la evacuación de la colonia de EE UU en Sudán del Sur y en la crisis del ébola en Liberia.

Un ‘escudo antimisiles’ contra Rusia

La misión principal de la unidad de marines desplegada en Morón es “la ejecución de operaciones de respuesta ante crisis, contingencias de ámbito limitado y operaciones logísticas para proteger a ciudadanos norteamericanos, instalaciones y otro personal que se designe en regiones del norte y oeste de África”, según informó el Gobierno español. Con ser amplias, esas no son las únicas tareas a las que pueden dedicarse. El precedente de los destructores desplegados en Rota (Cádiz) demuestra que, cuando se dispone de una fuerza militar, su uso depende de las necesidades del momento, cambiantes y con frecuencia impredecibles.

Aunque el Gobierno presidido por José Luis Rodríguez Zapatero autorizó en octubre de 2011 el despliegue de los cuatro buques de la US Navy en Rota como contribución al escudo antimisiles de la OTAN —se dijo que uno de ellos patrullaría permanentemente el Mediterráneo oriental para neutralizar un delirante ataque balístico de Irán o Corea del Norte—, sus cometidos hasta ahora han sido muy diferentes. El primer buque que arribó a Rota, el USS Donald Cook, en febrero pasado, zarpó casi de inmediato hacia el Mar Negro, para exhibir músculo ante Rusia en plena crisis de Ucrania, y lo mismo hizo el segundo, el USS Ross. Llegado en junio, dos de sus tripulantes fueron atacados por nacionalistas turcos en Estambul. Los dos restantes, el USS Porter y USS Carney, llegarán este año.

Qué duda cabe, que las unidades de EEUU desplegadas en Morón servirán igualmente para dar seguridad a la base de Rota… Señal de la poca confianza que tienen en la seguridad y defensa de España.

Fuente: El Espía Digital

Buques expedicionarios norteamericanos utilizan nuestros puertos para sus operaciones

El buque de asalto anfibio estadounidense «USS Fort McHenry» (LSD 43) atracó en el puerto de Valencia con 600 marineros a bordo en una escala dentro de su ruta hacia el Mar Arábigo, el Golfo Pérsico y el Estrecho de Ormuz. Este gran buque de desembarco de 190 metros de eslora y 26 de manga, que a carga completa desplaza más de 1.522 toneladas, forma parte del Grupo Anfibio de intervención Rápida (ARG, por sus siglas en inglés) «Iwo Jima» de la Armada de EE UU, la US Navy, junto al buque de asalto anfibio «USS Iwo Jima» (LHD 7) y el navío anfibio de transporte «USS Nueva York» (LPD 21).

Los tres buques de esta flotilla, cuyas tripulaciones suman unos 2.000 marineros, zarparon de la Estación Naval de Mayport (Florida) el jueves 11 de diciembre para una misión de siete meses de duración tras embarcar a otros 2.000 infantes de Marina de la 24ª Unidad Expedicionaria del cuerpo de Marines (MEU). Su destino es apoyar las operaciones de seguridad marítima que desarrollan la V y la VI Flota de EE UU en el Mediterráneo, África, el Golfo Pérsico, el Mar Rojo y el Mar Arábigo.

El ARG «Iwo Jima» y su destacamento de Marines lleva desde el año pasado realizando maniobras casi sin parar con el objetivo de preparar este despliegue. Además de entrenarse para la lucha contra la piratería en África oriental también ha preparado «otra amplia gama de misiones», según explicó al periódico digital jacksonville.com el capitán Timothy Schorr, comandante del «Iwo Jima» ARG. Así pues, también navegaría hacia levante con los ojos puestos en la crisis abierta en Oriente Medio por el ascenso del grupo terrorista Estado Islámico (EI). Ante la creciente inestabilidad en la zona los grupos anfibios de intervención rápida, conocidos en la «US Navy» con el apodo de «alligators» o caimanes, se han vuelto estratégicos por su capacidad de proyectar poder aéreo y tropas terrestres a la vez.

El buque que recaló en Valencia, transporta cuatro «hovercraft» o aerodeslizadores capaces de desembarcar cada uno de ellos hasta 60 toneladas de armamento y tropas en cada viaje. Además, su cubierta de vuelo puede ser utilizada por helicópteros y por el trirrotor «V22 Osprey», el avión de despegue y aterrizaje vertical.
Por lo que se ve, Morenés ha vuelto a permitir que España entera sea una base militar de EEUU.

Fuente: El Espía Digital

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