Ucrania hoy

RUSIA UCRANIA EEUU UNION EUROPEA

por Valentín R. Introducción – Ha llegado el momento de volver a escribir sobre Ucrania. Durante los últimos meses la situación se ha vuelto bastante más complicada de lo que era anteriormente. Los medios de comunicación de cada bando muestran el conflicto desde puntos de vista radicalmente diferentes, por lo que para una persona que no tiene acceso a información de primera mano o que desconoce los idiomas ruso y ucraniano, es imposible diferenciar lo cierto de lo falso y hacerse una idea objetiva de la situación.

En el siguiente artículo se describen las principales noticias de los dos últimos meses y se exponen los hechos reales sobre la situación en Ucrania. Prácticamente, la totalidad de la información recogida en el artículo es de primera mano. En aquellos casos donde la información no está contrastada, se menciona que la información procede de rumores ampliamente difundidos.

El siguiente artículo no es un análisis de la situación, sino una descripción de la situación real. El siguiente artículo no pretende generar una opinión específica, sino que pretende mostrar los hechos, en la medida de lo posible, desde una perspectiva independiente y objetiva. A través de la información ofrecida en este artículo, la gente podrá generar su propia opinión sobre la situación actual, una opinión en línea con sus ideas y prioridades.

Ucrania tras “Maidan”

La capitulación del expresidente de Ucrania Yanukovich y el intercambio de las élites políticas en el gobierno desequilibraron las relaciones de los diferentes clanes oligárquicos del país. El denominado “Clan Donetsk”, que antiguamente apoyaba a los gobiernos y a las élites políticas del Este de Ucrania, ha sufrido un daño importante y ha empezado a perder control político y económico sobre el país. Mientras tanto, otro poderoso grupo oligárquico, el cual apoyaba nuevas élites políticas de Occidente de Ucrania, ha adquirido un mayor poder político y económico. Por supuesto, los cambios en el país han afectado notablemente a las relaciones entre estos clanes, teniendo consecuencias irreversibles para la situación del país.

Al hablar de la situación en Ucrania y de la posibilidad de la “Revolución Nacional” es importante hacer una pequeña referencia al grupo más poderoso de Ucrania, cuya influencia y acciones están provocando serios cambios en la vida de todo el país. El líder informal de la oligarquía “pro-Oriental” (“Clan Donetsk”) es Rinat Akhmetov, de etnia tártara y de religión musulmana, que es la persona más rica de Ucrania y que, según los rumores, es el principal patrocinador del “Partido Musulmán de Ucrania”. Por otra parte, el líder informal de la oligarquía “pro-Occidental” es Ihor Kolomoyskyi, la tercera persona más rica de Ucrania, origen israelí. Es el presidente de la Comunidad Judía Unida de Ucrania y el presidente del Consejo Europeo de la Comunidad Judía. Según los rumores, él es el creador y principal financiador del partido nacionalista ucraniano “Svoboda”. También es interesante que la segunda persona más rica de Ucrania, Viktor Pinchuk, sea de etnia askenazi y de religión hebrea. Es importante tener esto en cuenta para comprender los principales resultados de la llamada “Revolución Nacional Ucraniana”, que hasta ahora es simplemente una alternancia de los clanes oligárquicos, pasando del clan de Akhmetov al clan de Kolomoyskyi, que se ha hecho con el poder.

La alternancia en las elites políticas de Ucrania ha traído una redistribución de la influencia entre los clanes de Akhmetov y Kolomoyskyi. Mientras que el negocio de Kolomoyskyi está ahora protegido por las nuevas élites políticas, el negocio de Akhmetov está en peligro, al igual que lo está todo aquello que tenía relación con las antiguas élites políticas del país. Mientras el nuevo gobierno de Ucrania no era lo suficientemente fuerte, Akhmetov trató de proteger económicamente sus negocios manteniendo el control político sobre la parte Este de Ucrania. Puso en marcha un proceso separatista en la región de Donetsk para hacer chantaje a las nuevas elites políticas de Ucrania. Por ejemplo, la misma estrategia ha sido utilizada en la región rusa de Chechenia, donde las elites tienen el control de la región y reciben beneficios económicos y numerosas ventajas del gobierno central de Rusia a cambio de lealtad, una estrategia basada en hacer chantaje con ideas separatistas y desestabilizadoras en la región, lo que viene a significar “lealtad a cambio de dinero y favores políticos”.

Primero, a mediados de esta primavera, en la región de Donetsk se organizó la versión local de “Maidan”, donde la Plaza Central se llenó de gente que no aceptaba el nuevo gobierno de Kiev, montando barricadas y tomando los edificios de Donetsk. Un mes después, la gente que encabezaba las protestas confesó que estas acciones estaban siendo financiadas y organizadas por el líder del “Clan Donetsk” Rinat Akhmetov.

