You are currently browsing the tag archive for the ‘Proyecto M20’ tag.

Proyecto M20

Desde el 15 de Mayo, ante la sorpresa de todos, hemos asistido a una explosión de movilizaciones y acampadas de protesta en casi todas las ciudades españolas. Para cualquier español bien nacido, que docenas de miles de compatriotas se hayan implicado en sostener reivindicaciones comunes es un fenómeno tremendamente positivo.

El mayor enemigo de la dignidad e independencia de cualquier pueblo es la apatía y su compañera inseparable: el individualismo. Ambos han convertido a muchos paisanos no sólo en indiferentes pequeño-burgueses, sino en quejicas infantilizados que se molestan por las protestas en la calle.

1) Está claro que los que se quejan de estas molestias evidencian su naturaleza de sustentos serviles de la clase dominante.

Afirmamos que quienes sólo se preocupan por los perjuicios particulares que les ocasionan las movilizaciones populares, no merecen la más mínima atención por parte de los demás. Quien sólo se preocupa por lo suyo y no atiende los problemas que nos incumben a todos, no tiene derecho en pedir que los demás tengan en cuenta lo suyo.

2) Para sacudir la apatía y romper tanto individualismo, el primer paso son las movilizaciones, y las ganas de movilizarse se demuestran andando.

Afirmamos que los supuestos críticos o disidentes del régimen que se han negado a participar en estas movilizaciones han demostrado su impostura. No cabe quejarse de la crisis y quedarse en casa cuando miles de compatriotras aciertan en denunciar públicamente al mayor responsable de la misma: los llamados «mercados financieros». Y no se puede tolerar a quienes, después de años escudándose en la inexistencia de un clima social para intentar hacer algo, anunciando estar a la espera de una reacción popular, cuando ésta se produce, la descalifiquen alegando ahora pretextos aún más falaces que los de antes.

3) Es cierto que los medios de manipulación masiva han dado una amplia cobertura a las movilizaciones. Pero la imagen que gran parte de estos medios venden es la del estereotipo de una «movida» de jóvenes «ociosos».

Constatamos no sólo que las protestas reúnen a españoles de distinta condición, sino que quienes han soportado los trabajos de organización de las protestas, son tanto jóvenes como «perros viejos», y no, en modo alguno, «perroflautas», que sólo sirven para hacer bulto.

4) Es cierto que, en los inicios, este movimiento se originó a través de las redes virtuales, pero en estas semanas ha demostrado su condición de movimiento real. Es cierto también que, por ahora, el movimiento es meramente horizontal y de constitución asamblearia. Pero en este carácter reside tanto la debilidad como, al mismo tiempo, la grandeza del movimiento.

Entendemos que el horizontalismo es lógico y natural en esta fase, puesto que no sólo se acaban de conocer casi todos ayer mismo, sino porque se alberga una justificada desconfianza hacia las maniobras o infiltraciones de partidos y segmentos del régimen (incluyendo su periferia). No sólo quienes participan no van a aceptar ningún tipo de jerarquía cuando se acaban de conocer, sino que ese asamblearismo es un antídoto para descomponer las maniobras de los más organizados grupos del régimen. Y es que tan sólo el conocimiento práctico de los compañeros en las tareas del día a día, y los lazos de confianza que surjan de ahí, podrán sustentar una jerarquía auténtica y no artificiosa. Estamos en la fase del «rebumbio». Ya pasaremos a la fase de los «equipos».

5) Es cierto que el Movimiento del 15 M no ha tomado aún parámetros políticos claramente adversos al régimen, ni adoptado, menos aún, una crítica seria del sistema capitalista.

Pero apreciamos la importancia que tiene el que se cuestionen asuntos políticos hasta hace poco intocables en el panorama nacional. Como el rechazo de la partitocracia (sobre todo del PPSOE). Como señalar que esta democracia es una falacia y que sus cargos públicos no les representan. Como negarse al deber de votar para después callar…

Asimismo, este movimiento ha acertado en denunciar que los españoles somos mercancías en manos del capitalismo financiero. Los Indignados han reconocido que la crisis económica ha representado, ante todo, una estafa masiva por parte de los especuladores a costa de los sectores populares, y han acertado en denunciar que es indiferente que el gobierno nacional esté gestionado por PSOE o PP, pues con ambos la Banca siempre gana. Aunque no haya adoptado una orientación anticapitalista, acierta en denunciar que el actual poder político se halla subordinado a la Plutocracia.

