El contra-imperio: mundialización y cibernética

MUNDIALIZACIÓN Y CIBERNETICA

por Patrick Geay* – “Porque tus mercaderes eran los príncipes de la tierra, y tus sortilegios han engañado a todas las naciones”. Apocalipsis de Juan 18: 23

Por sorprendente que pudiera parecer, el hecho de que R. Guénon haya evocado al final del Reino de la Cantidad (Cap. XXXIX) el advenimiento próximo de una parodia “contra-iniciática” del Santo Imperio, no ha suscitado casi comentarios, al menos que sepamos. Hay que decir que, después de este punto, la noción de “contra-iniciación” fue deshonrada por los “guenonianos” mismos, tanto que es difícil de utilizar. No hay duda, sin embargo que, en el espíritu de Guénon, aquella coincidía, en una perspectiva escatológica perfectamente tradicional, con las “potencias de las tinieblas” que, bajo la égida del Anticristo, deben instalar en nuestro mundo su reino provisional. En este mismo capítulo, Guénon citaba entonces un tratado de San Hipólito sobre el asunto (1); evocaba también “al jefe de los awliyâ esh-Shaytân” (2) o “santos de Satán”, expresión coránica (3) que designa una contra-jerarquía espiritual presidida por el Dajjâl (el Impostor), reflejo invertido (4) de la jerarquía iniciática suprema (5). Esto no impidió que la visión de Guénon fuera claramente asimilada a un “conspiracionismo” (6), lo que hoy en día tiene directamente por efecto situar ese capítulo de su obra en el campo bastante mal frecuentado de los teóricos del complot, de los que a menudo se mofan, no sin razón, los historiadores profesionales. Pero eso es olvidar que detrás de los pseudo-complots de los que era consciente Guénon, como el de los Protocolos de los sabios de Sión de los que ha hablado ocasionalmente (7), existen realmente auténticos complots. Puede pensarse, en este sentido, que prácticamente toda la literatura conspiracionista que, desde Barruel, se ha diversificado mucho, no sirve más que para enmascarar la verdadera realidad asociando, más o menos conscientemente, observaciones válidas sobre la existencia de tal organización a falsas o delirantes interpretaciones haciendo casi imposible el enfoque de estas cuestiones.

Estando el terreno minado, es indispensable para nosotros precisar que abordamos este dominio, inhabitual a LRA, desde un óptica que sobrepasa completamente las divisiones políticas, a la cual el mismo Guénon era extraño. (8). Conocemos la vieja propensión de la derecha tradicionalista (pagana o religiosa) en denunciar una pretendida cábala judeo-masónica contra la nación, derecha contra-revolucionaria de la que el anti-capitalismo (9) se reencuentra en los socialistas hostiles al liberalismo (por otras razones) como en los anarquistas y algunos ecologistas. Ahora bien, pasa que el cuestionamiento legítimo a las grandes organizaciones favorables a la economía liberal no se ha emprendido desgraciadamente hasta ahora más que por medios extremistas muy poco recomendables. A título de ejemplo, las obras tratando sobre la Trilateral emanan casi todos de estos últimos (10). Encontramos la misma traza inesperada sobre Internet, donde el conspiracionismo está muy implantado, ¡en los sitios consagrados a la ufología! El grupo Centinela, por ejemplo, fundado en 1996, menciona con frecuencia a J. Bordiot, H. Coston y Lectures Françaises a propósito del Bilderberg, ¡todo sosteniendo paralelamente el origen extraterrestre de Jesús (http://ovnis.free.fr/occulte.htm)! No buscamos aquí explicar las causas de este género de asociación como mínimo extraña, este preámbulo intenta mostrar simplemente a qué punto la idea de complot está actualmente parasitada quizá expresamente.

Dicho esto, también han aparecido nuevas investigaciones llevadas de manera más independiente en estos últimos tiempos, dando en adelante una aproximación tradicional factible (R. Guénon) de los resortes económico-financieros de la ultra-modernidad. Naturalmente, no será cuestión más que de eso en este artículo, la mundialización –pues de ella se trata- no siendo a fin de cuentas un fenómeno exclusivamente económico, sino el remate o fase terminal de la expansión planetaria del síndrome moderno. En efecto, el dominio de la lógica mercantil, aunque convertida aparentemente en un fin en sí, no hace más que vehicular una utopía tecno-científica que, ella misma, no hace sino concluir en esta parodia de Imperio de la que hablaba Guénon, si no es, más precisamente, a la del Centro del Mundo.