La Rebelión del Sudeste

Pero muy pronto el Clan Donetsk perdió el control sobre este proceso de separatismo manipulado. De nuevo es posible hacer un paralelismo con Chechenia, donde a principios de los años 90 el proceso artificial de separatismo, promovido por las oligarquías y las elites políticas locales, quedó fuera de control. Y este proceso dio lugar a una Guerra nacional y religiosa entre rusos y chechenos, una guerra que oficialmente duró más de quince años (y que en realidad todavía no ha acabado), en la que tomaron parte decenas de miles de personas de ambos bandos y que fue utilizada por los intereses geopolíticos extranjeros para presionar a Rusia.

Lo mismo ha ocurrido en el Este de Ucrania. A pesar de los “títeres separatistas” pagados por Akmetov, los cuales ya han desaparecido, en las regiones del Este de Ucrania surgieron una gran cantidad de grupos diferentes de personas (las cuales generalmente iban armadas), con sus propias razones e intereses para participar en estas acciones. La rebelión era apoyada no solo por la gente corriente, sino también por soldados procedentes de divisiones locales, por policías y por miembros de fuerzas militares especiales. La mayoría de estos grupos de soldados y policías empezaron a unirse a las  “Autodefensas Donetsk”, llevando todas sus armas y munición militar con ellos.

La principal razón de este apoyo masivo era que la mayoría de la población del Este de Ucrania no estaba de acuerdo con el intercambio de las élites políticas del país, las cuales llegaron al poder a través de la lucha armada en Kiev. Y el principal argumento usado por los rebeldes para explicar esta acción fue: “Si la gente de Kiev hace la rebelión contra el gobierno, un gobierno que a ellos no les gustaba, ¿por qué no podemos hacer lo mismo nosotros en Donetsk?” Esta cuestión se dirigió mayoritariamente a gente que apoyaba la revolución “Maidan” y las acciones de los ciudadanos contra el gobierno antinacional de Yanukovich, pero ahora alguna de esas personas han cambiado su parecer y apoyan las acciones del gobierno antinacional de Poroshenko contra la rebelión en Donetsk.

Por supuesto, en realidad la situación no es tan homogénea y algunas personas que estaban relacionadas en esta rebelión del Este de Ucrania tienen razones especiales para participar en ella. Para comprender perfectamente la situación es necesario mencionar las razones más frecuentes de la gente que actúa contra el nuevo gobierno central de Ucrania. A continuación expondré las razones en orden descendiente según su importancia para la gente:

1)      La población es contraria a la política pro-Occidente y anti-Oriente del nuevo gobierno ucraniano. El término pro-Occidente tiene un doble significado, porque el nuevo gobierno va a orientar su política interior hacia las regiones occidentales de Ucrania, mientras que la política exterior se va a orientar a EEUU y la Unión Europea. El nuevo presidente, Poroshenko, está decidido a integrar Ucrania en la OTAN y la Unión Europea. También existe información acerca de que el nuevo gobierno ucraniano ya ha firmado contratos con la compañía extranjera Shell para establecerse en la región del Este de Ucrania, lo que podría significar una catástrofe ecológica. Al mismo tiempo, la nueva política del gobierno central va a ser anti-Oriente. Aquí, “anti-Oriente” también tiene un doble significado: La política interior va contra las regiones del Este del país, mientras que la política exterior se dirige contra Rusia.

2)      Existe un fuerte sentimiento de identidad rusa por parte del pueblo, que está viendo el peligro de una “ucranización” étnica en las regiones rusas de Ucrania (regiones donde los rusos étnicos llevan viviendo más de 1.000 años, mientras que estas tierras pertenecen a Ucrania desde hace menos de 23). Esta gente considera al nuevo gobierno ucraniano un gobierno separatista, que está tratando de separar las tierras que han pertenecido históricamente a Rusia (de hecho el 75% del actual territorio de Ucrania) de la influencia y la cultura rusa.

3)      Los rusos étnicos y los ucranianos de habla rusa se oponen a las nuevas leyes de “desrusificación” y restricción del lenguaje ruso (el ruso es el idioma nativo de más del 35% de la población ucraniana, y más del 25% habla el ruso y el ucraniano).

4)      Los nacionalistas rusos quieren crear el estado independiente Nueva Rusia en las tierras del Sudeste de Ucrania, terrenos que históricamente han sido rusos. Un estado nacional ruso que será independiente de Ucrania y de la Federación Rusa, y que se convertirá en un lugar de renacimiento ruso. Generalmente, los nacionalistas rusos tienen una ideología antisoviética y antiucraniana, considerando a Ucrania como el mayor monumento de la época soviética (la Ucrania actual es conocida como la República Socialista Soviética de Ucrania, que fue creada artificialmente por el gobierno comunista en 1919 al tomar territorios tradicionalmente rusos que pertenecían a la Rusia Imperial). Y consideran que Ucrania es una nación artificial creada por el gobierno soviético mediante la masiva ucranización de personas de etnia rusa. Y en línea con esto, la destrucción del estado ucraniano será la destrucción del mayor proyecto comunista (que sigue todavía vivo).