Pero además, apreciamos que el movimiento de los Indignados intuye algo básico: dejando de lado la cuestión de cuál debe ser la profundidad de los cambios políticos y económicos necesarios, entiende que cualquier cambio no puede venir sólo del impulso político o económico, sino que debe partir también de un cambio moral por parte de los ciudadanos.

6) No negamos que el Movimiento de los Indignados españoles haya de madurar, haya de comprender la profundidad del cambio necesario y haya de buscar las herramientas apropiadas para conseguirlo. Pero es injusto esperar que los indignados resuelvan en quince días lo que nadie en España, hasta ahora, ha sido capaz siquiera de abordar en décadas.

Por lo pronto, se ha convertido en un problema para el PPSOE, y sobre todo, ha estropeado la fiesta electoral a la derecha autonómica y municipal. Desde el Proyecto M 20 valoramos positivamente y convocamos a participar en esta marea de españoles que molestan y debaten no sobre fútbol ni sobre famosos de la tele, sino sobre asuntos de interés general, de ciudadanos problemáticos que tomando las calles y plazas de su patria se han sacudido la condición de borregos que votan (o se abstienen) y callan.

No caben excusas (y menos excusas sectarias, puristas o maximalistas) para quedarse en casa. No participar en estas protestas es lo que conviene al sistema. No podemos saber hasta qué punto los indignados van a mantenerse igual o cambiar, o girar en una u otra dirección. Pero lo que sí sabemos es que su disolución no va a cambiar nada. Lo que sí sabemos es que, si algo puede hacerse en España, será con los que salen a la calle. Lo que sí sabemos es que nada podrá hacerse con todos esos que se quedan rumiando sus quejas en casa o no se cansan en poner obstáculos a los que salen.

Seguir con lo que se pueda, con quienes se pueda, donde se pueda, y hasta donde se pueda. Y si nosotros no lo conseguimos dejar el camino marcado para quienes vengan detrás.

Extraío de: Proyecto 20 de Mayo

Proyecto M20

http://www.proyectom20.es/

Dirección de correo electrónico: proyectom20@proyectom20.es

Para acceder al documento (PDF): “Nuestras Bases”

Proyecto M20

Proyecto M20. Documento: Nuestras Bases

Análisis ámbito mundial

I El Mundo Globalitario

a) Un hecho que marca poderosamente el presente
b) Una evidencia que nadie puede ignorar, ni “dentro, ni “fuera”
c) Una sola globalización
d) Las añoranzas incoherentes por las fases precedentes
e) Los antecedentes
f) Los cuatro planos del mismo proceso globalitario

1 La “disminutalización” tecnológica del mundo
2 El despotismo de “los mercados”
3 El dominio del “pensamiento único”
4 La hiperhegemonía político-militar de Estados Unidos

II El Mundo Globalitario en Crisis

a) El momento en que esto “petó”
b) Pese a todo, el liberalismo contraataca y se refuerza
c) ¿Crisis Coyuntural o Crisis Estructural?
d) ¿Decadencia del modelo o Crisis terminal de Civilización?
e) Los fuertes coletazos del Imperialismo

III Entre la solidificación y el cuestionamiento del Capitalismo Globalitario

a) La cristalización Neo-religiosa del Capitalismo Globalitario
b) El papel de la Unión Europea
c) El papel de las potencias emergentes

1 La alternativa europea ante la reafirmación de la Federación Rusa
2 El ascenso de China continental, la Unión India, Brasil y Turquía
3 El cuestionamiento declarado de las “naciones desafiantes”

Análisis ámbito estatal

I El Régimen constitucional

a) La función del Rey
b) La Monarquía del Gran Partido de la Burguesía

II El Estado de las Autonomías

a) La ligazón entre la Monarquía de Partidos y el Estado (multi) Autonómico
b) Las incompetencias autonómicas
c) El Despilfarro autonómico
d) La Corrupción multiplicada y el “Independencierismo” autonómico