Si asumimos aquí el término de conspiración, a pesar de las temibles contaminaciones del que es víctima, debemos decir que él no permite definir completamente la situación. Esta palabra, en efecto, implica la coordinación de acciones voluntarias emanando de individuos teniendo una finalidad común. Sin embargo, los “agentes” del mundo moderno, tan lejos como remontemos, no tienen a menudo más que un papel extremadamente definido, específico, y sobretodo no tienen generalmente consciencia de las consecuencias últimas de sus actos. Eso nos lleva a precisar  también que uno de los errores fatales del conspiracionismo ordinario es el de focalizar la culpabilidad del mal sobre un grupo o un personaje cuando se observa más bien una especie de “multiplicación” de la responsabilidad, sintomático de la época por otro lado. Ello no impide que exista indiscutiblemente en la hora actual muy numerosas “redes de influencias” todas más o menos ligadas unas a otras y cuya función es seguramente poner en su lugar ese “contra-Imperio” mundial en el seno de un cuadro histórico como mínimo opaco.

Las fuentes pletóricas a las que hemos tenido acceso no son citadas, en gran medida, más que a título documental. El militantismo anti-mundialista, limitándose a un tratamiento bastante exterior de los hechos, no podemos apoyarnos inconsiderablemente sobre sus producciones más y más abundantes. A título de ejemplo, no es raro hoy en dia oír hablar de despotismo a propósito de la sociedad global, lo cual es cierto, pero encuentra su límite en la creencia en una necesaria renovación democrática que se cree ser el remedio. (11) De igual modo, parece ingenuo querer impedir la mundialización que, al igual que el escándalo, debe llegar. El verdadero sentido de su inevitabilidad (12) no es naturalmente la que sus promotores creen percibir. Sin embargo, algunos quisieran substituir a la mundialización en curso otra mundialización más humanista, lo que parece igualmente limitado. Lo que quisiéramos, pues, poner de relieve en las líneas que siguen y que se empieza solamente a presentir (13), son los lazos que existen entre los múltiples aspectos constitutivos de esta mundialización: político, técnico, científico, cibernético, social, económico, etc, a fin de mostrar la amplitud de los intereses que ella disimula.

En su recensión de los Protocolos, citado más arriba, Guénon evocaba, siempre a propósito de esta parodia del Santo Imperio, “el establecimiento ulterior de un Regnum  supra-nacional”, remitiendo al lector a su obra sobre El Rey del Mundo (Gallimard 1981). Ahora bien, esta alusión a una entidad política situándose más allá de las naciones, debe llevarnos a reconsiderar un episodio decisivo de la historia europea. En el capítulo VIII de este libro, apoyándose en Saint-Yves d’Albeydre (14), Guénon mencionaba, en efecto, la ruptura definitiva entre Oriente y Occidente como siendo consecutiva a los “tratados de Westfalia que en 1648 acabaron con la guerra de los Treinta Años” (op.cit., pg. 71). Recordemos, en efecto, que estos tratados provocaron la pérdida de la influencia de los Haugsburgo, y sobre todo, el hundimiento del Santo Imperio. El advenimiento del principio de igualdad entre protestantes y católicos, conllevó la parcelación religiosa del Occidente, en cuanto al dominio político, hicieron nacer el sistema internacional fundado sobre la soberanía de los Estados-naciones, así como lo recordaba ultimamente J. Tardif (15). Muy recientemente, Kimon Valasakakis se preguntaba sobre la desaparición progresiva de este sistema en provecho de un gobierno mundial sometido enteramente a los intereses económicos de las grandes firmas transnacionales. (16) Aunque este apela según sus deseos a la implantación de un “pilotaje planetario competente”, susceptible de impedir las numerosas derivas (17) actuales de la globalización, nos parece lúcido insistir sobre los lazos estructurales que unen lógicamente el desarrollo máximo de la industria capitalista a la escala del mundo, al famoso decaimiento de las naciones previsto por Marx. (18)

La toma de poder por los “actores no-estáticos” calificados púdicamente de “grupos de interés particular” (GIP), tales como las sectas (19) o los lobbies financieros, de los que vamos a hablar, es en realidad un fenómeno lógico. Contrariamente a lo que piensan, en efecto, los que critican justamente esta situación, la modernidad no es reformable. A menos de hacerla desaparecer completamente (lo que llegará) no es posible ir contra lo que destaca de su esencia, todo y queriendo conservar tal o cual de sus aspectos constitutivos. La dominación actual de las multinacionales provocando la “erosión” (20) de los Estados-nación, ha podido ver el día gracias a una especie de conglutinación de organizaciones internacionales (ONU. OCDE, OMC, FMI, OTAN, ETC…) muy numerosas, pero también, gracias a importantes lobbies cuyo papel es en suma ejercer una influencia directa sobre las circunstancias políticas del resto largamente adquiridas a su modo de ver.