5)      Los Euroasiáticos se unieron a la rebelión por motives geopolíticos, al ver en este conflicto “la Gran Guerra de los Continentes” (conflicto entre Eurasianismo y Atlantismo). Esta es la idea principal de aquellos que no quieren que las bases de la OTAN se establezcan en el territorio ucraniano, cerca de la frontera con Rusia, y que no quieren que Ucrania quede bajo la influencia de Estados Unidos.

6)      Los patriotas rusos quieren que los territorios históricos de Rusia vuelvan a quedar bajo control de la Federación Rusa.

7)      Las personas que siguen fielmente la religión ortodoxa ven este conflicto como una lucha entre la Iglesia Ortodoxa de Rusia y la Iglesia Católica Greco-Ucraniana

8)      Ciertas personas (la mayoría de ellas de generaciones pasadas) ven en la Ucrania actual un auge del fascismo y del chovinismo anti-ruso. Y explican su participación en el conflicto como la continuación de la Segunda Guerra Mundial, siendo el nuevo Hitler la unión formada por Poroshenko y Obama.

9)      Una parte considerable de la población que inicialmente era neutral, durante el conflicto entre rebeldes locales y el Ejercito Ucraniano sufrió algún tipo de daño por parte del Ejercito Ucraniano, por lo que decidió unirse a los grupos rebeldes.

10)   Diversos aventureros que buscan algún tipo de beneficio o vivir situaciones extremas.

11)   De acuerdo a los rumores difundidos por los medios de comunicación ucranianos, en el conflicto también están participando agentes del ejército ruso y mercenarios rusos.

Por supuesto, la mayoría de la gente no se ha unido a esta rebelión por un único motivo, sino que lo más habitual es que influyan varios de los que se indican en la lista anterior. Pero también es posible señalar que entre ellos existen diferencias ideológicas y si ahora todos están unidos en esta lucha común contra el nuevo gobierno ucraniano, en el futuro, si estas tierras vuelven a ser libres, se verá la lucha ideológica entre los diferentes grupos con diferentes ideas y puntos de vista. Pero por ahora, la mejor ilustración  de la cuestión ideológica en Nueva Rusia es una respuesta de Igor Strelkov (comandante del ejército de Nueva Rusia) que dio hace algunas semanas (01/06/2014): “Aquí hay personas con diferentes puntos de vista, unidas solamente por su verdadero odio a la Ucrania actual, unidas por su lenguaje común y por su cultura común. Y añadir el componente ideológico a esta unidad puede ser perjudicial. El componente de liberación nacional es, de momento, más que suficiente.” Pero en realidad, la diferencia ideológica es realmente grande, y si, por ejemplo, Igor Strelkov (quien de hecho es comandante del ejército de la Republica de Donetsk) apoya la idea del estado independiente de Donetsk, Denis Pushilin (que es presidente de la Republica de Donetsk) apoya la idea de unirse a la Federación Rusa. Ante estas diferencias ideológicas existentes entre los representantes principales del nuevo gobierno de la República de Donetsk, es fácil imaginar diferencias ideológicas abismales entre los ciudadanos de a pie.

Inicialmente, las principales peticiones de los líderes de las autoproclamadas repúblicas del Este de Ucrania eran: por un lado, que Ucrania pasase de un estado unitario a una federación, para que la gente de las diferentes regiones tuviera más libertad política respecto del gobierno central de Kiev, y, por otro lado, dar status oficial al lenguaje ruso en Ucrania, para que estuviera al mismo nivel que la lengua ucraniana en aquellas regiones étnicamente rusas. Pero en lugar de llevar a cabo el dialogo político con las regiones orientales, el nuevo gobierno de Ucrania decidió solucionar el problema mediante el envió del ejercito ucraniano y comenzando nuevas operaciones militares contra todos aquellos que no quieren aceptar las leyes del nuevo gobierno. Semejante acto ha supuesto una radicalización ideológica en las personas de las regiones del Este, pasando de “defensores del federalismo” a “separatistas”.

II

Uno de los papeles principales, a la hora de unir a toda esta gente con diferentes puntos de vista, fue el que desempeñó Pavel Gubarev, actual “Gobernador del Pueblo de la Región de Donetsk” y antiguo militante del movimiento nacionalista “RNU” – “Russian Nation Unity”, Unidad de la Nación Rusa (por este hecho y por el masivo apoyo que los miembros del RNU dieron a Novorossia, los medios de comunicación ucranianos empezaron una masiva campaña mediática de propaganda sobre los fascistas rusos que estaban atacando el estado democrático ucraniano).