III Las tenazas del Régimen

a) La tenaza Nacional: Partido Popular/PSOE
b) El Cinturón de Hierro Mediático del Régimen

IV Las tenazas de los Extremos

a) La estafa del enfrentamiento de los extremos con el Sistema
b) La extrema izquierda: de la utopía a la esterilidad
c) La Ultraderecha: del franquismo al eurosionismo
d) Falangistas, nacional-revolucionarios y anarquistas

1 Falangistas: una incongruencia y esquizofrenia permanente
2 Nacional-revolucionarios: una irrealidad e indefinición permanente
3 Anarquistas: una disolución individualista y antesala del liberalismo

e) La lección para cualquier alternativa antagónica

Cuestiones estratégicas

I El fracaso del transversalismo

a) El fracaso de los precedentes: “frentes amplios” o “vinculaciones sociales”
b) La opción de moda: el transversalismo

II El falso debate de partido histórico “versus” autonomía histórica

a) La superación de un falso debate

III Tres caras del mismo vacío: Culturalismo, Agitación virtual y Movida activista

a) El Culturalismo: de la nada a la nada mientras unos se incorporaban a las Tenazas del Régimen
b) La trampa de Internet
c) La agitación activista-oportunista: de la nada a la nada pasando por la unidad de quemados
d) Los tres factores

1 La formación
2 La Agitación
3 La Organización

IV El salto histórico: la creación de un vector dirigente

a) Hacia el Partido de Cuadros

V El fin último: el Partido de Masas

a) El camino electoral ahora

VI Frente al Régimen y sus instituciones

a) El enemigo directo
b) El enemigo mayor

Cuestiones ideológicas

I La hora de un nuevo paradigma

a) El eje de la alternativa comunitaria.
b) Socialismo

1 El socialismo como anhelo de justicia y de lucha por un mundo mejor
2 El socialismo es una alternativa global al sistema social capitalista
3 El alcance del capitalismo va mucho más allá de la esfera económica
4 Las seis condiciones necesarias para el capitalismo

c) Redefinición de España

1 Proyecto de comunidad frente a proyecto de sociedad
2 Patriotismo crítico con la España real y antagónico a la España oficial
3 Patriotismo enemigo de los esencialismos nacionalistas
4 La importancia práctica de la redefinición y la revisión histórica de España

d) República laica supraconfesional

1 Clericalismo y laicismo: primos hermanos
2 El socialismo comunitario ante el hecho religioso
3 Ante el pasado y presente de la religión en Europa y de los europeos
4 Nuestra propuesta de Estado Laico

II Metodología: adaptación divergente

a) Frente a la adaptación sistémica, la adaptación alternativa

1 Ejemplo de la adaptación política-institucional del Sistema
2 Ejemplo de adaptación política-militar del Sistema
3 Ejemplo de adaptación política-económica del Sistema

III Apoyo crítico a los movimientos de Liberación Nacional

a) Nada en Europa por hoy
b) La prensa del Régimen ante la esperanza en oriente Medio e Hispanoamérica
c) Una lucha imprescindible y un apoyo inexcusable

1 La Re-nacionalización y la Recuperación de la conciencia de clase
2 Apoyo crítico a los estados y movimientos de resistencia y liberación nacional

__________________

Para acceder al documento (PDF): “Nuestras Bases”

Proyecto M20

proyectom20@yahoo.es

Proyecto M20

Tras el esperado anuncio de la marcha definitiva de Hosni Mubaraq el viernes 11 de Febrero de 2011, hasta Jose María Aznar ha celebrado las Intifadas de Túnez y de Egipto, considerándolas inspiradoras y ejemplos para el mundo.

Batallones de cargos políticos, portavoces de «laboratorios de ideas» (como actualmente es Aznar al frente de FAES) y «líderes de opinión» occidentales que, hasta ayer mismo, habían venido apoyando las políticas de Zinel Abidín Ben Alí en Túnez y de Hosni Mubaraq en Egipto, han empezado a celebrar, de repente, y sin que se les caiga la cara de vergüenza, que Ben Alí se viera forzado a marcharse del palacio de Cartago el viernes 15 de enero a consecuencia de la revuelta regional que, a partir del 28 de diciembre, se extendió al resto de Túnez y se transformó en insurrección, y que el «Rais» Mubaraq abandonara igualmente su palacio de Heliópolis el 11 de febrero, forzado por la insurrección urbana que se inició el 25 de enero y no paró hasta conseguir su marcha.