Entre los más conocidos hay que citar el famoso Grupo Bilderberg fundado en 1956 por David Rockefeller y el príncipe Bernhard entre otros. Siempre reúne anualmente una centena de global leaders (21). Según los investigadores del Corporate Europe Observatory (Amsterdam) que han dado sobre estos sujetos un informe (22) muy importante, este Grupo ha jugado notablemente un cierto papel en la formación de la Unión europea… Entre sus miembros se encuentran personajes conocidos tales como Etienne Davignon, antiguo  presidente de la Comisión europea y presidente de la Sociedad General de Bélgica, H. Kissinger (23) o James Wolfenshon, presidente de la Banca Mundial.

Citemos igualmente la no menos famosa Comisión Trilateral fundada también por D. Rockefeller en 1973 y Zbigniew Brzezinski (24) antiguo consejero del Presidente Carter, poeta-cantor del “modelo global de modernidad” que representa a sus ojos los EE.UU., matriz exclusiva de una “nueva consciencia planetaria” (25)…

Menos secreto que el Bilderberg, la Trilateral reúne más de trescientos actores de la escena internacional viniendo únicamente de América del Norte, de Europa y del Japón. Entre esos miembros conocidos se encuentran los últimos presidentes de los EE.UU, H. Kissinger, R.MacNamara (26) y en Europa Giovanni Agnelli, Raymond Barre o Michel Albert (AGF). Dirigido actualmente por Paul Revay, la zona europea fue administrada durante mucho tiempo por Georges Berthoin, antiguo colaborador de J. Monet y hoy día European Honorary Chairman (28). Notemos también que aparte de su conferencia de Roma en 1983 (donde la Trilateral fue recibida con gran pompa por Juan-Pablo II) destaca igualmente la participación de Romano Prodi (29), presidente hoy día de la Comisión europea. Este trilateralismo consensual (30) se reencuentra naturalmente en el Fórum económico mundial de Davos (31) cuyos participantes, afirmaba Samuel P. Huntington (miembro Trilateral y autor de El Choque de las civilizaciones), “controlan prácticamente todas las instituciones internacionales, de numerosos gobiernos y la mayoría de capacidades económicas y militares del globo” (32), ¡no se podría ser más claro!

Hoy en día existen numerosas organizaciones vinculadas a la Trilateral. Citemos el ejemplo del Instituto francés de relaciones internacionales (IFRI) creado en 1979 por R. Barre y dirigido por Thierry de Montbrial. Sin extendernos, notemos que el IFRI, considerado por J. Chirac como un ”centinela vigilante del universo geopolítico”, tiene como partenaire americano al Cordell Hull Institut que, según Susan George, “tiene por misión promover la libertad del comercio” (33) mundial.

Entre las grandes empresas que financian al IFRI (cf. su sitio) se encuentra notablemente la Sociedad General de Bélgica (E. Davignon), pero también Danone, Saint Gobain, LAfarge, Renault que pertenece a un lobby que ejerce una muy grande influencia a nivel continental: el European Roundtable of Industrialist (ERT). Las cuarenta y cinco multinacionales que forman parte (BP, Bertelsmann, Bayer, Hoffmann-LA Roche, Rhône-Poulenc, etc…) disponen de un “acceso privilegiado a la Comisión”(34) y trabajan por una “desregularización –desintegración- completa de las industrias”(35). El ERT interviene en Europa en el dominio de los transportes, de la biotecnología, de la educación, etc… Esta forma parte a la hora actual de un plan global de privatización vía Internet y el e-learning cuya finalidad sería hacer una “economía del conocimiento” competitiva, como lo han mostrado Gérard de Sélys (36) y Francis Gillery (37). Se comprenden aquí los miedos de la Internacional de la Educación (http://www.ei-ie.org) al ver emerger !“un verdadero gobierno mundial oculto”¡

De hecho existen cantidad de otros lobbies que gracias a personas interpuestas están todos relacionados. La Cámara Americana del Comercio (AMCHAM), la Cámara Internacional del Comercio (CIC), la Unión de confederaciones industriales y patronales europeas (UNICE) están entre las más importantes, con el Trans-Atlantic Bussiness Dialogue (TABD) cuyo 80% de las recomendaciones están seguidas por los gobiernos americanos y europeos. (38)

Estas pocas indicaciones no dan sino una descripción extremadamente sumaria de la situación real y de la manera en que nuestro mundo está dirigido, seguramente de manera muy poco transparente. Nadie duda que este “gobierno” neo-liberal a la vez muy organizado, aunque totalmente acéfalo, no está solo al servicio de formidables intereses económicos. Es una infraestructura enteramente sometida al avance mundial de esta Máquina occidental moderna (39), trituradora de pueblos, de hombres y de entornos. (40) La imagen de una Hidra mecánica superpotente para definir a Occidente (41) nos recuerda evidentemente el papel fundador del Mecanicismo en la formación de una concepción puramente materialista del mundo corporal. (42) Como ha osado decirlo últimamente Giorgio Israël a propósito de Descartes, este modelo mecanicista lleva en él “una idea embrionaria de la robótica”, (43) pero también, en su conjunto, de la cibernética.