Ahora Gubarev es el líder y el principal ideólogo del movimiento político llamado “Novorossia”, cuya idea es crear un estado independiente en los territorios de Nueva Rusia. “Novorossia” significa Nueva Rusia – y es una región histórica que formó parte del Imperio Ruso hasta 1917, año en que los bolcheviques crearon la URSS y añadieron territorios de Novorossia a esta república. Ahora este territorio queda situado en la región Sudeste de Ucrania. El principal concepto de la idea de Novorossia es crear un estado independiente de Kiev y de Moscú, pero orientado geopolíticamente a Rusia. Este estado es Renacimiento Nacional Ruso, y está siendo definido por los principales ideólogos del proyecto Novorossia como un estado libre de las influencias degeneradas modernas, especialmente del liberalismo y del capitalismo. La base de Novorossia será la justicia social, los valores tradicionales y la cultura rusa. Al mismo tiempo, en Novorossia ya ha empezado el proceso de nacionalización de objetivos industriales y financieros, así como la eliminación de la corrupción y de las oligarquías. Recientemente se han prohibido los abortos, se han destruido todos los casinos y salones de juego y se ha acabado con el negocio de la droga (tras acabar con la corrupción policial que lo protegía) y también se han creado restricciones al alcohol. Y en aquellas ciudades situadas en el frente de combate, el alcohol se ha prohibido totalmente bajo la denominada “Ley Seca”.

El 12 de Mayo, en las autoproclamadas Republicas Populares de Donetsk y Lugansk se hicieron referéndums sobre la independencia de Ucrania. En la República de Donetsk el voto por la independencia alcanzó el 89% de la población, mientras que en Lugansk la cifra llegó al 96%. Poco después Donetsk y Lugansk se unieron bajo el nombre de Novorossia.

Cuando la situación en el Este de Ucrania quedó fuera de control, el nuevo gobierno de Kiev incluso trató de utilizar a Akhmetov para estabilizarla, prometiéndole protección a sus negocios. Akhmetov intentó comenzar un dialogo con el nuevo gobierno de Novorossia, pero en lugar de recibir una respuesta, lo que recibió fue una acusación criminal contra él y la nacionalización de sus industrias y negocios privados. Tras esto, él finalmente comprendió que la situación estaba totalmente descontrolada y escapó hacia Londres, destino preferido de todos los oligarcas exiliados.

Elecciones presidenciales

También es importante escribir algunas palabras sobre las elecciones presidenciales, celebradas en Ucrania el 25 de Mayo. Poroshenko, el nuevo presidente ucraniano, es un oligarca (quinta persona más rica de Ucrania). Por supuesto, como todos los oligarcas de Ucrania, él no es puramente ucraniano. Su padre, Alexey Valtsman, era un judío de Moldavia. Y Poroshenko, el nuevo presidente de Ucrania, decidió mantener el apellido de su madre, que sí es de origen ucraniano. De acuerdo a su biografía, podemos comprobar que se ha visto salpicado por diversos escándalos de corrupción en el pasado. También se pueden destacar algunos hechos importantes, como que en 2001 él fue una de esas personas que creó el “Partido de las Regiones” (partido de Yanukovich), partido con el que rompió años después convirtiéndose en enemigo político de Yanukovich. Posteriormente, Poroshenko se convirtió en el principal patrocinador de la carrera política de Yulia Timoshenko, con la que acabó rompiendo y que se acabaría convirtiendo en 2014 en su máxima rival. Poroshenko también fue uno de los principales patrocinadores de la conocida “Euro-Maidan”, aportando dinero para comida, agua, etc. para decenas de miles de personas que estaban viviendo durante varios meses en la plaza central de Kiev.

De hecho, como siempre ha ocurrido a lo largo de los 23 años de existencia del estado de Ucrania, los ucranianos obtuvieron un presidente para cada mitad del país. Observando un mapa de Ucrania con porcentajes de voto de todas las elecciones presidenciales, se puede observar que el país siempre se ha dividido en dos partes, una que comprende la zona Centro-Oeste y otra que comprende el Sur-Este. Curiosamente, en cada parte se votan candidatos opuestos. Y como en 2005 – Yushenko se convirtió en presidente electo por la Ucrania Centro-Oeste en 2012 – Yanukovich se convirtió en presidente electo por la zona Sur-Este de Ucrania. Ahora Poroshenko es presidente de la zona Centro-Oeste de Ucrania, y mirando los resultados electorales, se puede observar que en todas las regiones de la zona Sur-Este de Ucrania, el porcentaje de participación electoral ha sido menor del 30%, y en una gran parte de esta región incluso inferior al 10%. Incluso del 0% en zonas como Lugansk y Donetsk. La mayoría de la gente de las regiones del Sur-Este ha boicoteado las elecciones porque no había candidatos que representasen a esta región. Finalmente Poroshenko se ha convertido en presidente al recibir 9,8 millones de votos, mientras que la población ucraniana que puede votar es de 40 millones, por lo que ha sido votado solamente por el 24% de la población. En primer lugar, sus objetivos políticos eran acabar totalmente con la rebelión del Este de Ucrania, y posteriormente atacar Crimea para que volviese a pertenecer a Ucrania. También tiene planes de integrarse en la OTAN para recibir apoyo militar y en la UE para recibir apoyo económico para Ucrania.