Como ocurrió en España hace un tercio de siglo, cuando Franco estaba vivo, los españoles que habían expresado su «adhesión inquebrantable al régimen hasta la muerte» habían sumado legiones. Años después de la muerte de Franco, la mayoría de esas legiones de adheridos inquebrantables a la dictadura del Generalísimo se habían descubierto como «demócratas de toda la vida». Sin embargo, prácticamente nadie se atrevió a pasar de franquista «inquebrantable» a antifranquista furibundo en sólo un par días, pues esa milagrosa reconversión (en muy raros casos explicada por sus autores) requirió de varios años. Desde luego, con respecto a Franco, se necesitó muchísimo más tiempo que ahora, cuando, en cuestión de días (en algunos casos de horas) los grandes apoyos políticos, mediáticos e intelectuales europeos de las tiranías de Ben Alí en Túnez y de Mubaraq en Egipto, empezaron a celebrar, al menos de cara a la galería, que los tiranos (sus protegidos tiranos) habían sido tumbados.

Pero la postura mayoritaria adoptada por representantes políticos, «laboratorios de ideas», «expertos» y medios de difusión de masas occidentales es la reflejada, por ejemplo, en la línea editorial del diario «El Mundo»: autoproclamarse «Guardianes de la Revoluciones» para evitar que sean «secuestradas por los extremistas islámicos». Todos estos «guardianes occidentales de la Revolución Árabe» surgidos de repente, reclaman un papel de «aleccionadores» para que tunecinos, egipcios y cualquier otro pueblo que consiga sacudirse a su tirano, hasta ahora obediente a los dictados de Occidente, «aprendan» de las ejemplares enseñanzas occidentales y no se desvíen de la «Transición hacia la Libertad y la Paz».

Estas «Intifadas» que los nuevos «Guardianes de la Revolución» no sólo no han inspirado, sino, incluso, han venido condenando «preventivamente» durande décadas… estas revoluciones en la que, ellos, no sólo no han participado ni han sacrificado nada, sino, por el contrario, han tratado a toda costa de impedir que surgieran (e incluso trataron de apagar una vez que se habían puesto en marcha, agitando los prejuicios y miedos del público medio occidental) se han convertido, de golpe, en fenómenos políticos que exigen la protección y una especial tutela por parte de los poderes políticos, mediáticos y, por supuesto, de los servicios secretos de Occidente.

No es sólo que se hayan sumado, en cuestión de días, al proceso, como «revolucionarios encantados de conocerse», sino que se han arrogado de inmediato el papel de tutores, de vigilantes del proceso. Es decir, en Occidente tenemos a una multitud que, de la noche a la mañana, han pasado de ser «Amigos, Aliados y Apoyos» de las tiranías de Ben Alí y Mubaraq, a ser en estos momentos «Guardianes de la Revolución… de toda la vida».

Cualquiera que tenga un mínimo sentido de la decencia reconoce, y nosotros lo afirmamos bien claro, que hoy, nadie, puede dar lecciones a los insurrectos tunecinos ni egipcios. Nadie, y menos aún la infame derecha política y la no menos infame progresía de Europa, que hasta que las insurrecciones se desataron imparables, respaldaban a los regímenes matones, uno por encargo directo de Francia y de Italia (el de Ben Alí) y el otro de EEUU y el Ente Sionista (el de Mubaraq). Ambos tenían licencia para machacar a sus pueblos y eran oportunamente alabados por cancillerías y medios de difusión de masas atlánticos. Aún la mayoría de ellos, cuando todavía no era seguro si Ben Alí o Mubaraq se marchaban o no, siguieron callados como momias, evaluando si los insurrectos se mantenían firmes o sucumbían ante las amenazas y la represión.