Desde el S-XVII el alma pensante, habiendo sido reducida a la actividad electro-química del cerebro, ha devenido banal –común- el concebir a éste como un ordenador y vice versa. Pues, bien claro parece hoy en día que la cibernética es uno de los principales resortes mito-tecnológicos de la mundialización.

Ya se sabe que la tradición hebraica del Golem está en las fuentes de la tecno-utopía de un ordenador/criatura dotada de una inteligencia superior. La influencia de esta tradición sobre los propios sabios de origen judío es un hecho admitido. Moshe Idel (44) lo ha reconocido recientemente a propósito de N. Wiener, “padre de la cibernética” y autor de God and Golem INC (45). Este lazo es tan marcado que G. Scholem aconsejó incluso a Haïm Pekeris en 1965 (Institut Weismann de Rehovot) !de nombrar al ordenador que acababa de construir: Golem nº 1¡ (46) Lo más curioso es que en el discurso que hizo en la inauguración, Scholem presentó a nuestros cibernéticos –actuales- como “kabbalistas modernos” (47) !de los que alabó su superioridad sobre los antiguos¡

El caso de John Neumann, otro pionero de la informática, merece ser evocado. Matemático superdotado, se interesó en una teoría de las máquinas “vivas” y autómatas celulares auto-reproductibles. (48)

Entre las prolongaciones más inquietantes de la cibernética contemporánea se encuentra la idea, sostenida por numerosos investigadores en el mundo, según la cual se trata a partir de ahora de elaborar un “interfaz” entre el hombre y la máquina, tal como quería Nicolás Negroponte (49) fundador en 1985 del famoso Médialab en Massachusetts institut of technology (Boston), cuando no es una fusión pura y simple entre los dos, lo que espera Ray Kurzweil. (50)

Pero la presentación más desconcertante de esta tecno-utopía es quizá la del francés Joël de Rosnay (51). Muy fuertemente influenciado por Theilhard de Chardin del que se conocen los lazos con la teoría de la Evolución, ha retomado del jesuita las ideas: de “planetización”; de advenimiento de una “super-humanidad”; “de edificar un súper-complejo orgánico-social”; “de una totalización planetaria de la consciencia humana” y, punto esencial para nosotros aquí, de “subida por sobre nuestro horizonte interior de algún centro cósmico psyquico, de algún polo de consciencia suprema….” (52)

¡Seguramente, estamos muy próximos del contra-Imperio! Este proceso darwiniano de concretización de una “envoltura pensante de la Tierra (la Noosfera)” (53) anunciado por J. de Rosnay, el nacimiento ”de un embrión planetario gigantesco”, fruto de una combinación “neobiológica” entre lo vivo y lo artificial. Gracias a la conexión bio-mecánica entre los cerebros y el ordenador (“biótico”) puesto en la red, podrá pues convertirse en un “cerebro planetario” (54), verdadero “Global Brain” por retomar la fórmula de Francis Heylighen (55).

Para J. de Rosnay, Internet es naturalmente el germen de este Cerebro (56) cuyo ciberespacio, (57) éste sucedáneo del Mundo Imaginal, es la falsa morada. En su remarcable ensayo sobre El culto del Internet (La Découverte, 2000), Philippe Breton ha demostrado cuáles eran las sub-bases místico-religiosas que fundamentan ese apasionamiento actual por este nuevo media. ¡Entre sus conceptualistas y turiferarios se encuentra en efecto una influencia cruzada del antiguo gnosticismo anti-corporal, Nueva Era, teilhardismo, e incluso budismo Zen!

La idea general es que Internet está dirigido a favorecer la relación de un mundo mejor, una especie de comunidad psíquica global des-corporificada, “ciudadela de luz” (58), cuyo aspecto pseudo-mesiánico es patente. Esta caricatura de una “Nueva Jerusalem” (59) panóptica donde reina la transparencia y la ubicuidad, culmina hoy en día en un deseo de vigilancia (60) generalizada que recuerda singularmente el Espejo extraordinario gracias al cual el Preste Juan puede ver en todas direcciones (61), lo que es, en efecto, una prerrogativa del Rey del Mundo (62)…

Dicho esto, incluso si al nivel de las apariencias y al contrario, esta ciber-utopía “no tiene centro” (63), no está por ello menos conducida por oscuros derroteros hacia la realización de este contra-Imperio. Los proyectos de genética que atañen a la “Gran Salud” de un hombre convertido en “perfecto” gracias a la ciencia lo confirma más aún. (64)

El movimiento New Age (65) y su proyecto de religión mundial naturalmente es solidario de este tecno-profetismo, pero sería abusivo querer identificarlo al Mal absoluto, como quisiera la literatura conspiracionista emanada del integrismo católico, que paradojalmente da la impresión de pertenecer a sus legiones cuando tales de sus miembros sitúan el Agartha en el corazón de la subversión moderna, mezclando tan alegremente verdad y mentira (66), todo e invirtiendo el orden normal de las cosas. No hay nada bueno pues que esperar, al contrario, de este tradicionalismo que a través especialmente del Opus Dei (67), juega más bien el juego de esta subversión.