Durante las elecciones presidenciales, los llamados candidatos “Nacionalistas Ucranianos” obtuvieron resultados muy bajos: Yarosh (“Sector Derecho”) 0,9% y Tyahnibok (“Svoboda”) 0,9%. Es divertido (o triste), pero incluso un candidato tan pintoresco como Rabinovich (el presidente del Parlamento Judio de Ucrania y Vicepresidente de la Unión Judía Europea) obtuvo el 2,2%, que es más que lo obtenido por Yarosh y Tyahnibok juntos. Tras estos resultados, lógicamente surgen dudas sobre la denominada “Revolución Nacional Ucraniana”.

“El Sector Derecho”

Si hablamos del destino del “Sector Derecho”, ahora ya es posible decir que no existe. Si al comienzo de las revueltas en Kiev, el “Sector Derecho” estaba formado por una unidad de cuatro diferentes Movimientos Nacionalistas Ucranianos (“UNA-UNSO”, “White Hammer”, “SNA – Patriotas de Ucrania” y “Trizyb”), ahora en el “Sector Derecho” solo queda “Trizyb” (cuyo líder era D. Yarosh, que ahora es líder del “Sector Derecho”). Los otros tres movimientos, oficial o extraoficialmente, abandonaron el “Sector Derecho” al no aceptar la posición de Yarosh. Y si después de no aceptar la posición de Yarosh, el líder de “UNA-UNOS” A. Myzichko fue asesinado por la policía y el líder de “White Hammer” V. Goranin fue detenido por la policía, el líder de “SNA” A. Biletskiy decidió evitar ese mismo destino y declaró que “SNA – Patriotas de Ucrania” no acepta la posición del “Sector Derecho” y actuará de forma autónoma. Esto ocurrió después de que Yarosh hiciera unas declaraciones oficiales de que el “Sector Derecho” juraba obediencia al nuevo presidente de Ucrania, Poroshenko.  Poco antes, el “Sector Derecho” (o lo que queda de él), se transformó en el “Batallón Donbas”, formado por el oligarca sionista Kolomoyskyi (sobre el que ya hemos escrito anteriormente) para jugar el papel de mercenarios de la guerra de oligarquías entre Kolomoyskyi y Akmetov. Pero tras la capitulación de Akmetov sin ni siquiera haber luchado, el “Batallón Donbas” empezó a jugar el papel de un ejército de la oligarquía privada de Kolomoyskyi, el cual actúa según los intereses de sus negocios. Yarosh lo explicó con la siguiente frase: “Luchar y arriesgar la vida por dinero y por la patria es mucho mejor que arriesgar la vida solo por la patria.” Hablando sobre el destino del “SNA”, ellos también se transformaron en un grupo militar llamado “Batallón Azov” (según los rumores, también creado por Kolomoyskyi, pero a diferencia del “Sector Derecho”, el “SNA” lo niega).

La principal diferencia entre los nacionalistas ucranianos que formaron el “Batallón Donbas” (antiguo “Sector Derecho”, antiguo “Trizyb”) y los que formaron el “Batallón Azov” (antiguo “SNA”) es que la gente del “Batallón Donbas” aceptó la actual situación política de Ucrania y el nuevo gobierno, mientras que la gente del “Batallón Azov” todavía declaran que su “Revolución Nacional” todavía no ha terminado y que no ha hecho más que empezar, y después de que el conflicto en el Este de Ucrania haya terminado, volverán a Kiev para continuar la lucha por la Revolución Nacional contra el gobierno de Kiev. Según sus palabras, sus futuros planes tras tomar el poder en Kiev son conquistar Crimea y algunas regiones del Suroeste de la Federación Rusa (Belgorod, Kuban, Rostov, etc.) y, tal y como queda reflejado en su programa político, crear el Imperio Ucraniano. Actualmente el “Batallón Azov” cuenta aproximadamente con entre 300 y 500 miembros y, por los rumores que circulan, algunos de sus miembros son voluntarios de otros países. Aparte de estos batallones, en Ucrania existen algunas otras formaciones militares no oficiales, algunas de las cuales han sido creadas por las oligarquías locales, otras por algunos políticos y otras mediante la agrupación de voluntarios. Uno de los más famosos batallones privados es el “Batallón de Lyashko” (Oleg Lyashko es un político ucraniano conocido por su tendencia homosexual, que quedó tercero en las elecciones presidenciales con el 8% de los votos), que ha pasado a ser reconocido por la tendencia sexual de su líder principal. Obviamente, semejante diversidad de ejércitos privados y grupos militares, los cuales escapan al control del gobierno central y que mantienen diferentes ideologías, solamente traerán más y más desestabilización a la situación actual de Ucrania.