Por todo ello demandamos que se callen:

Que se callen los cínicos que se creen «superhombres» y más listos que nadie desde la comodidad de sus sillones. Tunecinos y egipcios nos han dado a todos una lección de coraje, de entrega, de sacrificio, de lucha y de perseverancia en común que deja en evidencia las miserables posturas egocéntricas que desgraciadamente se consolidan en nuestro entorno.

Que se callen los escépticos de siempre que piensan que todo se encuentra siempre previsto y preparado con antelación por alguna mano oculta en las sombras. Conspiraciones y conjuras, haberlas haylas, y han existido siempre, pero son demasiados los que se empeñan siempre en explicar todo lo que sucede en el mundo a través de conjuras extrañas, cayendo en el extremo opuesto de aquellos que creen que todo es como parece o se muestra en la televisión.

Demandamos también que se callen los expertos que nada previeron, y, por supuesto, cómo no, reclamamos que se callen los turistas que sólo querían disfrutar de las playas y ver monumentos en paz, esos que se quejan de la interrupción de sus vacaciones porque sólo les importa su disfrute particular desentendiéndose de todo lo que se encuentra fuera de su ombligo. Éstos forman parte de la clase más repugnante e infame que produce el Capitalismo avanzado: la clase «de los usuarios».

Que se callen porque todos ellos han sido desbordados por las Intifadas tunecina y egipcia, que han barrido a las figuras principales de sus regímenes «amigos» y «aliados».

En Tunez y Egipto el poder, todavía, continúa en la calle. El primer ministro Ganuchi ha tenido que formar, en menos de un mes, varios gobiernos de «transición» gracias a la presión de los insurrectos, que le han obligado a disolver la RCD. En estos momentos, los funcionarios del Ministerio tunecino de Asuntos Exteriores han conseguido forzar la dimisión del segundo ministro del ramo de la «transición», por seguir mostrando el servilismo de antes ante su homóloga francesa, la misma que, hasta horas antes de la marcha de Ben Alí, preparaba el envío de material antidisturbios y especialistas policiacos desde París para ayudar a sofocar la insurrección. Los egipcios, que también han luchado y sufrido para conquistar su autoestima, personal y nacional (ambas van juntas), rompiendo el miserable individualismo que promueve el capitalismo, y las divisiones y miedos impuestos en el seno del pueblo por el Sistema para neutralizar las movilizaciones nacionales, han conseguido que el consejo supremo de las Fuerzas Armadas decrete la disolución de las cámaras parlamentarias e invalide la Constitución de Mubaraq.

Las de Túnez y Egipto han sido intifadas que han desbordado a las baronesas Ashton, a las trilaterales Jiménez y al resto de representantes políticos occidentales, cuyas declaraciones suenan exactametne como lo que son: huecas y oportunistas, como las de Ben Alí el 14 de enero diciendo en televisión que gracias a los insurrectos había descubierto estar rodeado de malos consejeros y ministros, o como las de Mubaraq y Soleimán alabando a los mártires que sus esbirros habían matado. Sus rostros han mostrado la misma careta que la Esfinge de Guiza: rostros de algo muy viejo.

Que se callen también los aguafiestas, que sólo saben hablar de pérdidas económicas de las revoluciones o de «Que viene el Lobo».

Que se callen, asimismo, los sempiternos vendedores de la resignación que tratan de convencernos que, al final, «no compensa» luchar por nada, y desean que venga la resaca cuanto antes.

Es hora de celebrar… y hora de prepararse:

Desde luego es hora de celebrar la victoria en estas primeras batallas. Porque es la hora de saborear, sobre todo, lo más importante: la autoestima ganada, el amor propio que tunecinos y egipcios han conquistado en estos días. Esa autoestima, personal y nacional (que para nosotros, insistimos, van necesariamente juntas) es el mayor valor de una revolución popular. Y el mayor antídoto para rechazar a todos los impresentables «Guardianes de la Revolución… de toda la vida» que han surgido desde Occidente.

Pues recobrando la autoestima y el orgullo nacional como tunecinos y egipcios, esos pueblos están preparados, no para irse a casita diciendo eso de ¡«Misión cumplida»! sino para seguir con la guerra, para continuar el enfrentamieto contra sus opresores (pues como dicen en Túnez: «se ha ido Ben Alí pero quedan los cuarenta ladrones») para recobrar su Patria, para conquistar libertades reales y para luchar por la Justicia no sólo en sus naciones sino de los demás pueblos que sufren las embestidas del imperialismo, del sionismo y, en definitiva, de los secuaces de las Altas Burguesías atlánticas.