Lejos de agotar el tema, esperamos que esta corta síntesis habrá permitido a los lectores descubrir qué lazos existen entre las diferentes potencias organizadoras del mundo contemporáneo. Lejos de ser neutra, la esfera  político-mercantil se encuentra, sin duda alguna, entre ellas. Se recordarán aquí los temores que tenía Guénon sobre la pertenencia a la contra-iniciación de Basil Zaharoff (68)…

La instalación de la “comunidad civil universal” por venir que Kant comparaba a un “autómata” (69), no es de hecho más que un ídolo, una parodia de la humanidad primordial. A la hora que estamos, una toma de consciencia significativa de la nocividad del mundo moderno es recuperable a diferente nivel incluso si no se trata aún de salir del punto de vista social (70). Pero, como decía Michel Hulin, eso son “los excesos del Kali Yuga, que contribuyen a poner en su lugar las condiciones de su regeneración” (71), y que una “muy pequeña élite” (72) llegará a cumplir en el tiempo deseado.

(Traducción del francés: Manuel Plana)

Artículo aparecido en la revista La Règle d’Abraham nº 12, año 2001, que traducimos del francés al castellano con permiso expreso del autor que amablemente nos ha cedido.

*.- Patrick Geay es profesor de filosofia en Reims, su tesis de doctorado Hermès Trahi (Hermes traicionado, imposturas filosóficas y neo-espiritualismo según la obra de René Guénon) ha sido publicada en ediciones L’Harmattan, y en Dervy. Es director de la revista La Règle d’Abraham desde su fundación en 1996.

1.- Op. Cit.. Gallimard, 1986, p.265 n.3. Sobre la literatura tratando de este dominio en el cristianismo, ver por ejemplo CI. Carozzi, la fin des temps. Terreurs et prophéties au Moyen Age, Flamarion, 1999.

2.- Op. Cit., p. 264, nº 2; p. 258, nº 3 y 4.

3.- Corán 4: 76

4.- M. Chodkiewicz, Le Sceau des saints. Gallimard, 1986. p. 36 nº 2.

5.- Ibid., cap. VI.

6.- J. P. Laurant, “Contre-initiation, complot et histoire chez René Guénon”Politica Hermética, nº 6, 1992, p.93

7.-Ver su remarcable reseña de una reedición italiana de los Protocolos de los Sabios de Sión, retomado en El Teosofismo, Edi. Traditionnelles, 1978 p. 414-418 (hay versión castellana). Sobre este tema cf. N. Cohn, Histoire d’un mythe. La “conspiration” juive et les Protocoles des sages de Sion, Gallimard, 1992.

8.- La recuperación de Guénon por ciertos medios ligados a la Nueva Derecha reposan sobre una incomprensión total de su pensamiento y no denunciar este error es una falta cometida por A. M. Duranton-Cabrol, entre otros, en La Europa de la extrema derecha, Complexe, 1991, p.67. Más lucidamente, P. A. Taguieff había revelado a este propósito el “bricolage ideológico” de un Alain de Benoist, cf, Sur la Nouvelle Droite, Descartes et Cie, 1994, p. 295. Recordemos que el autor del Simbolismo de la Cruz denunció desde 1931 “el uso completamente artificial e incluso antitradicional de la swastica por los racistas alemanes…”, Vega, 1983, cap. X, p. 70-71, n.2.

9.- Notorio por ejemplo en el caso de Henri Coston en La Europa de los banqueros, Documents et témoignages, 1963. Sobre este maestro de pensamiento de la extrema derecha cf. P. Assouline, “Henri Coston, itinéraire d’un anti-semite”, L’Histoire, nº 148, Oct. 1991.

10.- Ver entre otros Y. Moncomble, La Trilatéral et les secrets du mondialisme. Hechos y documentos, 1986. El prefaciode esta obra está a cargo de H.Coston. El problema ligado al antimasonismo subyacente de este tipo de obras viene del hechoo de que la verdadera naturaleza de la Franc- Masonería se ignora, lo que permite hacerla parcialmente culpable de todos los modernismos del que ella es realmente la primer victima.