El Kremlin en un cruce de caminos

Es importante hablar acerca de la postura del gobierno de la Federación Rusa en este conflicto. La información de los diversos lados del conflicto sobre este punto es realmente diferente. Mientras que los medios de comunicación ucranianos afirman que el Sudeste de Rusia está siendo ocupado por el ejército ruso, enviado personalmente por Putin, los medios de comunicación rusos comentan que el gobierno de la Federación Rusa todavía no ha decidido que hacer al respecto, dando largas para esperar y no hacer nada. Al mismo tiempo, los defensores de Novorossia afirman que la Federación Rusa ha traicionado a su gente, a los rusos étnicos del Este de Ucrania y que no están haciendo nada para ayudar sino todo lo contrario. Por ejemplo, Putin ha dado orden para cerrar las fronteras de Rusia con el Este de Ucrania para que los voluntarios rusos no puedan entrar en Novorossia, y anteriormente Putin había pedido a la gente del Sudeste de Ucrania no hacer referéndums en las regiones de Donetsk y Lugansk. Ahora Putin solamente está mostrando interés en cerrar nuevos contratos de gas con el nuevo gobierno ucraniano y construir sistemas para el transporte de gas, como el gasoducto “South Stream”, que atraviesa Crimea (lo que explica por qué Putin estaba interesado en proteger los rusos étnicos en Crimea y por qué no los protege en Novorossia). Al mismo tiempo, el surgimiento de un nuevo país próximo a la frontera rusa, con 6 millones de personas étnicamente rusas dispuestas a luchar y morir por la libertad, podría ser un gran peligro para el régimen del Kremlin. El ejemplo de la rebelión nacional rusa contra el gobierno central antinacional de Ucrania podría repetirse en la Federación Rusa. Novorossia, como parte de Rusia, podría ser algo todavía más peligroso para la oligarquía de las elites del Kremlin por el mismo motivo explicado anteriormente y por las sanciones económicas de la UE y EEUU contra ellos.

El peligro para las oligarquías del Kremlin viene directa y abiertamente de Igor Strelkov (comandante del ejército de Novorossia). Es difícil de creer que Putin pueda aceptar un estado independiente de 6 millones de personas, bajo el liderazgo personal de una persona que textualmente dice lo siguiente: “Estoy totalmente seguro de que el gobierno bolchevique todavía existe en Rusia. Si, este gobierno ha sufrido una mutación que le hace imposible ser reconocido. Si, la ideología formal de su gobierno ha cambiado hasta un punto totalmente opuesto. Pero la base todavía se mantiene inmutable: anti-ruso, anti-patriota y anti-religioso. En este gobierno existe gente que son los descendientes directos de la gente que hizo la Revolución en Rusia en 1917. Ellos se han maquillado a sí mismos, pero esencialmente no han cambiado. Dejando a un lado la ideología, algo que no les ha permitido hacerse más ricos y disfrutar de beneficios materiales, ellos han mantenido el poder en Rusia. En 1991 hubo una rebelión armada. Pero la contrarrevolución todavía no ha tenido lugar.” Y esto no lo dice como un rebelde común, sino como oficial ruso, como veterano de 4 guerras (Transnistria, Yugoslavia y la 1ª y 2ª guerra de Chechenia) y como comandante de un ejército con más de 10.000 soldados.

En realidad la situación de Novorossia es muy complicada y es imposible saber algo sobre la decisión final de las elites del Kremlin sobre ello, además de que probablemente la decisión final todavía no se haya tomado, y que cada decisión del Kremlin en esta situación podría costar su futura existencia. Por otra parte, en las élites del Kremlin es posible que haya diferentes personas con diferentes puntos de vista sobre la situación y diferentes intereses al respecto. Y nadie sabe cuál es la decisión que será tomada finalmente. También existe una teoría de la conspiración, promovida por los medios de comunicación ucranianos, acerca de que todo lo que está ocurriendo en el Sudeste de Ucrania había sido planificado anteriormente por el Kremlin y sigue las directrices marcadas por el Kremlin. E incluso Strelkov es agente del Kremlin. Sin embargo, esta teoría no parece muy real.