Al sur del Mediterráneo se han roto unas poderosas cadenas. Pero más poderosa ha sido la voluntad de romperlas. Imperialistas, sionistas y secuaces del Capital han pasado de la condena y la alarma por las Intifadas, a dar lecciones y querer tutelar las «transiciones». Es la nueva fase del «juego» a vida o muerte que libran los pueblos oprimidos movilizados contra sus opresores: que son, en última instancia, los mismos opresores que tenemos los españoles.

Por eso podemos decir que tunecinos y egipcios han destrozado unos eslabones que forman parte de las mismas cadenas que nos aprisionan a todos.

Proyecto M20

Proyecto M20

El Gobierno de Rodríguez Zapatero -un «rojo radical amigo de Chávez» según lo presentaba la prensa derechista «sin complejos»-, ha empezado a perpetrar las reformas neoliberales y recortes antisociales que, en estos últimos años, le han venido exigiendo la CEOE, el Banco de España y los batallones de economistas y comentaristas que copan las tertulias de radio y televisión. Cierto es que Zapatero dio finalmente el paso convencido por Obama, Sarkozy y Mérkel, pues parece que el inglés, el francés y el alemán son idiomas más apropiados que el caste­llano para que la izquierda progre­sista de «este país» acepte definitivamente el «hecho inevi­table» de que la salida a la crisis pro­voca­da por los financieros será a costa de los trabajadores. El líder del PSOE sale con­ver­tido con tal furia que hasta Esperanza Aguirre le da la bienveni­da a la «ortodoxia liberal».

Hace dos años, con el rescate público de gran­des bancos de inversión y compañías de segu­ros hundidas a conse­cuencia del des­ma­dre especu­lativo animado por las políticas de desre­gulación financiera, los especuladores parecían haber quedado avergonzados y los mismos diri­gentes atlánticos nos anunciaron la necesidad de «refun­dir» el ca­pitalis­mo. Unos cuantos ad­vertimos que esperar un capitalismo rectificado a sí mismo era estúpido. El rescate público de sociedades especuladoras en quiebra representaba un pa­réntesis intervencionista en la «economía de libre mercado» que aplicaba la medida, ya clási­ca, de sociali­zar com­pañías cuando sus capitalistas tienen pérdidas, y devolvérselas cuando obtienen benefi­cios.

Pero tal operación era más perversa aún: aquel intervencionismo para salvar a los especula­dores tenía el objeto de endeudar más a los estados para que los propios merca­deres de ca­pital compraran esa deuda, y así poder luego determinar la política económica y social de las na­ciones. Las medidas impulsadas por el gobierno de nuestra nación y aproba­das por las Cortes ge­nerales con­firman que siguen las direc­trices de las finan­zas internacionales.

Con la reforma laboral se agilizan y abaratan los despidos. Una primera fórmula con­templa que cualquier «situación económica negativa» -donde cabe una momentánea caída de la fac­tura­ción, o una simple depreciación de los activos- sirva para que el despido impro­cedente comporte una indemni­zación de apenas 20 días por año. Una segunda fórmula con­siste en universalizar el contrato fijo con indemnización de 33 días con un máximo de 24 mensualida­des, frente a los 45 ordinarios con un máximo de 42 mensualidades. Encima, el despido sale más fácil y barato gracias a la financiación pública de parte de sus costes. Con la excusa de frenar la temporalidad -la más alta de la UE-, los contratos indefinidos ya no serán sinónimo de estabilidad, sino un nuevo contrato de «o aceptas nuevos abusos laborales o a la calle».

Además de reducir el salario de los em­pleados del estado, y de contraer drásticamente los presupuestos de Fomento desti­na­dos a obras públi­cas, se reduce la tasa de reposición de empleos públicos para proceder, no sólo a la privati­zación parcial de los servicios, sino a que sean empresas de empleo temporal quienes vayan sustituyendo los puestos de trabajo va­cantes. Para estas contratas privadas no importa la capacidad, sino sólo cuánto está el asa­lariado dispuesto a dejar de cobrar y hacer horas de más. Asimismo, se anuncia el alargamiento forzoso de la edad de jubilación y el aumento de la base para el cálculo de la pensión a veinte años, a lo que se añade la actual congelación de las pen­siones.