11.- A título indicativo, cf. A. Bellon / A. C. Robert, Un totalitarisme tranquille. La democratie confisquée,  Syllepse, 2001. El hecho de asociar la situación actual al totalitarismo recuerda sorprendentes previsiones de Tocqueville a propósito de la emergencia de una nueva forma de tiranía en el interior de las democracias (De la démocratie en Amérique, livre II, 4ª partie, &29)

12.- Se notará aquí el caracter paradojal de la adhesión moderna a la libertad humana a la cual se asocia la necesidad absoluta de globalización.

13.- Jean-Claude Guillebaud, “L’homme en voie de disparition?”. Le Monde Diplomatique (ab. LMD), agosto 2001.

14.- Mission de l’Inde, Belisane, 1981, p. 272.

15.- “Comment gouverner le monde?”, LMD, Abril 2000. n.1.

16.- “Westphalie II: pour un nouvel ordre mondial”, Futuribles, nº 265. Junio 2001. Cf. igualmente F. Clairmont, “Vers un gouvernement planétaire des multinationales. Estas doscientas sociedades que gobiernan el mundo”, LMD, Abril 1997.

17.- En particular mafiosas; sobre este problema cf. Ch. De Brie, “Etats, Mafias et transnationales comme larrons en foire”, LMD, Abril 2000. La Pensée a consagrado uno de sus números (324, 2000) a las relaciones entre mafia y economía liberal.

18.- Incluso si algunos de estos análisis históricos son justos (cf. Manifeste du parti communiste) la filosofía general de Marx es errónea por el hecho de su materialismo dialéctico. Los marxistas nunca han cuestionado el modo de producción industrial que es uno de lo zócalos de la sociedad moderna.

19.- A título indicativo, cf. B. Fouchereau, “Les sectes, cheval de Troie des Etats Unis en Europe”, LMD, Mayo 2001.

20.- Según la expresión de G. H. Von Wright citado por Z. Bauman, Le coût humain de la mondialisation, Pluriel, 2000, p. 89.

21.- Según la expresión de A. Mattelard, Histoire de l’utopie planétaire, La Découverte, 2000, p. 355. Esta obra da un buena visión de conjunto de los múltiples componentes ideológicos que han moldeado la mundialización, sobre la cual existe desde entonces una literatura considerable.

22.- Publicado en Londres, éste ha sido traducido en 2000 por las ediciones Agone (Marsella), diff. Les Belles Lettres, bajo el título Europa INC (ab. EINC). Ver también el sitio del CEO http://www.xs4all.nl/incadd.html.

23.- Señalemos de paso que éste ha sido objeto recientemente de graves acusaciones relativas a sus antiguas actividades políticas, sorprendentes para un Premio Nobel de la PAz; cf, Christopher Hitchens. Les crimes de monsieur Kissinger. Saint-Simon, 2001.

24.- Autor de Grand Achiquier (Pluriel, 2000), este individuo bastante singular es también conociedo por su uso célebre del término tittytainment que designa “ el cocktail de divertimento embrutecedor y de alimentación suficiente” susceptible de engañar el aburrimiento de una población excluida de toda actividad socio-económica normal; cf. H.-P. Martín / H. Schumann, Le piège de la mondalisation, Actes Sud (Babel) 2000, p.18-19. Apenas se descubre aquí el extraño cinismo que preside las estratégias de los industriales del divertimento tales como Endemol Entertainment. Sobre este punto, cf. R. BArnet y J. Cavanagh, “La uniformización de la cultura planetaria”, en E. Goldsmith y J. Mander (s. La dir) Le procés de la mondialisation, Fayard, 2001, 14.

25.- A. Mattelard, op. Cit., p. 319-321.

26.- Sobre esto, cf. Susan George, “Robert Mc Namara, figura tutelar de la Banca, L’Ecologiste, nº 3, primavera 2001.

27.- Considerado como “el padre” de la Comunidad europea, estuvo desde el principio de su carrera muy próximo de los medios anglosajones y contribuyó sobretodo a poner en su sitio una Europa “partidaria” de los U.S.A. para retomar la fórmula de Z. Brzézinsky, L’evenement du jeudi du 8 au 14 janvier 1998…

28.- Se encontrará en el sitio de la Trilateral de numerosas informaciones sobre estas actividades (http://www.trilateral.org/.).

29.- Ver el nº 33 (Abril 1983) de la revista Trialogue, órgano de la Trilateral.

30.- Diana Johnstone, “Une stratégie trilatérale”, LMD, nº 272, 1976.

31.- Sobre esto, cf. Lewis Lapham, La montagne des vanités. Les secrets de Davos, Maissonneuve &Larose, 2000.

32.- Cité dans EINC, p.209.

33.- Ver su artículo “L’Ordre libérale et ses bases oeuvres” LMD, Agosto 2001.

34.-S. George, “cinquième colonne a Bruxelles”, LMD, diciembre 1997.