Actualmente, la realidad es que los defensores de Novorossia están recibiendo la ayuda habitual procedente de Rusia. Además, toda esta ayuda está siendo reunida por la propia ciudadanía rusa, diversas organizaciones de voluntarios están trayendo medicinas, comida, dinero y otros productos necesarios para ayudar a Novorossia. Al mismo tiempo, miles de voluntarios están llegando desde Rusia para unirse a los diferentes grupos de autodefensa. También están llegando contingentes de voluntarios desde Bielorrusia, Transnistria, Osetia e incluso de otros lugares como Serbia, Hungría, República Checa, Polonia e Italia. Algunos voluntarios europeos llegan como representantes de organizaciones nacionalistas, por ejemplo, la polaca “Falanga” y la húngara “HVIM”. Sin embargo hay problemas armamentísticos y de otra índole, porque como dicen los líderes de las autodefensas de Novorossia, no hay armas suficientes para todos aquellos que están preparados para unirse a las autodefensas. La mayor parte de las armas ha sido traída por grupos de soldados ucranianos y policías que decidieron luchar del lado de una nueva republica. Algunas armas han sido obtenidas por la gente mediante el ataque a las bases militares del ejército ucraniano (según los rumores las autodefensas de Novorossia han robado más de 200 panzers de una base militar ucraniana). Y algunos simplemente las han comprado directamente al ejercito ucraniano (la corrupción en Ucrania sigue existiendo todavía). También parece que algunas armas, las cuales están siendo utilizadas por los rebeldes, proceden de Rusia, puesto que el ejército ucraniano nunca las ha utilizado. Pero nadie sabe si este armamento ha llegado como ayuda militar procedente del bando ruso o debido a la corrupción del ejército ruso que ha vendido sus armas. Según los rumores de los medios de comunicación ucranianos, también existen numerosos agentes militares de la Federación Rusa, aunque estos rumores todavía no han sido realmente demostrados.

La Batalla de “El Álamo Ruso”

En lo que respecta al ejército ucraniano, la moral de sus tropas está muy baja, así como su disposición para la lucha. El gobierno ha ordenado a los soldados luchar contra los denominados “terroristas-separatistas”, considerando así a más de 6 millones de compatriotas. Y debido a las acciones militares del ejército ucraniano cada día mueren un número elevado de mujeres y niños que viven en las regiones que no son leales al nuevo gobierno. Y, por supuesto, la mayor parte de los soldados ucranianos no está contenta al llevar esta guerra contra el pueblo ucraniano (personas con pasaporte ucraniano).

Simultáneamente, a lo largo de los últimos dos meses el ejército ucraniano no ha podido recuperar el control de la pequeña ciudad ucraniana de Slavyansk, la cual está siendo defendida por un pequeño grupo de autodefensas. El ejercito ucraniano ha asediado la ciudad y tiene tanques, aviones, artillería y un número de soldados 15 veces mayor que los defensores. Mientras que algunos cientos de defensores de Slavyansk solamente tienen pistolas de mano y un arma antiaérea autopropulsada. Pero durante estos dos meses de asedio, el ejército ucraniano ha perdido más de 1.000 soldados y varios tanques y aviones, mientras que los defensores han perdido cientos de personas, la mayoría de los cuales eran civiles. La defensa de Slavyansk ha recibido el nombre de “La Batalla del Álamo Ruso”, por las similitudes que tuvo con los sucesos ocurridos en Texas en 1836. Es interesante el hecho de que las principales razones de la rebelión antimexicana en Texas también fueron: el problema para utilizar el lenguaje nativo por parte de la gente de Texas (el gobierno central mexicano un único idioma oficial en el país) y el problema de la federalización (la constitución de Nuevo México estaba dando mucho poder al gobierno central, reduciendo la libertad política de las regiones). Y en 1836 los rebeldes finalmente obtienen lo que quieren.

­Las únicas fuerzas motivadas del llamado bloque “pro-ucraniano” son diferentes batallones de pequeño tamaño de los nacionalistas ucranianos (como “Azov”, “Donbas”, etc.) y de la “Guardias Nacionales”, que es una organización militar creada por el nuevo gobierno de las anteriores defensas de “Maidan” (la mayoría de la gente que luchaba contra la policía en el centro de Kiev durante el verano), que en su mayor parte son gente con importantes razones para oponerse a la creación de Novorossia. Esta formación incluye a los chovinistas anti-rusos de la zona Occidental de Ucrania, a los defensores más radicales del nuevo gobierno de Ucrania, quienes están dispuestos a matar por él, y también a los voluntarios de otros países que tienen sus propias razones para participar en esta guerra. Por ejemplo, miembros de las  “Guardias Nacionales” son Wahabís chechenos que lucharon en los 90 en la guerra ruso-chechena contra los rusos, posteriormente lucharon en diferentes conflictos de Oriente Medio y ahora han vuelto a Ucrania a luchar contra los rusos. Según algunos rumores, en las “Guardias Nacionales” también hay algunos grupos de georgianos anti-rusos, gente de los países bálticos e incluso algunos mercenarios extranjeros de compañías privadas y agentes de la OTAN, tanto militares como consejeros.