Pero siendo todo esto muy grave, lo peor es que se procede al desconyuntamiento completo de los derechos laborales del trabajador español: por lo pronto, el gobierno y las cortes genera­les han abierto la posibilidad de que las empresas se descuelguen de los conve­nios colectivos.

Ante esta ofensiva brutal no valen excusas para no movilizarse. Alegar que la huelga gene­ral tenía que haberse celebrado antes para no secundar la que, por fin, se convoca este 29 de septiembre, es un pretexto pueril. Recordar ahora que los sindicatos mayores -UGT y CCOO- son corruptos, ineficaces y subsidiados, justo en el momento en que se han visto arrastrados por sus bases a convocar la huelga, y hacerlo para no movilizarse, refle­ja, en el mejor de los casos, dejarse atrapar por filas y fobias particulares y olvidarse del verdadero desafío que actualmente se disputa, cuando no, sencillamente, estar a favor de intensificar los abusos y miserias so­bre los asalariados, parados y pen­sionistas. Lo que nos debe im­portar es que trabajadores y jubilados to­men conciencia, se atrevan a movilizarse y luchen por sus dere­chos reales, no dividirse por causa de quien ha convo­cado la huelga. Decir que la huelga general no sirve para nada denota la típica actitud de los que esperan milagros o efectos instantáneos. Señalar que la huelga es insuficiente, para seguir sin hacer nada, es otra excusa miserable. Roma no se hizo en un día. Todas estas excusas llevan a lo mismo: a secundar la actitud de quienes se muestran de acuerdo con que la crisis provocada por los espe­culadores tengan que pagarla los trabajadores.

Prácticamente todos los medios escritos, radiofónicos y audiovisuales -locales y nacionales- han cerrado filas en torno a gobierno y oposición en contra de la huelga general. Arremeten contra los trabajadores porque no aceptan servicios mínimos que significarían reven­tar la huelga y hundir un derecho fundamental. Descalifican a los sindi­ca­tos por subvencionados, cuando esa prensa se halla aún más subvencio­nada que los sindi­catos. Tergiversan cuando dicen que la reforma «socava el papel de los grandes sindicatos en los convenios colectivos», pues lo que hace la reforma laboral es so­cavar los propios convenios co­lectivos y el papel de cual­quier tipo de sindicato. Asimismo, la prensa del régimen lanza una campaña histérica de crimi­nali­zación de los huelguistas al hablar de «pi­que­tes salvajes» y acusarlos de terro­ristas, cuando los auténticos terroristas son los pa­tronos que amenazan con despedir a quienes vayan a la huelga sin presencia de piquetes. Una vez más, constatamos que la prensa del ré­gimen -tanto la neoconservadora como la pro­gre­sista, tanto la centralista como la nacionalista periférica- conforma cuerpos de un único Ejército Represivo: no son medios al servicio del público, sino que son portavoces de quien realmente les paga: los capitalistas.

Hemos de ser conscientes de la amplitud social e histórica del desafío actual y, en consecuencia, ser responsables y aportar a la realidad militante de este País un esfuerzo consciente y radical real. Por tanto, nos solidarizamos con esta huelga general, con sus justas reivindicaciones y denuncias, y apoyamos decididamente la movilización total frente al Régimen estatal y al Sistema liberal-capitalista.

No en defensa de los intereses particulares, sectoriales, corporativos, o de clase, sino por los intereses generales de la Nación, por el bien común y posible, por la defensa del Estado Social, de nuestro futuro y de nuestro pueblo.

Extraído de: Proyecto M20

Página Transversal


Envíanos tus textos, noticias, convocatorias, críticas o comentarios a: paginatransversal@yahoo.es

Categorías

Archivos

Páginas

 

mayo 2012
L M X J V S D
« abr    
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031  

TRADUCTOR INGLÉS/ENGLISH TRANSLATION

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.