35.- Ibid. Ver también Karel Bartak, “Les institutions européennes sous influence”. LMD,octubre 1998.

36.- Ver su artículo, “L’école, grand marché du XXI siècle”, LMD, junio 1998.

37.- ËSte es el autor de un film (Le cartable de Big Brother, diffusé sur France 3, el 30 de enero de 1999) enteramente consagrado  a las nuevas políticas educativas europeas. Debemos a F. Gillery, al que saludamos aqui amistosamente, el haber atraido nuestra atención sobre las cuestiones abordadas en este artículo. Para una breve presentación de su film, cf. Le Monde de l’Education, enero 1999.  Sobre las transformaciones en curso del sistema escolar cf. Stéphanie Le Bars,“Les six scénario de l’OCDE pour l’école de demain”, Le Monde del 12 de Bril de 2001; Laurence Kalafatides, “Education. Vers la privatisation des écoles”, L’ecologiste nº 1, primavera 2001; R. Petrella. “Cinco trampas tendidas a la educación”, LMD. Octubre 2000.

38.- EINC. P. 156, Bertrand Collomb (PDG de Lafarge) miembro de ERT, fue uno de los presidentes del TABD en 2000.

39.- Serge Latouche, L’occidentalisation du monde, La Découverte, 1992, p.9.

40.- Hemos dejado de lado aquí los problemas resultantes de los graves prejuicios causados a la naturaleza y pues a la salud humana, ver por ejemplo Simon Retallak /Ladan Sobhami, “Mondialisation et changements climatiques” en E. Goldsmith/J. Mander 8s. La dir), Le procès de la mondialisation”, XIX o aún, M.L. Bouguerra. La pollution invisible, PUF, 1997.

41.- Etimologicamente epalabra designa el poniente pero también el hecho de sucumbir, perecer (occire).

42.- Cf. M Tibon-Cornillot, Les corps trandfigurés. Mecanisation du vivant et imaginaire de la biologie, Seuil, 1992. Hemos formulado algunas reservas sobre este libro en Hermès trahi, Dervy, 1996 p. 138, n.12.

43.- Entrevista con g. Israël en W. Zarachowicz, Global Village, Les arènes, 2001. Bien que Descartes no sea  el responsable de esta concepción, nos parece muy difícil buscar blanquearlo como intenta hacerlo Thierry Gontier, “Le corps humain est-il une machine? Automatisme cartésien y bio-poder”, Revue philosophique, nº 1, 2001.

44.- Le Golem, Cerf, 1992, pg. 34.

45.- Publicado en traducción con un epílogo de G. Scholem, “Le olem de Prague et le Golem de Rehovot” en las ediciones de L’Eclat, 2000.

46.- Ibid. P. 112.

47.- Ibid. P.121. Esta es una buena ilustración de lo que Guénon entendía por “nomadismo desviado”, cf. El Reino de la cantidad, p. 147, n.2 y p. 222,n.l.

48.- J. von Neumann, L’Ordinaterur et le cerveau, Champs/Flammarion, 1999, p.126. Sobre la laicisación del Golem cf. Philippe Breton, A l’image de l’homme, Seuil, 1995.

49.- L’Homme numérique, Robert Laffont, 1995.

50.- Ver su artículo “Cuando el cyborg creará la inteligencia” aparecido en el Time (New York) yretomado en Currier International, nº 523 del 9 al 15 noviembre 2000. El autor evoca el proyecto de escanear el cerebro humano por medio de nano-robots, a fin de “retroconcebirlo” mejor sobre el plano artificial. LA posibilidad para esos nano-robots de habitar el cerebro debería permitir “acceder a una una realidad virtual totalmente convincente en la cual se podrá sumergir completamente”, pero también ¡“añadir a nuestro cerebro poderosas formas de inteligencia no biológicas”!

51.- Director de la Prospectiva a la Ciudad de las ciencias y antiguo investigador del MIT, ver su sitio titulado: Encrucijada del futuro. J. de Rosnay es un colega de N. Négroponte y fueron dos inicados an Davos en 1998, cf. L. Lapham, op. cit, p. 120.

52.- Teilhard de Chardin, L’avenir de l’homme, Seuil, 1970, p.145-153.

53.- Ibid. P. 167.

54.- J. de Rosnay, L’homme symbiotique, Seuil, 2000. Ver también su conferencia, “La sociedad de la información en el S-XXI: apuestas, promesas y desafíos”, publicado en la revista del IFRI, Ramses (2000).

55.- Courrier International, nº 523, p. 114. Las investigaciones sobre el cerbro y el ordenador van todas en la misma dirección a escala mundial. Por ejemplo en el cuadro del proyecto europeo ESPRIT (siglas de European Strategic Program on Research in Information and technology), en el ATR de Kyoto (Japón) donde trabajó el peregrino Hugo de Garis adepto del cosmismo (site Cyberhumanisme.org), en el Instituto Riken en Japón también, muy avanzado en el dominio neurobiológico, cf. M. Sigman, “Investigadores japoneses crean un nuevo cerebro”, LMD, agosto 2001.