Es interesante que mientras los Wahabís chechenos se unieran a las “Guardias Nacionales”, al mismo tiempo grupos de chechenos pro-rusos se unieran a las defensas de Novorossia (aunque hasta ahora no esta muy claro quiénes eran voluntarios y mercenarios). La misma historia ha ocurrido con los sionistas, algunos grupos de sionistas anti-rusos (cuyos ancestros podían haber sufrido algún tipo de represión en la URSS) primero se unieron a los “Cien Judíos de Maidan” y posteriormente a las “Guardias Nacionales”. Mientras otros grupos de israelíes (también antiguos ciudadanos de la URSS) decían que estaban preparados para ayudar a Novorossia. Y algunos miembros de las comunidades sionistas locales de la República de Lugansk llegaron a hacer un ritual para imponerlo a la oligarquía de Kolomoyskyi.

Conclusiones

­Finalmente, por los detalles mencionados podemos confirmar que el conflicto de Ucrania es complejo, y que en cada bando se pueden encontrar personas de cualquier nacionalidad, religión e ideología. Esto explica por qué ambos bandos se difaman mutuamente con los mismos calificativos: separatistas, fascistas, nazis, antifascistas, comunistas, neobolcheviques, sovieticos, imperialistas, mercenarios, rusos, ucranianos, judíos, chechenos, etc. Pero si dejamos al margen las individualidades y nos centramos en describir las características generales, podemos ver un conflicto nacional entre rusos y ucranianos (es decir, un conflicto de identidades y no de etnias, porque las etnias rusa y ucraniana son prácticamente idénticas, con raras excepciones). Este conflicto se basa en intereses de fuerzas exteriores y lo puso en marcha el nuevo gobierno ucraniano, que está totalmente dispuesto a servir a los intereses extranjeros. La situación parece idéntica a la situación en Yugoslavia y el conflicto nacional entre serbios y croatas de los años 90, los cuales llevaron a una catástrofe total para los serbios y para Yugoslavia.

Ahora parece obvio que el principal objetivo del conflicto de Ucrania sea Rusia, y que el último presidente de Yugoslavia, Slobodan Milosevic, tras el conflicto de Yugoslavia, predijese esta situación con total precisión y acierto, advirtiendo a Rusia sobre ello.

­En conclusión, es posible señalar el hecho de que el estado Ucraniano se dirige hacia su desaparición. La situación del estado ucraniano actualmente es de colapso total, dirigido por control remoto desde el otro lado del océano, viviendo una situación de crisis económica total y una guerra civil. Se trata de un estado donde la mitad del territorio escapa al control del gobierno central, el cual ha recibido el poder en un país a través de un golpe de estado anticonstitucional. Este es el estado donde los oligarcas tienen ejércitos privados, los cuales sirven a sus intereses privados y escapan al control del gobierno central, y donde la población de una parte del país odia a la población de la otra mitad del país. Ucrania es el estado donde la gente leal al nuevo gobierno puede quemar vivos a más de 100 compatriotas que tengan puntos de vista diferentes hacia el nuevo gobierno sin recibir ningún castigo por semejantes acciones (como ocurrió en Odessa el 2 de Mayo de 2014).

Y este es el estado donde el gobierno central considera que 6 millones de sus ciudadanos son terroristas (incluidos mujeres y niños) y envían al ejército a bombardear civiles, por el simple motivo de que esa gente quiere hablar el idioma de sus antepasados y disponer de mayores derechos políticos y libertades en sus regiones. Así, podemos ver que Ucrania es un buen ejemplo de “Estado Fallido”, el cual no tiene futuro, pero si todas las probabilidades de repetir el destino de Yugoslavia o transformarse en la Somalia de Europa.

Este colapso de Ucrania, producido por la presión de factores internos y externos fue predicho hace algunos años por diferentes politólogos, por ejemplo, por el famoso Samuel P. Huntington y por Alexander Dugin. Desde el momento en que apareció el estado artificial de Ucrania en 1991, Ucrania, tarde o temprano estaba condenada al colapso, e incluso si ese colapso no se produjese en la actualidad, se produciría más adelante. Nadie puede predecir cómo va a acabar este conflicto, pero es obvio que el resultado cambiará la historia del mundo. Y en un futuro próximo todos habremos participado o habremos sido testigos de un gran triunfo o de una gran catástrofe.

Valentin R.

(Traducido por Dani H.)

Fuente Tribuna de Europa I y II

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