Los mitos del Estado de Israel

GARAUDY LOS MITOS FUNDACIONALES DEL ESTADO DE ISRAEL

por José E. MosqueraUn libro que revela las mentiras del holocausto judío y atribuye que las guerras del Oriente Medio y el Oriente Próximo son guerras, basadas en los mitos fundacionales del Estado de Israel.

Dicen que los buenos libros a veces pasan desapercibidos en las librerías y terminan rematados por precios irrisorios en los mercados de las pulgas. Hace poco compré por $2.000 en el pasaje la Bastilla de Medellín, el libro Los Mitos Fundacionales del Estado de Israel del filósofo francés Roger Garaudy. Un intelectual polémico y reformista que murió hace un año, autor de 50 libros, perseguido y sus libros proscritos y vetados por las editoriales francesas.

Lo sorprendente de este libro es el estudio crítico y riguroso que hace Garaudy de aspectos poco conocidos sobre las mentiras del holocausto, las cifras infladas de las víctimas y la persecución a los judíos y a cerca de los mitos con las cuales se fundó el Estado de Israel.

Además, hace un análisis profundo donde demuestra cómo la política de la pureza racial de los judíos fue la que sirvió de fuente de inspiración de la política de pureza racial de la raza aria de Hitler y que terminó en el holocausto de los judíos.

Analiza cómo en el Congreso de Núremberg en 1935, los abogados y consejeros del Ministerio del Interior Nazi tomaron como modelos las leyes judías que prohíbe la mezcla de la sangre judía con las demás, para elaborar las leyes del derecho de la población del Reich, de la protección de la sangre y el honor alemán.

Examina cómo las organizaciones sionistas que luchaban por la creación de un Estado judío fueron en un momento más anti-ingleses que anti-nazis. De hecho describe cómo un grupo de líderes sionistas mantuvo una alianza de cooperación política y económica con la Alemania nazi y con Mussolini.  Además, revela una serie de comunicaciones que hubo entre líderes judíos y hombres cercanos a Hitler sobre el desarrollo de una política de cooperación entre el movimiento de la liberación de Israel y el hitlerismo, que busca consolidar una alianza en Europa para aislar y vencer a Inglaterra.

Plantea que todo cambio cuando la mayoría de las organizaciones sionistas que luchaban por la creación de un Estado judío, decidieron apoyar a Inglaterra y sumarse a la causa de los aliados en la Segunda Guerra Mundial y eso significó una declaración de guerra  de los judíos a Alemania. Entonces, pasaron de aliados a enemigos de Hitler, quién con la puesta en marcha de su ideología racista de la pureza racial alemana, considero que los judíos no podían ser compatriotas de los alemanes.

Esboza que la prioridad de los líderes sionistas no fue la de salvar a los judíos pobres que vivían en Europa, sino a los judíos ricos. Señala que en la Conferencia de Evian en 1938, donde 31 naciones discutieron la absorción de los refugiados de la Alemania Nazi, sólo exigieron la admisión de 200.000 judíos en Palestina.

La política de los líderes fue la de apoyar la emigración de los judíos con capitales que permitieran el desarrollo de la colonia sionistas en Palestina. Para ellos fue más importante salvar de la Alemania nazi los capitales judíos que a los judíos pobres.

Ahora en cuanto a los mitos que sirvieron de sustento histórico para la fundación del Estado de Israel, Garaudy sostiene que el sionismo es una doctrina nacionalista que no nació del judaísmo, sino del nacionalismo europeo del siglo XIX y muestra como Théodore Herz, fundador del sionismo político, transforma desde 1896, la leyenda bíblica del retorno a la Tierra Santa en una doctrina política, nacionalista y colonialista.

Denuncia el camuflaje ideológico del sionismo político y hace un análisis sobre cómo fue el proceso histórico de transformación del sionismo religioso al sionismo político y, cómo 50 años después del Congreso de Basilea de 1897, los discípulos de la doctrina de Herz, luego de la Segunda Guerra Mundial con el apoyo de Estados Unidos, hacen que triunfe el sionismo político en contra de la tradición profética en la creación del Estado de Israel en 1947.

Señala que los mitos de la Tierra Prometida y del Pueblo Elegido y otras narraciones hagiográficas que presentan la historia de Israel como una continuación de épocas definidas, de historias, leyendas y cuentos, trasmitidos por la tradición en un cuadro genealógico y cronológico son ficticios. Finalmente concluye que todas las guerras del Oriente Medio y el Oriente Próximo son guerras de conquista, basadas en los mitos fundacionales del Estado de Israel. En conclusión: este libro es una contribución a la historia crítica del mundo contemporáneo.

jemosquera@une.net.co

18/11/2013

Fuente: Semana

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