56.- C. Baudry, “El futurólogo humanista”, Le Monde Interactif, 22 noviembre 2000. Concerniendo aquí el empleo de la palabra humanista, conviene observar que el conjunto de las actividades tecno-globales buscan siempre parecer moralmente irreprochables, cuidadoras: de los pobres, de los minusválidos, de la polución, de la dignidad humana, de la seguridad, etc… Este método muestra de hecho la muy perniaciosa “gestión de imagen”, CF. EINC, cap. II.

57.- Sobre este concepto ver por ejemplo, Pierre Levy, Cyberculture, Rapport au Conseil de l’Europe, Odile Jacob, 1987.

58.- La expresión es de P. Levy, citado por Ph. Breton, op. cit, p.30. Sobre el paradojal rechazo moderno del cuerpo, cf. D. L’Adieu au corps. Métailié, 2001.

59.- Ibid. P.48.

60.- Sobre el tema muy actua ver el libro de R$eg Whitaker, Tous fliqués! La vie prive sous surveillance, Denoël, 2001. Ver también la relación de Duncan Campbel, Surveillance électonique planétaire, Alia, 2001 que lleva ventaja sobre la historia técnica del sistema Hechelon.

61.- J. Pirenne La legende du Prête Jean, Presses Universitaires d’Estrasbourg. 1992. p. 63.

62.- Cf. nuestro Hermès trahi, chap. II.

63.- Ph. Breton. Op. cit., p. 90. Se reencuentra sin embargo a través del ejemplo de las doce estrellas de la bandera europea la tendencia a imitar la constitución de los centros espirituales auténticos, cf. Le Roi du Monde,p. 38-39.

64.-Lucien Sfez, Le rêve biotechnologique,. (QSJ?), PUF, 2001.

65.- No podemos sino desaconsejar sobre este tema los escritos de J. Vernette tan confusos como torpes, cf. por ejemplo Le New Age. (QSJ?). PUF. 1993. Le Nouvel Age no es más que una prolongación del sincretismo ocultista del S-XIX. Éste no tiene pues ningún poder de revitalización de las religiones tradicionales como lo deja entender W. J. Hanegraff en su Artículo “La fin de l’ésoterisme”? “El movimiento Nueva Era y la cuestión del simbolismo religioso”, Aries, Achè/La Table d’Emeraude, 1999, p. 138 (Symboles et mythes dans les mouvements initiatiques et ésoteriques, XVII-XX siécles: filiations et emprunts).

66.- Jean Darc (sic), “Nouvel Age, nouvelle imposture”, Le sourire de Marie (éd. Résiac) nº286, 2001. El autor evidentemente muy hostil a Guénon se reclama de la RISS y de G. Mariani…

67.- Sobre esta sociedad muy próxima a Juan-Pablo II, cf, F. Normand, “La troublante ascensión de l’Opus Dei” LMD, setiembre 1995. El autor evoca (n.11) la bancarrota de la Banca Ambrosiana (1982) en la época dirigida por Roberto Calvi (tesorero de la logia P2), en la cual estaban implicados miembros del Opus. A este respecto, ver al inquietante obra de David Yallop, Au nom de Dieu, Christian Bourgois, 1994.

68.- Carta del 25 de Noviembre de 1935. Negociante internacional de armas de guerra, B. Zaharoff (1849-1936), estuvo también en el origen de la Britisha Petroleum.

69.- Idea de una historia universal desde el punto de vista cosmopolítico (7ª proposición) en, La Philosophie de l’histoire, Denoël, 1987, p. 37. En este opúsculo Kant estimaba a propósito de la “realización de un plan oculto de la naturaleza para producir una constitución política perfecta” que “la filosofía podría tener también su milenarismo (Chiliasmus)” ibid, p. 40! La confusión entre supra-nacionalidad y universalidad es desde entonces recurrente. Existe actualmente un proyecto de parlamento mundial, del que al menos dos miembros del Comité de Honor pertenecen a la Trilateral (G. Berthoin y R. Barre), ver el sitio de esta asociación http://www.parlementmondial.com/fr/presentation.htm) a la cual pertenece también Otto de Habsburgo!

70.- Kalle Lasn/Richard De Granpre, “La toxicité de la culture nord-americaine”, Courrier International, nº 559, del 19 al 25 julio 2001.

71.- “Decadencia y renovación”: La doctrina de las edades del mundo en el hinduismo”, Eranos, vol. 54, 1985, p. 199.72.- Ibid, p. 200.

© Revista Mundo Tradicional

Fuente: Mundo tradicional

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